Stephen Malcolm. Mediocampista jamaiquino. Jugó desde fines de los 80’s hasta 2001.
Darío es croto

Mucho antes de convertirse en hombre de Boca, Darío Scotto era un delantero que andaba bastante bien en la Primera de Platense. Su objetivo, por supuesto, era el de pasar a un equipo con mayores pretensiones. Por eso no extraña que en aquella fotografía para la revista El Gráfico, en 1992, le haya querido meter un guiño a la gente de Vélez con las mangas del sweater azul sobre la camisa blanca abotonada hasta el cuello. En Liniers, se nota, nunca llegaron a captar el mensaje subliminal.
Pelé debutó con un pibe XI

(Gracias hecatombe)
Ana (de Aimar)


Boca 2 – Haití 0 (2007)

En una de sus ya habituales giras de mitad de año por Norteamérica, Boca Juniors enfrentó a una de las selecciones más débiles del mundo: Haití. Para el equipo argentino jugaron: Migliore; Gonzalez, Maidana (Roncaglia), Silvestre, Krupoviesa; Ledesma, Battaglia, Cardozo (N. Gaitán), Dátolo; Mondaini (Boselli) y Palermo. El partido, jugado el sábado 28 de julio de 2007 en el Orange Bowl de Miami, concluyó con la victoria por 2-0 del equipo conducido por Miguel Ángel Russo, con goles de Martín Palermo y Jesús Dátolo. De está manera, Boca cerró su gira con 3 victorias, un empate y una derrota.
Lasarte Martín
Fuera de stock: las gorritas

Se popularizaron en el Mundial de USA ’94 y fueron estigmatizadas como compañía innecesaria de los jugadores argentinos durante las ruedas de prensa, concentraciones y tiempo libre. Es común que cada vez que se enciende la crítica sobre aquella Selección de Basile que quedó afuera en octavos de final, salga a la palestra una enumeración de íconos de la culpa en la que no pueden faltar Maradona, la efedrina, Cerrini y…las gorritas de Telefé, Mastercard o el sponsor de turno según el cachet de cada futbolista.

El fenómeno en el ámbito local
Lo que había ocurrido en el Campeonato del Mundo de Estados Unidos no fue por mera casualidad. En la Argentina, por necesidad y no precisamente por buen gusto, a principios de los 90’s se había impuesto como tendencia que uno o más players salieran a la cancha con un gorro estampado o bordado por marcas que iban desde una pizzería hasta una cancha de papi. Tipos como Carlos Netto y José Tiburcio Serrizuela hicieron escuela en eso de chivear de manera no tradicional. Después de USA ’94, la práctica se blanqueó y durante un plazo no muy prolongado algunos jugadores sacaron provecho de una moda que se venía a pique.

Desaparición, reencarnación y sobrevivientes del fútbol puro (?)
Tras casi una década en la que fue muy difícil observar hombres viserados dentro de las canchas (a excepción de los arqueros), surgió en el ascenso una costumbre que ya había dado sus frutos 15 años atrás con el San Pablo de Brasil, equipo que comunmente formaba con sus once jugadores engorrados. Intentando emular el éxito de aquel elenco de Telé Santana, en la temporada 2004/05 Defensores de Belgrano también cayó en la tentación de dejarse auspiciar colectivamente con gorras. Pero como en las grandes catástrofes, hubo un paladín de la justicia que se negó ante ese aberrante hábito y fue en contra del proyecto. Ya todo el Mundo sabe que el Turquito Hanuch, antes de cometer la herejía de lucir una gorra con una publicidad, prefiere pasar por 14 clubes sin triunfar. Ah, Defe ese año descendió.
Curi Renato

Renato Curi. Mediocampista italiano. Jugó entre 1969 y 1977.

