
Denny Ernesto Ramírez
Delantero con nombre de cantante de reggaeton que vende 15 discos en Puerto Rico y después viene a la Argentina con un pañuelo en la cabeza y llena el Luna Park con 2 canciones conocidas. Diferencias de profesiones al margen, la historia de Ramírez estuvo bien lejos de emparentarse en cuanto a la popularidad, pero al menos dejó su huella.
Nacido el 14 de abril de 1966 en Laguna Blanca (Formosa), se convirtió en el debutante más joven de la historia de Boca Juniors cuando el 8 de abril de 1982 el técnico Vladislao Cap lo puso de titular en un encuentro ante Mariano Moreno de Junín.
Con menos de 16 años y sin experiencia en divisiones menores, resultó una sorpresa cuando reemplazó al lesionado Ricardo Gareca. «Jugaban Mouzo, Tesare, Córdoba, el Chino Benítez, el Colorado Suárez, Perotti, Trobbiani… Ganamos 2-0 y aguanté los 90 minutos. Me hicieron un penal y me sacaron un gol. Dentro de todo anduve bien, me parece. La camiseta de ese partido se la regalé a mi papá, es como una reliquia«, declaró años más tarde al Diario Olé.
A pesar de ser un atacante habilidoso, su suerte en el Xeneize no estuvo acompañada de buenos rendimientos y tras 9 partidos debió marchar a Estudiantes de Buenos Aires, en 1986, como vuelto del pase del Mosquito Monroig a Boca.
Después de unos años en el Pincha de Caseros, con rotura de ligamentos cruzados incluida, el pibe que también pasó por la Selección juvenil comandada por Pachamé, decidió retornar a su tierra natal para defender los colores de Atlético Laguna Blanca.
Figura reconocible en la zona, seguramente debe asistir todos los años a la Fiesta Nacional del Pomelo, donde tradicionalmente se pueden encontrar chicas que tratan de estar a tono con el cítrico en cuestión.
(Gracias Willy)