
Víctor Gabriel Toledo
Delantero surgido en Newell’s (1997/98) que supo alimentar sus cachetes a tal punto que algunos amigos llegaron a confundirlo con Quico y Adrián Dárgelos. Detalles físicos al margen, logró debutar de manera sorprendente en enero de 1997, metiéndole un gol a Lanús por el hexagonal de Necochea que llamó la atención de un periodista de Clarín: «Un toque corto de derecha del debutante Víctor Toledo (un atrevido de 19 años, al que solo un tirón pudo pararlo) al primer palo de Roa (…) puso la justicia«.
Al mes siguiente tuvo su estreno oficial, cuando ingresó por Bruno Marioni en el empate 1 a 1 ante el Boca del Bambino Veira. Ese año disputó otros 4 encuentros pero nunca pudo hacerlo de forma completa.
Repetiría su acotada participación al año siguiente, aprovechando unos pocos minutos repartidos en 3 cotejos. En uno de ellos, ante San Lorenzo y en el Nuevo Gasómetro, se sacó las ganas de gritar un gol en Primera cuando le convirtió al Flaco Passet. Ese día La Lepra se llevó un buen punto gracias a nuestro homenajeado.
Como la mayoría de las promesas sin consolidar de Rosario, bajó hasta el Nacional B para ponerse la camiseta de Argentino (1999-2000), en un paquete que incluía a Pablo Pooli, Damián Teres, Andrés Malvestitti, Ariel Ruggeri, Matías Gigli, Mauro Gerk y Nicolás Pavlovich.
Luego de años de no saber nada de él (tampoco fue que nos preocupamos taaaaanto), lo encontramos en el fútbol regional donde, a juzgar por la imagen, no la pasa nada mal. Después de vestir los colores de 13 de Junio de Pirané, volvió a Santa Fe y defendió la divisa de América Cañada de Gómez.
A comienzos de 2008 se incorporó a El Porvenir del Norte, donde seguramente habrá esperado un recibimiento descomunal. Pero no, la vida suele ser injusta y su nombre ni siquiera aparece en la encuesta de las mejores incorporaciones del año que publicó el sitio El Canducho.







