Lectores con poder

lectoresrecomiendan.jpg

Ha llegado a En Una Baldosa una nueva herramienta para el lector amigo. A partir de ahora pueden votar por sus artículos preferidos haciendo click en el botón «Recomienda este post» que aparece antes de los comentarios y armar de esa manera una especie de ranking que servirá de guía para los nuevos visitantes.

No estamos en condiciones de seleccionar las historias que nosotros redactamos, asi que les dejamos esa responsabilidad a ustedes. Tengan en cuenta que votando (todos los que quieran, aunque sólo una vez por post) estarán promoviendo artículos para el resto de la comunidad. Los 10 más elegidos aparecerán bajo el título de «Los lectores recomiendan» en el sidebar.

Gracias.

EDIT: A pedído del público (?) agregamos la herramienta en todas las secciones.

Ortíz Claudio

ortizclaudio.jpg

Claudio Ortiz (Riquelmito)
Promisorio enganche de las divisiones inferiores de River Plate. Con 17 años ya desparramaba rivales en Reserva y era sparring de la selección mayor. Pero no sólo eso, en marzo de 1999 la buena relación entre el faraón Carlos I de Anillaco, Tony Blair y el Príncipe Carlos le permitió a 3 futbolistas argentinos formar parte de un intercambio con juveniles del Manchester United inglés. La elección de los players estuvo a cargo de José Pekerman que sin titubear eligió a Santiago Kuhl, Mauro Marchano y Claudio Ortíz. A la vuelta, contó sobre sus charlas con David Beckham, Andy Cole, Peter Schmeichel y el mismísimo Sir Alex Fergusson.
Algunas semanas después, con la sexta de River participó de un torneo en Italia, y según cuentan, emisarios del Milan quedaron maravillados con el pampeano. A los pocos meses fue promovido a Primera a la par de Ariel Franco, Diego Barrado, Enrique Mallea, Diego Cochas y un tal Andrés D’Alessandro.

Claro que las chances de mostrarse nunca llegaron y terminó quedando libre. Cabizbajo, retornó a La Pampa y se sumó al Deportivo Mac Allister (2002/2003), que deambulaba en el Torneo Argentino B. Luego pegó el salto de calidad al incorporarse a El Linqueño (2004/2005). Su excelente rendimiento en la tierra de los Schiavi provocó el apodo de Riquelmito, por parte de la gente de TN Deportivo.

En 2006, Mario Rizzi, por aquel entonces DT de Sarmiento de Junín pidió expresamente la llegada del ex Millonario. Así se sumó a otros baldoseros del Verde, como Rodrigo Burela, Fabián Santa Cruz y Cristian Jeandet.
Con este último, a principios de 2007, emprendería una nueva aventura internacional al fichar por el Wydad Casablanca de Marruecos, donde no la pasó muy bien a pesar de cobrar en dólares. «Los primeros meses jugué porque el técnico era frances y hablaba español, y jugaba con enganche. Pero después en un año pasaron cuatro técnicos y casi no jugué. Es muy difícil vivir allá, las costumbres árabes son distintas, esto de volver fue una decisión familiar, no solo vine porque no jugaba. Extrañaba todo, la familia, los amigos, el país…».

A comienzos de este año, tenía todo arreglado para firmar con Atlanta. Pero apareció Platense y se lo quedó. Aunque para desgracia de Riquelmito, a causa de una inhibición que pesa sobre el club de Vicente López todavía no tuvo la posibilidad de debutar oficialmente.

Arzuaga a River 2005

arzuagaariver.jpg

«Estoy muy contento, con la enorme satisfacción de ir a un equipo grande a nivel internacional y con la ansiedad de aportar mis condiciones futbolísticas y humanas. El lunes estoy en Buenos Aires«, afirmaba el delantero colombiano del Junior, Martín Arzuaga, en julio de 2005. Acababa de arreglar su pase a River y por eso se animaba a responder unas preguntas del Diario Olé:

—Martín, ¿escuchaste hablar del Búfalo Funes?
—¿Del Toro Funes? Bueno, allí creo que le decían el Búfalo… Sí, por supuesto que me hablaron de él, ¿por qué me lo preguntas? ¿Por el parecido físico?

—Llegó a River desde Colombia (Millonarios) con el apodo de Toro. Acá se hizo Búfalo y ganó la Libertadores…
—Sí, lo sé. Quizás tenemos un parecido, él era potente y goleador… Pero creo que yo la fuerza la utilizo con otros métodos: con movilidad y rapidez. Funes hizo historia en River, y a mí también me encantaría ganar la Copa Libertadores como él.

—¿Tus modelos son los delanteros fuertes, tipo Valenciano?
—Me gusta el juego de Saviola. Al Conejo lo miraba cuando pasaban los partidos de River, me impactaba su velocidad, su habilidad…

—O sea, ¿sos un Saviola muuuy fuerte?
—(Se ríe). Nooo, como Saviola no hay. Yo quiero trabajar y ganarme el cariño de la gente con goles. Los goles vienen como consecuencia del trabajo.

—Goles, precisamente, es lo que te van a exigir…
—Es un reto muy importante triunfar en River y no le voy a esquivar al desafío, ni le pienso dar la espalda. Voy a darle la cara de frente, y a trabajar mucho, como en su momento lo hicieron Juan Pablo Angel y Mario Yepes, mis compatriotas.

—Ellos, en cierta medida, ¿te abrieron las puertas?
—Sé todo el esfuerzo y el empeño futbolístico que dejaron en River, y ahora me toca a mí. Quiero que me vaya igual o mejor que ellos. Y estoy dispuesto a pelearla por el valor de la camiseta.

Al día siguiente llegó a la Argentina (le robaron una maleta en Ezeiza), encaró para el Monumental y se hizo la revisión médica que le terminaría dando malos resultados. Se habló de una lesión crónica en la rodilla, de dos desgarros mal curados y de un problema en la columna.
«Yo no siento nada roto. Nunca estuve ni siquiera cerca de un bisturí. Jugué cinco años en el Junior, hice un montón de goles… Nada me ha impedido jugar al fútbol, solamente cuando los entrenadores no me han tenido en cuenta«, alcanzó a decir, triste, el atacante. A los pocos días se reincorporó al Junior pero tiempo más tarde tuvo revancha en nuestro país, donde vistió los colores de Godoy Cruz y Rosario Central, equipo con el que logró convertirle un gol al conjunto millonario.

Pogany Japón 70’s

poganyindependiente.jpg

A simple vista parece la imagen de un arquero japonés a punto de abalanzarse sobre la pelota para evitar el gol. Si uno se acerca a la pantalla, puede comprobar que en realidad es la imagen de un arquero argentino, que simula ser japonés, a punto de abalanzarse sobre la pelota para que finalmente se le escape y sea gol. Más de una vez Esteban Pogany defendió el arco de Independiente, aunque a juzgar por la foto, su sueño era atajar para Japón.