Miliki Jiménez a Colón 2002

milikiacolon2.jpg

A fines de 2001, Daniel Miliki Jiménez estaba a punto de quedar libre de Instituto de Córdoba por una deuda que mantenía la dirigencia de La Gloria. Ni lerdo ni perezoso, se reunió con José Vignati y firmó un contrato por un año y medio por Colón de Santa Fe. Claro que todo no fue tan sencillo, pues los cordobeses reclamaron lo suyo y aclararon la situación: «Nosotros le debíamos tres meses de sueldo. Es decir, cerca de 4.500 dólares. Teníamos que hacer un depósito en Agremiados el 20 de diciembre, pero todos saben lo que ocurrió en el país ese día. El 24, fuimos a Agremiados en Córdoba y no quisieron recibir los cheques, porque decían que estaba vencido el plazo. Como no querían aceptar el pago, lo depositamos en un juzgado y eso está documentado. Jiménez es de Instituto. El que lo quiere, que lo pague«.
Al delantero poco le importó ese argumento y declaró al diario Olé: «Yo tengo en claro que quedé en libertad de acción porque Instituto no pagó cuando tenía que hacerlo. Sólo espero que la AFA lo rectifique cuando se reúna el Comité. Estoy seguro de que sí o sí voy a ser jugador de Colón, me muero de ganas de jugar. Hay plantel y creo que podemos pelear el campeonato«.
¿Conclusión? No jugó para ninguno de los dos. En enero de 2002 Miliki se fue a Peñarol de Uruguay y despertó el enojo de los popes del Sabalero : «Esto es un balde de agua fría para nosotros porque teníamos todo arreglado. Es más, cuando firmó dijo que estaba contento porque era hincha de Colón y hasta quiso que en el contrato de un año se pusiera una cláusula para extenderlo seis meses más«.

Gnochi Román

gnochiroman.JPG

Román Gnochi
Es cierto, no alcanzó a jugar oficialmente en Primera División, pero su apellido amerita el homenaje. Quienes conocen de cartas de restaurante, y son amantes de las pastas (comestibles), saben que gnochi significa ñoqui en una forma sofisticada.
Y precisamente para no ser uno (así se los cataloga a quienes no trabajan), a la edad de 18 años y cuando aún despuntaba el vicio en un club de su pueblo, apareció a fines del 2002 por Villa Domínico para probarse en Independiente, club del que dice ser hincha.
Curiosamente, apenas un mes después de fichar, este volante fue promocionado al plantel superior por Américo Gallego en enero del 2003, después de conseguir el torneo Apertura.
Junto a él, el Tolo subió a un grupo de jugadores que ninguno logró hacer pie en primera: Tomás Charles, Leonel Bottaro, Martín Fabro, Sebastián Lengert y Leonardo Zarosa. Sólo Jeremías Caggiano fue el que tuvo un poco más de continuidad.
«Todavía no lo puedo creer, estoy cumpliendo un sueño. Fue todo muy rápido y soy un agradecido. Espero que me den una posibilidad y poder aprovecharla», confesó en su momento.
Sin embargo, llamarse Román y ser enganche no le alcanzó para estar a la altura de las circunstancias, por lo que debió dejar el Rojo y bajó a jugar Argentino A en San Luis.
Fue a Juventud Unida Universitario (2005-2006), que armó un equipo para soñar, con jóvenes valores de clubes importantes de primera, y otros viejos con dilatada trayectoria como César Velásquez, Sergio Caruso, Ricardo Vera, Oscar Monje, Esteban Figún, Alberto Godoy y Marcelo Trimarchi.
La primera ronda fue un bochorno, al ganar 1 sólo partido de 11, con 5 empates y 5 derrotas. En la segunda remontaron, y esta vez en igual cantidad de encuentros, se llevaron los tres puntos en 6, igualaron en 2 ocasiones y cayeron en 3. Así, consiguieron el pase a octavos de final, y con ellos, la ilusión de toda una provincia.
Pero eso duró poco, porque se toparon con Independiente Rivadavia de Mendoza, quien ganó de local y los eliminó empatando como visitante.
Ante semejante fracaso, había que abandonar el barco como sea, sobre todo porque cuando se trata de equipos con fondos que llegan desde afuera, ante el primer revés, los billetes desaparecen.
Gnochi se fue para Buenos Aires y terminó recalando en Villa Lynch para jugar en Ferrocarril Urquiza (2006-2007) en Primera D. Extraño descenso de categorías para el jugador, que para colmo se rompió los meniscos al poco tiempo de haber llegado y debió ser operado y luego aguardar la recuperación.
El final de temporada trajo consigo también su salida del club, pero afortunadamente para él, desembarcó en Berazategui (2007 hasta la actualidad), un animador constante en la categoría.
Y esta vez todo salió bien. El Naranja llegó a una final ante Midland y el ganador jugará una promoción ante San Martín de Burzaco, de la Primera C en busca del ascenso. Si bien aún no se jugó, no cambia para nada esta historia. De Independiente a la última división del fútbol metropolitano sin escalas. Sin dudas, a Gnochi le faltó pasta.

Marchisio Ernesto

marchisio.jpg

Ernesto Juan Marchisio Ramírez
Este volante de buen pie debutó en la Primera División de Argentinos Juniors en el Apertura 2003 de la Primera B Nacional, bajo la dirección técnica del argentino naturalizado boliviano Gustavo Quinteros.
Su primer partido fue ante Ferro Carril Oeste, donde tuvo un buen desempeño. Compartió el terreno de juego con figuras de la talla de Matías Arce y Oscar Bazán. Jugó, también como titular, en el encuentro siguiente ante Defensores de Belgrano, en el estadio del Dragón. Una salida en el entretiempo, reemplazado por Emmanuel Francés, y la posterior dimisión del DT, relegaron sus chances en el primer equipo. Con la llegada de Sergio Batista sus posibilidades disminuyeron, al punto que no volvió a integrar el grupo de 16 jugadores en el resto de la temporada. Sin embargo, Batista le dio el visto bueno para que prosiguiera en el grupo que afrontaría el Torneo Apertura 2004 de Primera División. Fue así que su momento de gloria le llegó nada más y nada menos que contra River Plate y en el mismísimo Estadio Monumental. Ingresó faltando 10 minutos en reemplazo de Claudio Marini, pero nada pudo hacer para evitar la derrota por la mínima diferencia, tercera del Bicho en igual cantidad de partidos en el torneo. Fue al banco cuatro partidos más tarde -derrota 1 a 0 ante Quilmes en el sur- pero no ingresó, siendo esa su última aparición oficial con la camiseta de Argentinos.
Tras ese encuentro, Batista dejó su cargo y llegó Chiche Sosa. Marchisio no volvió a participar de las concentraciones y el Checho, que asumió en Nueva Chicago en enero de 2005, se lo llevó junto a Néstor Ortigoza. Jugó algunos encuentros con dispar fortuna y al finalizar la temporada volvió al Bicho, que lo dejó libre. Así fue que fichó para Defensores de Belgrano en la Primera B Metropolitana para la 2005/06, donde compartió plantel con destacados jugadores para la categoría como Felipe Desagastizábal, Rodrigo Llinás o el juvenil Emiliano Díaz, que venía de jugar en el extranjero, más precisamente en el Oxford United. Además, parecía la filial del Bicho, porque allí estaban Martín Minadevino, Fernando Montenegro, los mellizos Belforti y Lucas Bonifatti, agregándose luego Matías Mantilla. Se mantuvo durante dos temporadas en el Dragón, compartiendo equipo con otro ex-Bicho, Emmanuel Francés, y a fines de 2007 se perdió todo rastro de su carrera futbolística.

FC Nuremberg 1980 – 1985

Desde aquí, un humilde homenaje a toda la maravillosa generación de futbolistas con bigotes que defendieron la camiseta del FC Nuremberg de Alemania en la primera parte de los 80’s.

nurembergbigotes1.jpg

nurembergbigotes2.jpg

nurembergbigotes3.jpg

Eso sí, la foto en traje de baño no hacía falta.

nurembergbigotes4.jpg

Nicotra Luciano

nicotraluciano.jpg

Luciano Alejandro Nicotra
Marcador central mendocino de potente remate, que robó un poquito en todos lados para no quedar mal con nadie. Surgido en las inferiores de Independiente Rivadavia, conquistó varios títulos con la camiseta de la Lepra y a fuerza de penales y tiros libres tomó valor para llegar a Buenos Aires.
Primero desembarcó en Platense (1994/95, 22 partidos, 1 gol), donde tuvo compañeros como Diego Díaz, Sergio Marchi, David Trezeguet, Dientito Ragg y Mauricio Hanuch. Luego pegó continuidad en el Ferro de Garré (1996 a 1997) pero una lesión lo alejó por unos cuantos días y terminó perdiendo el puesto con Carlos Chaile. Se retiró del club con 33 encuentros y 3 goles en el lomo. La última institución que le dio cabida en la máxima categoría fue el Deportivo Español, donde sólo jugó en 8 oportunidades pero al menos se dio el gustito de convertir un gol dentro de ese gran cambalache que incluía valores como Arturo Yorno, Jah Sandro, el Coco Reinoso, Sergio Bonfigli, Gustavo Grondona, Diego Soñora, Silvio Carrario, Danilo Tosello, Paolo Frangipane, Diego Corpache y 3 millones de freaks a la deriva.
La trayectoria del hombre que le pegaba con un fierro encontró refugio en el Nacional B y así fue como defendió los intereses de Tigre (1998 a 2000), Godoy Cruz de Mendoza (2000/01 y 2003/04) y Huracán de Tres Arroyos (2001 a 2003), team con el que incluso llegó a pelear una promoción para llegar a la categoría superior.
En la Primera B también tuvo lo suyo, pues se retiró en Estudiantes de Caseros (2005), pasando sus últimos días como profesional junto al Sepo Ginóbili trucho, que seguramente le habrá contado de las andanzas de su supuesto hermano en la NBA. Hoy Nicotra labura como intermediario y colaboró, por ejemplo, en algunas transferencias como la Enzo Pérez a Estudiantes de La Plata.