De nada y gracias

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Generalmente no reaccionamos cuando nos comentan que tal o tal sitio nos está plagiando o robando material porque tenemos en claro que no inventamos nada y que no vale la pena calentarse. Es muy triste cuando un blogger acusa a otro blogger de ladrón simplemente por haber hecho un posteo sobre el mismo tema. Casos hay miles.

Después de tanto tiempo de dedicarnos a esto de desempolvar, leer, releer y escanear material de muchas publicaciones, nos enteramos que del otro lado captaron la buena onda y eligieron hacernos un tributo. Sí, aunque parezca el mundo del revés, la revista El Gráfico (eterna fuente de consulta para este blog) está alimentando su clásica sección Figurita Difícil con textos de En Una Baldosa.

No nos importa que se hayan olvidado de citarnos. Preferimos festejar que ahora también recuerdan a noventosos olvidados, eso supone una mayor variedad para el lector. Eso sí, para la próxima sería conveniente alterar, aunque sea mínimanente, el copypasteo salvaje, porque sino la gente se va a dar cuenta de la similitud.

Ver post de Graff en EnUnaBaldosa.
Ver artículo de Graff en El Gráfico.

Esperamos seguir colaborando como ustedes lo hacen con nosotros. Y no estamos enojados, en serio. Simplemente nos provoca mucha gracia que se hayan invertido los roles. Crecimos leyendo El Gráfico. Y ahora El Gráfico nos lee a nosotros.

EDIT: un par de semanas después de este post recibimos las diculpas por parte del staff de la revista El Gráfico. Las aceptamos y agradecemos que se hayan encargado de esclarecer este caso.

En Una Baldosa

Batista a Boca 1987

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Antes de comenzar a disputarse la temporada 87/88, un pase prometió sacudir el mercado del fútbol argentino. Todo parecía encaminado para que el Checho Batista dejara la Paternal para pasar a distribuir criteriosamente en el medio juego de Boca Juniors. Si lo vemos desde un punto de vista actual, resulta sumamente inconcebible que un jugador campeón del mundo siguiera jugando, un año después de haber logrado el máximo título, en el fútbol local y que encima fuese pretendido dentro del mismo mercado nacional. Pero corrían otros tiempos. Lo cierto es que se tiraron varias cifras (ver imagen de El Gráfico), se achicaron y se agrandaron. Los dirigentes de Argentinos desestimaron la oferta y el pase nunca se hizo. Sin embargo, el Checho no se quedaría con las ganas de jugar en un grande de la Argentina, ya que años después sería transferido a River Plate.

Chelo

El Salvador 0 – River 1 (1987)

el salvador

Durante los meses de julio y agosto del año 1987 un River multicampeón se preparaba para con vistas a lograr la última Copa que le faltaba: la Interamericana. Para lograrla, debía vencer en dos finales a la Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica. Es por eso que por esos meses emprendió una gira por Centroamérica, quizá con el objetivo de conocer algunos aspectos del fútbol de aquella región. En uno de esos encuentros, lo millonarios dirigidos por Carlos Timoteo Griguol, vencieron ajustadamente a la Selección de El Salvador con gol de Ramón Centurión.

Zinho

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Elías Ferreira de Souza (Zinho)
Más de un desprevenido hincha cervecero habrá pensado que el Zinho que llegó a Quilmes en febrero de 2007 era la sombra de aquel que se consagrara campeón del mundial de Estados Unidos en 1994 con la selección brasileña. Otros habrán temido la vuelta del crack que desparramara talento en Rosario Central y Gimnasia de Jujuy, allá a fines de los noventas. Pero no.
El encargado de seguir la dinastía de los Zinhos, no contaba con los pergaminos del original, y seguramente no conocía al honómino que pisó Arroyito. Apenas acumulaba un pasado en las divisiones inferiores del Coritiba, en su Paraná natal.
A los 22 años, un llamado de un compatriota que tenía una escuela de idiomas en Uruguay, lo hizo trasladarse hasta el paisito para realizar una prueba en Bella Vista.
En una demostración de lo que viene siendo el nivel del fútbol charrúa hace una década, Zinho la rompió y quedó fichado. Desde entonces se dedicó a conocer la Suiza del Sur de punta a punta. Paseó su fútbol y sus goles por Sudamerica (2001/2002), Montevideo Wanderers (2003), Deportivo Colonia (2004) y Rentistas (2005 y 2006).
Se sacó la grande a comienzos de 2006 cuando Peñarol, sumergido en una de las peores rachas de los últimos tiempos, puso los ojos en él. Dirigido por el Gordo Garisto y acompañando a Serafín García y el ex River Luiz Nunes, disputó el torneo Clausura con la camiseta del Manya, en un fracaso colectivo que derivó en la campaña más magra de la historia del mirasol.
A mediados de año volvió a Rentistas y en enero de 2007 se sumó a Rampla Juniors.
En febrero, un llamado desde el otro lado del río lo hizo acercarse a Quilmes. Ante el primer micrófono que vio no dudó en decir: «Estuve muchos años en el fútbol uruguayo, es verdad. Pero por fin he llegado acá. Ahora quiero mostrarme en este país, cuyo fútbol es tan reconocido en el mundo entero». Minutos después completamente desinhibido arrancó con todo: «¿Mis características? Soy un delantero de área. Siempre estoy ahí, pescando. Y tengo mucha movilidad para crear opciones y convertir. Estoy al tanto de la situación adversa. Por eso, con más razón, tengo que andar bien y hacer goles».
Es nuestra obligación admitir que nos quedamos con las ganas de ver cómo ensuciaba (o no) la blanquita (fue al banco de suplentes contra Gimnasia y Esgrima La Plata pero no entró), aunque más nos hubiese gustado compartir una noche de parranda con él, el chileno Pablo Galdames y el japonés Takeshi Kagawa (no es joda, se llama así).
Lleno de cerveza, después de haber probado los alfajores Capitán del Espacio y con varios kilos de más, Zinho agarró sus bártulos para retornar a su país adoptivo. Así, en el último semestre de 2007 fue compañero del inoxidable Karim Adippe en Miramar Misiones y desde este año hace lo que puede en Cerro.
Una mentira viviente del fútbol. Otra de las tantas que se gana la vida acá cerquita, en un país llamado Uruguay, donde en medio de papeleras, los diputados se agarran a trompadas en pleno parlamento al grito de «oligarca puto«.

KeyserSoze

Temperley roja (1997)

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Otra vez una marca de arqueros involucrada en un caso de mala praxis con camisetas de fútbol. En este caso, hay que decirlo, el intento de Uhlsport no estuvo del todo mal. El diseño no es feo, pero nada tiene que ver el color rojo con la historia de Temperley. En la foto, el que muestra el llamativo modelo es Adriano Custodio Mendes, el hombre de Cabo Verde que fuera figura en los 80’s y que retornó al gasolero en la temporada 1997/98.

Gracias Nano de Turdera

Porras Juan Carlos

Juan Carlos Porras
En el plantel de San Lorenzo del Apertura ’92, el nombre de Juan Carlos Porras se diferenciaba de consagrados como Fabián Carrizo, Néstor Gorosito, Alberto Acosta y Néstor Lorenzo; y al mismo tiempo se mimetizaba con otros que prometían (y luego decepcionaron) como Gabriel Olivera, Fernando Regules, Gabriel Flores, Walter Rojas y Gabriel Rodríguez.
Un único partido con la camiseta del Ciclón le facilitó a este volante con pasado en Vélez Sársfield, la tarea de salir a jugársela por otros equipos de menor envergadura, teniendo el beneficioso antecedente de haber debutado en la Primera División. Así fue como anduvo por Aguascalientes de México (donde querían ir a jugar todos los uruguayos) , Los Andes y All Boys.
Si alguien se pregunta cómo hizo para forjar tan majestuosa trayectoria, encontrará la respuesta en el sitio de Christopher Sullivan. ¿Quién? Vamos, no jodamos. Ya todo el mundo sabe quién es Christopher Sullivan, el famoso ex futbolista/entrenador/relator yanqui que se dedica a vender DVD’s con los secretos de una buena preparación. En esa página, Porritas dejó un mensaje que explica todo:

«Quiero expresar mi sentimiento a un grande como Christopher Sullivan, extraordinario profesional y exquicito jugador de futbol, que supo demostrar su nivel internacionalmente. Ha sido muy grato para mi compartir con este GRANDE ese toque distinto de la misma pasion que nos une dentro de un campo de futbol. ¡GRACIAS MAESTRO!«

Por un momento casi desconfiamos de las palabras de Juan Carlos. Pero ahora que vemos la foto de Christopher jugando en River le creemos todo.

Juan Pordiosero