
Adrián Alfredo Fernández
Amante del juego de pelota en todas sus variantes, se hizo un tiempo para atajar en Primera División del fútbol argentino y también para incursionar en el fútsal, actividad que le permitió ser entrenador y jugador al mismo tiempo.
Su momento de mayor exposición se dio en 1997, cuando defendió la valla de Banfield en 7 oportunidades y tuvo un partido consagratorio, el 23 de febrero de ese año, enfrentando a San Lorenzo. Esa tarde estuvo inspiradísimo, sacó todo y le ganó el duelo al Loco Abreu, que se fue re caliente por el empate 1 a 1 y los polémicos fallos del árbitro Oliveto que lo privaron de un gol sobre el final del primer tiempo y de un penal a favor tras un empujón del propio Fernández.
Durante la temporada 1997/98 el arquerito (que a juzgar por la imagen ya tenía pinta de viejo) hizo lo que pudo aprovechando los huecos de un plantel que tenía a otros porteros de la talla de Ciancaglini, Pardal, Areso y un jóven Laucha Luchetti.
Después de haber robado participación en una foto del diario Clarín, detrás de Craviotto y Gorosito, se dio por satisfecho y dio inicio a su carrera en el under, donde jugaría sin demasiado reconocimiento con los colores de Huracán de Corrientes (1998/99), Brown de Adrogué (1999/2000), Talleres de Remedios de Escalada (2000/01 y 2002/03) y Almirante Brown de Isidro Casanova (2001/02).
Al margen de su trayectoria en cancha de 11, también hizo lo suyo con espacios reducidos. Con el equipo de futsal de Banfield se destacó en el arco y también desde el banco, cumpliendo doble rol de jugador y DT. A comienzos de 2006, sin embargo, colgó los guantes y se abocó de lleno a la conducción del plantel. «Es muy difícil desarrollar las dos tareas al mismo tiempo, prefiero estar del otro lado de la línea y ver el partido más tranquilo. En la última temporada no pensaba atajar, pero se me fue un arquero, se me lesionó el otro y como el equipo me necesitaba me puse el buzo y di la cara”, declaró en su momento, aunque deslizó una breve chance de seguir atajando: «Por las dudas que pase algo, me voy a fichar también como jugador, pero no está en mis planes jugar«.
En noviembre de este año fue reemplazado en su cargo por el ex entrenador de Racing, Diego Ortega, y perdió la oportunidad de seguir dirigiendo al pollo de Maradona, el Bocha Ricardo Ramírez.
Juan Pordiosero



