En un pasado no tan lejano, un peculiar blog uruguayo que oficiaba de sucursal de En Una Baldosa, publicó un texto que ajusticiaba al homenajeado del día de hoy. Para ahorrarnos palabras, pero esencialmente para rescatar esta historia de raíz y resguardarla de nuestro punto de vista, que evidentemente no sería tan acertado como el que se tiene del otro lado del charco, preferimos reproducir integramente aquel posteo y de paso, rendir tributo por duplicado: al jugador y a lo que queda de Seducidos & Abandonados:

Juan Richard Morán Pereira
Esforzado y opaco marcador de punta nacido en 1967, que tuvo en su potente remate y en ser un PDP (Pupilo de Puppo) las únicas excusas para prolongar su carrera hasta el año 2004. Surgido de la cantera del glorioso Liverpool empezó a ganarse un lugar en el primer equipo a principios de los 90’s. Recorrió ese carril izquierdo hasta fines de 1993 y al año siguiente se le dio el sueño de varios: jugar en un grande de Argentina. El grande fue San Lorenzo de Almagro, el año 1994 (pensar que 10 años después el defensa uruguayo contratado fue Paolo Montero), los partidos que jugó fueron muy pocos y su nivel bastante malo. Lo positivo: puede decir que compartió el vestuario con Pablo Correa. Para la temporada 1995 los santos lo dejaron libre, el homenajeado volvió a Liverpool y alcanzó la única «cresta de la ola» de su carrera, potenciado por la gran campaña del equipo del ’95 que, con gente como el Secco Rodríguez, el Diablo Correa, y todos los Díaz que jugaban en la defensa, pelearon el título del Apertura mano a mano con Peñarol (0-2) en una recordad final.
Ese mismo año fue citado para jugar un amistoso con la celeste que venía de ganar la Copa América (1-3 vs Israel) y a fin de año se aseguró otro sueño futbolero: jugar en uno de los grandes de Uruguay. Un devaluado Nacional fue su casa durante 1996, en un año difícil para cualquiera que se calzara la gloriosa camiseta. Allí alternó más malas que buenas, no repitió lo mostrado el año anterior en los de Belvedere y culminó con pena y sin nada de gloria; como el club, que vio otra vez a Peñarol dando la vuelta olímpica en su cara.
En 1997 Nacional lo dejó libre y firmó con Cerro, pero por sólo 6 meses porque en Julio partió rumbo al emergente fútbol chino. Su aburrida carrera dejaba entrever que en algún momento iba a caer en algún sitio exótico, para justificar mas su presencia en S&A y porque su trayectoria calzaba justito en el target «Liga Indonesia-Liga China». Vistió hasta fin de ese año los colores del poderosísimo Shandong Luneng y al año siguiente retornó a nuestro país.
Jugó en River Plate en 1998, al año siguiente pasó a Bella Vista, actuó en la Copa Libertadores del 2000, y conoció al Lagarto Fleita y al Checho Batista como dato saliente de su paso por los papales. En el 2001 se puso la casaca del Fénix de Miguel Angel Puppo, en el 2002 volvió a Liverpool y cuando pensábamos que se retiraría con el equipo de sus amores en 2003, nos sorprendió. A su insoportable trayectoria quería coronarla con un título así que jugó un año mas y logró en el 2004, en la Segunda «Profesional», el ascenso a Primera División con Rampla Juniors.
En el 2005, según un dato del lector «Guerrita», Juan Morán se encontraba pateando tiros libres en River Plate de San José.
Cabeza
Ndr: Juan Richard Morán disputó la Copa Conmebol de 1994 con el Cuervo. Seducidos & Abandonados se dejó de hacer a principios de 2006. Su autor, el Cabeza, ahora es un acaudalado arquitecto que viaja por todo el Mundo. Del lector «Guerrita» no tenemos noticias.
En Una Baldosa