
Raúl Agustín Pretel (Coco)
Hay prioridades, por supuesto. La AFA tiene muchas urgencias que solucionar antes de prestarle atención a otras dificultades. Pero si algún día sobra un poco de tiempo en las oficinas de la calle Viamonte sería bueno que se trate un ítem fundamental: el derecho de admisión en los partidos de Reserva. ¿Aplicado a los simpatizantes? No, a los jugadores.
Es una vergüenza que en el último escalón que tienen los juveniles antes de llegar a Primera se acepten futbolistas de barba candado. No es coherente. Es una ridiculización de los valores. Si fuera bigote todavía. Pero no, es barba, y el sentido común indica que el que la usa tiene que jugar con los grandes, no con los chicos de 18 años.
Por obviar ese tema los simpatizantes de Banfield tuvieron que soportar que la Tercera de su club estuviese integrada, en el año 2001, por dos hombres barbudos. Uno, el criminal Cebolla Giménez. El otro, menos conocido, el Coco Raúl Pretel, un delantero que había debutado con El Taladro en el Nacional B y que una vez en la Primera A no fue beneficiado con la confianza de los entrenadores.
Antes del Apertura ’01 firmó su contrato junto a Pablo Lezcano, Fabián Peruscina y Mauricio Vieto, pero al darse cuenta de las pocas chances que había logrado con 22 años (un solo partido oficial, ante Lanús, ingresando por Sebastián Bueno) en noviembre de ese mismo año se fue a Austria para probarse en equipos de Segunda División.
Al rato volvió, pero su vínculo con el club del Sur finalizó en junio de 2002, cuando fue dejado en libertad de acción y empezó a buscar su lugar en el Mundo. Lo encontró bien lejos y en ligas de menor relevancia, vale aclarar.
Desde la temporada 2004/05 hasta la actualidad se ha consolidado en la Primera Andaluza de España con los colores del Iliturgi, un conjunto que le ha dado la oportunidad de mantener el laburo pese a haber convertido 3 goles en 2 años, según un sitio partidario.
A pesar de todo el amor que ha recibido en esa institución, intuímos que fue otro equipo ibérico el que más prestigio le sumó a su trayectoria. Y no hablamos de Mancha Real ni de Los Llanos. Tampoco de Banfield. Nos referimos a la Unión Deportiva…¡Barbastro!
Y sí, no hay con que darle. En Europa está la coherencia que le hace falta a la AFA.
Juan Pordiosero