Bahamonde Marco

Marco Antonio Bahamonde
Sabido es que en 1996 Marcelo Salas cruzó la Cordillera de los Andes para jugar en Boca Juniors y que Carlos Bilardo rechazó su contratación alegando que el chileno no triunfaría en nuestro país. En eso apareció River, se quedó con el jugador y el resto ya es historia conocida.
Con la lección aprendida, dos años más tarde, Boca se aseguró a dos juveniles chilenos con aparente futuro de selección, Alberto González y Marco Antonio Bahamonde.
Ambos venían del Provincial Osorno y se incorporaron a las divisiones inferiores xeneizes como una apuesta a un futuro no tan lejano. De González nunca se supo nada, y del homenajeado del día, muy poco.
Como de costumbre, en 2000, Carlos Bianchi hizo del torneo de verano un banco de pruebas y mandó a la cancha a varios pibes que pedían pista a gritos. Así Bahamonde disputó algunos minutos ante Racing y Vélez. Sin embargo, su noche de gloria la vivió ante el River de Ramón Díaz el 9 de febrero.
Aquel día, el conjunto de la Ribera formó con: Abbondanzieri, Méndez, Burdisso, Marchesini, Imboden, Marchant, Battaglia, Pinto, Bahamonde, Ruiz y Moreno. En el banco esperaron Caballero, Báez, Barbosa, Rey, Pérez y Bonvin. El resultado fue de 2 a 1 a favor del xeneize y provocó la salida del segundo riojano más famoso dos días después. Para Bahamonde, fue la última vez que se calzó la azul y oro.
A mediados de año, pasó a préstamo a El Porvenir junto con Juan Aróstegui, Guillermo Báez, Domingo Cardozo y Gabriel Amadei. En Gerli casi ni jugó y la temporada siguiente retornó a Provincial Osorno. En 2003 estuvo a prueba en la Universidad de Chile pero no convenció y volvió a su club, donde permaneció hasta el año siguiente.
Pasaron varios años hasta encontrarlo de nuevo en una cancha de fútbol. Fue en 2007, defendiendo los colores del Arauco, un club de la desprestigiada tercera división del país vecino.

KeyserSoze

Calbanese Fernando

calbanesefernando.jpg

Fernando Gabriel Calbanese
Mediapunta mellizo de Walter (ex Laferrere), nacido en 1967 que surgió de San Lorenzo y aún permaneciendo en esa institución durante varios años, quedó totalmente en el olvido.
Con los pelos al viento estilo Leon-O, apareció en la primera del Cuervo en 1986 de la mano de Nito Veiga pero ante la falta de oportunidades fue curiosamente cedido a préstamo al Toshiba Sapporo de Japón en 1987, algo que harían también con Bernuncio tiempo después.
Tras un año del que sacó poco rédito, retornó al Ciclón y se quedó hasta 1990. En esa etapa compartió planteles junto a históricos como Chilavert, Malvarez, Giunta, Zandoná, Bernuncio, Perazzo, Moner y hasta tuvo la oportunidad de ser dirigido por el «Bambino» Veira.
Pero a pesar entrenar y esmerarse, apenas jugó 34 partidos en los dos procesos y su único momento de gloria fue un gol a Boca Juniors en un amistoso.
Dejó a un azulgrana en crisis y partió hacia Deportivo Laferrere (1991-1994) donde inmediato conoció Karabín y se quedó largo tiempo. Jugó hasta 1995 en la B Nacional y sufrió el descenso habiendo participado en 6 partidos con 1 gol.
Tras una temporada en Primera B pasó a la C para defender a Liniers (1996-1997) y luego habría tenido un paso por el poderosísimo Carlos Manucci de Trujillo (Perú). Posiblemente continuó su carrera por otros lugares, pero es probable que por la vergüenza de desfilar por equipos de ínfima relevancia, una mano negra haya borrado todos los registros que faltan.
En el 2006 integró un equipo veterano de San Lorenzo y en 2007 apareció un Fernando Calbanese goleador del torneo Olé, jugando para O.B.S.B.A., que se presume que sea él.
Según se indica, convirtió 33 veces en 13 partidos contra duros equipos como La Escobita, Lanús United, Los Tanos, Cachilo F.C, Los Vagos de Urquiza, La Loca de Warnes, Buena Cosecha, Cuantró, La Resaca, Los Delirantes, Roquefort y Subcomisión Deportes Casino. Vaya paradoja los últimos dos, porque Calbanese era un queso y estaba jugado.

Cucu

Asiáticos en Argentina

li

En la sección baldosera de Maldita Radio (Rock & Pop Beach, FM 98.9 Mar del Plata) le dimos lugar, en esta oportunidad, a los futbolistas de orígen asiático que desfilaron por nuestras tierras.
Hablamos de japoneses como Gabriel Kinjo, Ryosuke Kijima y Watari Takashi, chinos como Guoxu Li y Yao Li; y coreanos como Jae Hoon Chung, entre otros personajes de ojos rasgados posteados en este sitio.
No obviamos a las promesas. El ex pincha Akira Misu, el delantero de Huracán Yusuke Kato y el crédito de Corea en las inferiores de Vélez, Kim Gwi Hyeon, también fueron nombrados con ánimo de que pronto integren este lugar.

Otras emisiones:

#1– Nota a Sebastián Ablín.
#2– Informe sobre los Gatti’s.
#3– Nota a Darío Dubois.
#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.
#5– Nota a Luciano Zaidelis.
#6– Informe sobre los brasileños ladris.
#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.
#8– Nota a Rodolfo de Paoli.
#9– Informe sobre los futbolistas que estuvieron presos.
#10– Informe sobre los europeos que pasaron por nuestro país.
#11– Nota a Orestes Katorosz.
#12– Informe sobre los «hijos de».
#13– Nota a Edgardo Mazzeo.
#14– Informe sobre los que pasaron a la fama por un gol.
#15– Allegue y Homero Simpson.
#16– Nota a Guillermo Malbrán (Independiente de Madariaga).
#17– Informe sobre los pases que quedaron en la nada.

En Una Baldosa

Manzano Marcelo

manzanomarcelo1.jpg

Marcelo Gustavo Manzano
No aguantó. Suficiente tenía con vestir la truchísima casaca Sportlandia que utilizaba la Reserva de Vélez Sársfield, para que encima lo cargaran por el apellido.
Las concentraciones no eran fáciles al lado del Ratón Zárate y el Coyo Almandoz. Que «si vas al kiosco traeme un Cepita«, que «seguro sos fanático de Armando Manzanero«, que «vos no te drogás porque sos un man sano» y demás. De esa manera al pibe lo pudrieron, lógico. Y sólo pudimos ver a este defensivo volante en un partido oficial de 1988.

Juan Pordiosero

Mores Aldo

Aldo Andrés Mores
Extraordinario valor de la cantera de Boca Juniors que de haber usurpado o inventado un parentezco con el Maestro Mariano Mores hubiese logrado, al menos, un poco más de reconocimiento en los medios de comunicación.
Su sinceridad y su hombría de bien conspiraron contra ese propósito y se la bancó sin aducir supuestos lazos de sangre con el abuelo de Mariana, aunque, a decir verdad, silenciosamente le fue rindiendo distintos homenajes.
Marcador central y figura de las inferiores, integró un plantel Sub 19 xeneize que estuvo en Suiza y luego anduvo por China, en Mayo de 2001, junto a algunos pibes que ya habían debutado como Adrián Guillermo, Martín Andrizzi y Juan Aróstegui; y otros menos mediáticos como Silvio Dulcich, Nicolás Xicoy, Guillermo Valdez, Federico Pignata y Federico Carballo.
A su vuelta, Carlos Bianchi le guiñó un ojo y después de hacerlo entrenar varias veces con los grandes lo llevó al banco de Primera en la última fecha del Torneo Clausura de ese año (empate 1 a 1 con Estudiantes).
Sin embargo, la buena imagen que había dejado en su aventura europea le abrió las puertas del Lucerna suizo, que lo probó junto a Julio Alcorsé en agosto de 2001.
Cuando el Virrey se enteró lo hizo regresar y le dio la chance de practicar nuevamente con los consagrados pero nunca le dio la oportunidad de entrar en un partido oficial.
Aterrado por la idea de seguir vegetando exclamó «Adiós, Pampa mía» y comenzó su periplo internacional luego de un incomprobable paso por Ferro. Conoció el Persija de Indonesia (2003) y el Selangor de Malasia (2004/05) antes de caer en el Bolivar de Bolivia (2005/06), donde vivió buenas y malas, imposibilitado de estar «frente al mar«.
Si bien se dio el lujo de salir campeón y disputar la Copa Libertadores, también vivió una «tarde gris» y la crítica lo destrozó: «Culpable del primer gol. La pelota había sobrado a Ribeiro y Sánchez. Mores era quien debía cubrir las espaldas y lo hizo de manera deficiente. Después de ese tanto, suponemos que Aragonés les pidió que no subieran ni en los tiros de esquina. Al final fue un manojo de nervios«. Durísimo.
En septiembre de 2006 viajó a Rumania y jugó en el Otelul Galati, pero cuando le comentaron que faltaba casi un año para que llegara el Ogro Fabbiani al país (Aldo creía que tenía algo que ver con su falsa prima) se tomó el palo.
En 2007 comenzó a circular la versión de que se iría a Perú para actuar en un equipo importante y cuando «Uno» comenzaba a imaginar que se sumaría al «Cristal«, firmó para el Deportivo San Martín de Porres, donde tiene de compañeros al ex Boca Enzo Gutiérrez y a Juan Manuel Zandoná. Quizás allí el Chinito, un experto en estas cuestiones, lo convenza de hacer uso indiscriminado del apellido. Tal vez acepte. En cualquier «Cafetín de Buenos Aires» la gente sabe que en el fútbol la lucha es cruel y es mucha. Y ya nadie hace la carrera de taquito.

Juan Pordiosero