Miranda Paulo

Paulo César Miranda
Corría el año 1998 cuando José Pekerman comenzaba a delinear la selección Sub 20 que luego haría agua en el Mundial de Nigeria del año siguiente.
Una tarde lluviosa visitó Vicente López para ver a dos jugadores de Racing Club que enfrentaban a Platense. Javier Lux y Albano Bizarri eran los pibes en cuestión, pero el ex tachero también apuntó a un pollo suyo como Guillermo Santo y a un desconocido de apellido Miranda.
Volante por derecha nacido en 1979 que no tuvo demasiado lugar en el Calamar, aún con el antecedente de haber coqueteado con la Selección. De todos modos, permaneció en el club con descenso incluído hasta el 2002 y cuando asumió Carlos Trullet lo señaló como una promesa: «Tenemos jugadores con trayectoria y casos como el de Paulo Miranda, quien tenía un futuro bárbaro, pero aún no pudo despegar».
Finalmente aceptó una oferta de El Porvenir (2002-2003) en el Nacional B y se fue por la puerta de atrás, pero con la satisfacción de haber permanecido en la gran limpieza de 1999 y compartido años con jugadores característicos de esa institución como Campi, Aguirre, Grelak, Nasuti, Formidábile, Totó García, Insaurralde, Madrid, Di Carlo, Lorenzón, Coyette, Godoy, Erbín, Colliard, Mandrini, Chatruc, Bergessio y Campodónico.
De su paso por Gerli nada de supo, pero no debe haber sido de lo mejor ya que bajó dos categorías y pasó a Acassuso (2004), de mediocre campaña en Primera C. Y posteriormente, en Argentino Quilmes de Rafaela por el Torneo del Interior quedó tercero entre cuatro participantes, en el grupo con Libertad (Sunchales), Atlético (San Jorge) y Colón (San Justo).
El 2005 lo encontraría como jugador libre desesperado, pero con la fortuna de caer en Flandria junto a Ércoli y Gorozo.
La temporada entrarte traería un nuevo pase, esta vez a Argentino de Merlo en una carrera ya totalmente desvirtuada.
Mirando (o Miranda) hacia atrás, fue uno de los pocos Paulo que llegaron a primera, pero el único que la rompió no fue justamente él, sino un morocho que algo sabía con la pelota en los pies y sin bajar la vista. Él, por envidia y como muestra la foto, no lo quería ni ver.

Cucu

Tagliani Nicolás

Nicolás Tagliani
Volante ofensivo devenido en delantero surgido de las divisiones inferiores de Estudiantes de La Plata. En el Pincha, donde jugó entre 1996 y 1998, conoció a baldoseros de la talla de Cristian La Grottería, Sergio Catán, Martín Mazzuco, Martín Fúriga, Roberto Lanfranchi, Mauro Scaloni, Juan Martín Turchi, Leandro Temporini, Gonzalo Pavone y Raúl Román Garay, entre otros próceres indiscutidos de este sitio.
Extravagante (tiene un piercing en la lengua, otro en el ombligo y varios tatuajes) y conflictivo, nunca se pudo afianzar en ninguno de sus equipos y de todos se terminó marchando al año o antes.
Sin lugar en el conjunto platense, para la temporada 1998/1999 pasó a préstamo a Quilmes en la B Nacional.
A la temporada siguiente llegó al Viejo Continente para sumarse al Delemont suizo.
En 2000 cruzó la Cordillera de los Andes. Primero defendió los colores de Palestino (2000/2001), donde disputó 25 partidos y convirtió 13 goles. Luego pasó al Cobreloa (2001/2002), donde anotó 3 goles en 24 encuentros y disputó la Copa Libertadores, pero todo terminó mal. En un partido ante Huachipato se quitó la camiseta naranja y la arrojó con violencia al césped. Semejante reacción, de cara a la tribuna de su equipo, provocó su separación del plantel y la salida de Oscar Malbernat como director técnico.
Al poco tiempo arribó a Colo Colo donde, para no ser menos, se marchó con escándalo.
El 11 de octubre de 2002 fue detenido por los carabineros junto a Vicente Principiano por manejar en estado de ebriedad. Los dirigentes colocolinos le ofrecieron la continuidad en el equipo pero con la reducción del 50% del sueldo, lo que Tagliani no aceptó.
«Ni siquiera estaba de acompañante, yo estaba en mi auto y Vicente (Principiano) en el suyo. A mí me sintieron el olor en la boca y vieron que no tenía nada, así que yo pasé desapercibido, y a Vicente le salió la alcoholemia, y fue a Vicente que le paso todo esto», aseguró sacandose la responsabilidad y poniéndose en el lugar de víctima.
«A mi metieron en una bolsa, pero yo lo asumo por haber estado con él. Asumo el error y pedí disculpas a quien le haya hecho mal, y que a mi que me digan que tengo un carácter de mierda, que soy muy especial, que no tengo amigos, que me digan eso, porque realmente soy así»
Por su parte, Principiano también cayó en la volteada, «Yo pensé que en el momento en que él se la tenía que jugar, iba a decir ‘las cosas me pasaron a mí. Nicolás no tuvo nada que ver».
Como si algo le faltara a estar historia, lo acusaron de cosas para nada agradables: «Se ha rumoreado de que soy pedófilo y drogadicto. En el club estaban hablando de que en el regreso desde Australia me había metido con una chica de 12 años. Lo único que falta es que digan que soy pedófilo. A todos lados que voy me relaciono con cualquier ser humano, pero por mi cabeza no pasa tener relaciones sexuales con un ser humano de 12 años»
En el Cacique dejó un saldo de 23 partidos jugados y apenas 1 gol convertido.
En 2003 pasó por Alianza Lima de Perú, donde disputó la Copa Libertadores. Sobre su rendimiento el presidente del club limeño dijo: «Es un jugador que no marcó diferencias. Hoy culmina su contrato. No hemos tenido diálogo con él, pero no seguirá. no porque reclame mucho, sino por que su producción no fue la esperada, estuvo más en la banca. Hasta Waldir Saénz hizo más goles»
Terminó sobresaliendo más por su relación con la modelo Angie Jibaja, a quién se llevó a vivir a Bolivia cuando fue transferido al Jorge Wilstermann (2003/2004).
Los últimos años de su carrera se convirtieron en un derrotero de clubes. Pasó por Unión Atlética Maracaibo (2004) junto con Lucas Bovaglio, el argentino Guillermo Beraza y el brasileño Caté, Real Cartagena de Colombia (2005) y Aris de Grecia (2005).
Actualmente juega en el Football Club Vado, de la Serie D de Italia.

KeyserSoze

Talleres Suecia ’89

Aunque hoy cueste recordarlo, la firma alemana adidas proveyó a Talleres de indumentaria alternativa de un tono bastante particular. Durante algunos años (entre fines de los 80’s y comienzos de los 90’s), el conjunto cordobés vistió alternadamente una casaca amarilla con vivos azules, muy similar a la que por entonces usaba la selección sueca.
En la foto podemos ver el diseño utilizado en 1989, que también contó con otro sponsor, como se puede ver en la imagen de los jugadores festejando un triunfo ante Gimnasia y Esgrima La Plata.

Juan Pordiosero (Gracias King Mostaza)

Landaburu Fabio

Fabio Landaburu
Su club de origen, Ferro Carril Oeste, le otorgó la chance de debutar en la Primera División en septiembre de 1998, con la derrota 1 a 0 ante Racing. Su transcurso en el conjunto de caballito no fue sencillo y en la malaria generalizada alcanzó a disputar 20 encuentros a lado de Mariano Fossas, Ariel Rocha, Cristian Hudaied, Ariel Groothuis, entre otros.
Con la pérdida de la categoría tuvo que buscar nuevos horizontes y cayó en Chacarita Juniors (2000/01), donde jugó poco pero al menos se dio el gusto de conocer a Gonzalo Gaitán, Edgardo Parisi y el Twetty Carrario. Sólo dos partidos en el Apertura 2000 le dieron la pauta de que no tendría posibilidades de actuar con regularidad y a final de la temporada partió con rumbo indefinido.
Extraño fue verlo de un día para el otro en los torneos del interior defendiendo la divisa de Atlético Uruguay de Entre Ríos (2001/02). En cuestión de semanas había bajado varios escalones y bien calladito la boca.
En 2002, Flandria lo contrató para el torneo de la Primera B, donde se suponía que ganaría más protagonismo. El cordobés Landaburu, lejos de jugarla de modesto, se agrandó y a su llegada declaró al Bisemanario El Civismo: «Que el campeonato vaya a ser difícil no es algo al que le dé mayor importancia, por el contrario, me alegra que tenga más notoriedad. Por la calidad de los jugadores de otros equipos tampoco me asusta ya que yo he tenido la oportunidad de jugar al lado de figuras como Diego Latorre, Mac Allister, Gamboa, Cardozo, gente que ha ganado de todo y yo me he sentido de igual a igual; así que no tengo problemas con los rivales que me toque enfrentar«.
Descartado el factor susto intepretamos que alguna de las otras variables del fútbol (como adapación, bajo rendimiento o falta de talento) influyó para su no consagración la institución y por eso tuvo que refugiarse en la temible liga boliviana.
Allí jugó para Destroyers (2003), Guabirá (2003) y Oriente Petrolero (2004). Desde hace un par de años que no se conoce el paradero futbolístico de este volante, aunque fuera de la cancha sabemos a qué se dedica. Es el Director del Centro Regional Córdoba de los Atletas de Cristo. Parece que ahora ser colega de Paulo Silas y Eduardo Bennett tampoco le da miedo. ¡Eso es ser bien macho!

Juan Pordiosero