Mazzeo Edgardo

Edgardo Pascual Mazzeo
No le fue fácil desarrollar su carrera en Primera División. Si bien Argentinos Juniors acostumbró históricamente a promover jugadores de las divisiones inferiores, no siempre lo hizo bajo las mejores condiciones. Al pibe Mazzeo le tocó una época jodida, cuando no había un rumbo futbolístico definido y todo quedaba supeditado a pequeños milagros. Ni él, que alcanzó a disputar 5 partidos en 1995, ni Pena, ni Marra, ni Sergio López Maradona y mucho menos Andrés Grande lograron revertir la situación. El Bicho terminó último en el Torneo Clausura y al año siguiente se fue al Nacional B.
Edgardito quedó de esa menera en la más pura incertidumbre y costó seguirle los pasos dentro del fútbol. Es más, no sabemos si después del Bicho tuvo la oportunidad de jugar en otro club. Pero a veces la sana costumbre de googlear arroja resultados maravillosos. El ex defensor ahora labura en una empresa metalúrgica de Ramos Mejía y haciendo uso de su bondad natural, le da empleo a la gente.

Juan Pordiosero

NdR: Aprovechando que el aviso es de hoy, lo publicamos para todo aquel interesado en trabajar con un baldosero:

Dirección: Av. Díaz Vélez 733
Ramos Mejía – 1704
Buenos Aires
Contacto: Edgardo Pascual Mazzeo
Correo-E: rrhh@blipack.com.ar

Información sobre la empresa:

Blipack S.A. es una empresa familiar de más de 30 años en el mercado interno y externo.
Actividades principales:
.fabricación de máquinas estuchadoras/blisteras
.laboratorio de especialidades medicinales

Puestos vacantes:

1. – Inspector de Control de Calidad (Ref. Calidad)

Empresa metalúrgica líder en fabricación de máquinas blisteras/estuchadoras incorporará Inspector de Control de Calidad. Experiencia: no menor a los 2 años en la especialidad, Edad: preferentemente entre los 25 y 50 años, Estudios: Técnico mecánico o similar, puede ser estudiante de Ingeniería o similar. Se le dará preferencia al que tenga conocimientos en labores bajo Sistemas de Calidad ISO 9000 ó similar, conocimientos de normas tipo IRAM 15 y metrología en general. Disponibilidad de horario de trabajo: Lunes a viernes de 7.00 a 18 hs. Se ofrece: Trabajo bajo relación de dependencia, Sueldo dentro de los estándares de plaza, Equipo de trabajo de gran camaradería, Posibilidades de promoción en una Organización de gran proyección y crecimiento.
Localidad: Ramos Mejía – Buenos Aires
Salario: A convenir
Fecha: 20 de abril de 2007

¡Hasta en las facturas!

Conocíamos su costado inoperante y negligente pero no teníamos noticias de su lado más irónico y morboso. Sí, aunque usted no lo crea, la empresa que hace unas semanas nos perjudicó notablemente por un problema interno que impedía acceder a determinados sitios, nos recomienda en el folleto institucional que acompaña la boleta del mes en curso. Si vivís en la Argentina y tenés la mala suerte de contar con ese proveedor de internet, revisá bien el sobre porque viene una reseña de EnUnaBaldosa.com.
Nos cuesta disociar la gente que hizo ese comentario de la otra (servicio técnico, administración y directivos). No es por meter a todos en la misma bolsa, pero cualquier cosa que venga de esa compañía española nos da mala espina.

Saludos y (si se dignan a conectarle el servicio a un miembro del staff que hace un mes y medio pidió un simple traslado de línea) seguimos en contacto.

En Una Baldosa

Atlanta 1990/91

El Nacional B fue testigo, en la temporada 1990/91, de un lamentable desempeño de Atlanta, que había ingresado a la categoría ese mismo año. A sus problemas futbolísticos, el Bohemio le sumó un escándalo en un partido ante Cipolletti de Río Negro. Estando abajo en el resultado (2 a 0 y de local), el vicepresidente de la institución, Bernardo Kravestck, entró a la cancha para increpar al árbitro Humberto Dellacasa y provocó la reacción de otros particulares que copiaron su actitud. El encuentro fue suspendido y al conjunto de Villa Crespo se lo sancionó con la quita de 8 puntos. Atlanta terminó último en el campeonato, con 16 unidades, y se fue al descenso junto a Tigre.
En la foto, parados: Montes, Mattis, Corsi, García, Martínez y Peña Pérez. Hincados: Arce, Spotorno, Ozán, Castro y Chumba.
Nótese la transpiración del arquero antes de empezar el partido. Presagio de una tarde oscura.

Juan Pordiosero (Créditos a la revista Fútbol, Historia y Estadísticas)

Otaño Diego

Diego Roberto Otaño
Defensor surgido de la cantera de Chacarita Juniors. Debutó en el Funebrero en 1996, en pleno Nacional B. Tuvo su mejor momento en marzo de 1999 cuando en la campaña del ascenso a Primera convirtió 4 goles en 4 partidos consecutivos. «La verdad es que no puedo creer lo que estoy viviendo. Hasta hace unos meses ni siquiera iba al banco de los suplentes y ahora, de repente, se me están dando todas: encontré la continuidad que necesitaba y encima la estoy metiendo seguido. Esto de hacer goles en todos los partidos es algo hermoso. Y más si sirven para que el equipo gane y pueda seguir peleando el campeonato». Para no caer en el exitismo dijo: «Soy consciente de que no es normal que un defensor haga tantos goles seguidos. Por eso trato de disfrutar el momento, pero sin agrandarme. Esto es simplemente una racha que algún día se va a cortar».
Sin embargo la racha se estiró un poco más de la cuenta y llegó a disputar 5 partidos en Primera División junto a otros personajes en una auténtica deformación. Incluso, a mediados de 2000 fue fichado por el Getafe (por aquel entonces en segunda división) lo que le permitió conocer a Mariano Juan, Hernán Raíces y Siro Darino. Apenas jugó 2 partidos en el fútbol español y desde entonces la suerte le dio la espalda.
Al año siguiente comenzó el declive, retornó al país para jugar en San Martín de Mendoza (2001/2002) que venía de una buena campaña y buscaba pelear el ascenso.
«Llego con muchas ilusiones de que me vaya mejor que en Chacarita, que no fue malo. Estoy con la esperanza de ascender y que todos tengamos suerte» dijo cuando pisó suelo mendocino.
Al año siguiente siguió camino para jugar en Córdoba con los colores de Belgrano (2002/2003). Fue partícipe de una de las peores rachas del conjunto pirata en los últimos años.
En 2004 siguió bajando y llegó a la Primera B Metropolitana, donde intentó defender la casaca de All Boys. Compartió vestuario y mates con Nestor Fabbri, Edgardo Arnaudo, Gerardo Cardone, Emanuel Francés, Patricio Bedrossian, Franco Troche, entre otros.
Desde 2005, con menos preocupaciones, y al lado de Pablo Cameroni, juega en la Primera C en Justo José de Urquiza.

KeyserSoze

Bambino y su campera galáctica

En la plenitud de los 70’s nadie desprendió tanto glamour como Héctor Rodolfo Veira, eterno paladín de la moda extravagante, dentro y fuera de la cancha. Y cuando decimos «fuera» también hablamos de otros ámbitos bien distintos al fútbol. El Bambino tuvo tiempo de todo en su vida, incluso para recorrer los camarines de las obras teatrales más convocantes de la noche porteña y codearse con las figuras de la época. En la foto, lleva puesto uno de sus caballitos de batalla, un pantalón blanco narcotraficante, con una camperita celeste bien abierta que deja ver su masculinidad pectoral. Completan la escena, un peinado beatle, un colgante, un Jorge Martínez y una rubia que lo desborda por todos lados.

Juan Pordiosero

Álvarez Néstor

Néstor Julio Álvarez
Desconocido jugador iniciado en las inferiores del Deportivo Español que tuvo su momento de gloria cuando debutó en Primera, en 1993.
Antes había conformado un sorprendente equipo gallego que, con lo mejorcito de su cantera, se adjudicó la edición 1990/91 del torneo Selección ’94 junto a otros grandes valores como Marcelo Pontiroli, Pablo Michelini, Nelson Agoglia y Marcelo Petete Trimarchi.
Suponemos que como buen volante con aspiraciones tenía como ídolo a Jota Jota López, de ahí el recurso de la mano vendada. O quizás se entusiasmó viendo el Mundial ’78 cuando tenía 6 años y adoptó el look de René Van der Kerkhof. No lo sabemos.
Lo cierto es que luego del estreno en la máxima categoría se perdió entre la multitud, convirtiéndose en uno de los tantos desconocidos que día a día cruzamos por la calle.

Juan Pordiosero

Nápoli 0 – River 0 (1984)

Este partido no sólo quedó en la historia por la curiosidad, sino también porque fue el debut de Diego Maradona con la camiseta del Napoli.

El 19 de agosto de 1984, el River de Federico Vairo se encontraba de gira y participó de la presentación del equipo que comenzaba a formarse y a la postre sería la escuadra más poderosa de Italia sobre el final de la década.

El resultado del encuentro fue 0 a 0, pero se pudo ver en la misma cancha a Alonso, Francescoli, Maradona y Bertoni.

El Millonario salió al campo con: Gay; Gordillo, Borelli, Nicosia, Olarticoechea; Enrique, Gallego, Alfaro, Alonso (Tapia); Francescoli y Teglia.

Por su parte, los once del local fueron: Castellani; Bruscolotti, Marino, Ferrario, Boldini; Celestini (Cafarelli), Del Fiume, Casale, Maradona; Penzo y Bertoni.

Cucu