Los Andes naranja y azul 2000/01


El fugaz retorno de Los Andes a primera división para disputar el apertura 2000 y el clausura 2001 no paso desapercibido. Le ganó a Racing en Avellaneda apenas empezado el torneo con una soberbia actuación de Víctor López y esto llevó al elenco mil rayitas a ser tapa de la prestigiosa revista El Grafico por segunda vez en su historia. Se podía ver a Alejandro Migliardi, al propio López y a Felipe Desagastizábal festejando de cara a la tribuna con una camiseta marca ED muy del ascenso.
Para la fecha 15 del torneo Apertura, la marca ED fue reemplazada por Signia, indumentaria que vestía a varios equipos y que causaba furor con sus locos diseños (la camiseta negra y amarilla de San Lorenzo a la cabeza y por varios cuerpos).
En la fecha 18 debutó casi exitosamente la camiseta de la foto y digo casi porque Los Andes a los 13 minutos del segundo tiempo le ganaba a Unión de Santa Fe por 3 a 0 con tres goles del Loco José Luís Marzo, resultado que se revirtió increíblemente con victoria Tatengue por 4 a 3 con un gol de Zapata en el ultimo minuto. Miguel Ángel Russo tuvo que salir de camarines a explicarle a un abultado grupo de periodistas el por qué de la increíble derrota de su equipo, lo que nadie salió a explicar es como Los Andes usó esos colores… todavía se puede ver a algunos periodistas esperando en la puerta del vestuario a siete años de ese partido.

Calala

Jeandet Cristian

Cristian Daniel Jeandet

Se demoró más de la cuenta, sin embargo, en el fondo todos sabíamos que un día iba a llegar. Lo pidieron todos. Hasta Pablo Ferreyra desde TN Deportivo, mientras presentaba sus goles, se hizo un tiempo para saludar a En Una Baldosa. Es un viajero compulsivo, un amante de la pelota (de otra forma no se explica que siga jugando), un emblema baldosero para algunos, y un chanta para otros.
Cristian Jeandet nació en Concordia, Entre Ríos, en 1975. Sus primeros pasos en el mundo fútbol los dio en Estudiantes de Concordia. Según sus propias palabras hizo las divisiones inferiores en Newell’s Old Boys, donde no llegó a debutar. Sí lo hizo jugando en su pueblo para Ferrocarril Urquiza de Concordia (1995/1996). Luego pasaría por Patronato de Paraná (1996/1997).
El hecho (casi innecesario a esta altura) que lo condena a figurar en este sitio es su efímero paso por la Primera División. A mediados de 1997 Lanús lo fichó. Mario Gómez le tiró la 23 de Michael Jordan, sin embargo no jugó nunca y así como llegó se fue. En el medio conoció a Rodrigo Burela, Walter Coyette, Pedro Rómoli, Andrés Bressán, Gustavo Giustozzi, Marcelo Trimarchi, Hernán Raíces y Dante Ciglic entre otros.
Luego partió hacia Europa para hacer un tour fantasmal del que casi no hay datos. En 1998 disputó 3 partidos con el Fidelis Andria de Italia. En ese mismo país se calzó la casaca del Fidenze. Se quedó en Europa para pelearla y en 1999 fue contratado por el Sartid de Yugoslavia. A este periplo baldosero habría que agregarle, según él cuenta, un paso por el Lugano de Suiza, del cual no hay rastros.
Con la llegada del nuevo milenio pegó la vuelta al continente americano. Cruzó la cordillera y se unió al Palestino de Chile, donde solo dejó como anécdota hacerle dos goles en una misma tarde al Iquique. Para la temporada 2000/2001 regresó a Argentina para juntarse con Claudio Pochettino, Gustavo Medina, Pablo Cantero, «Teresa» Cancelarich y ser dirigido por Cristian Domizzi en Central Córdoba de Rosario. Convirtió varios goles y protagonizó un hecho bizarro. En un partido ante Ferro ingresó a los 20 minutos del segundo tiempo y a los 36 ya se había ido expulsado. En el medio, un gol suyo, le dio la victoria a su equipo.
Al año siguiente estuvo de paso por Instituto de Córdoba. Pero fiel a su estilo, al poco tiempo volvió a emigrar. Lo querían de Racing de Córdoba pero se tomó el avión y aterrizó en Bolivia para jugar en Blooming, donde se olvidó de cómo hacer goles. Luego durante seis meses defendió los colores del Aurora y afinó la puntería para consagrarse campeón de la Copa Simón Bolívar.
En 2003 se puso la rosa, pero no la del Palermo italiano sino la del Sport Boys de Perú. Llegó vendiendo cantidades industriales de humo: «Ahora Vengo Yo… Quiero salir campeón, ser goleador, y clasificar a la Copa Libertadores.», además le hicieron una entrevista que no tiene desperdicio. En su primer torneo convirtió 8 goles.
A mediados de año retornó a Argentina para jugar en Gimnasia y Esgrima de Entre Ríos, donde al final de la temporada descendería al Torneo Argentino A.
Otra vez en Perú siguió haciendo goles para Sport Boys. Fueron 6 en el último semestre de 2004 y 2 en 2005.
A la vuelta se vinculó con Sarmiento de Junín para disputar la Primera B Metropolitana. Su paso por el equipo juninense lo volvió a colocar en la vidriera mundial, ya que desde principios de este 2007 defiende los colores del Wydad Casablanca, último campeón de la liga de Marruecos.

KeyserSoze

Volver a la radio

Muchos no lo saben, pero En Una Baldosa fue inicialmente una sección de un programa de radio. Después, con el tiempo, tomamos otro camino muy diferente.
Hoy retomamos aquellos inicios reinagurando la baldosa radial, con un ciclo de entrevistas y datos futboleros que cobrará vida todos los jueves en el aire de Rock & Pop Beach.
Si estás en Mar del Plata podés escuchar la primera emisión (en Maldita Radio, de 13 a 15 horas), sintonizando el 98.9 de tu dial. Para los que no vivan en la ciudad ni en los alrededores, prometemos hacer todo lo posible para subir cuanto antes el audio.
Saludos y gracias.

ACTUALIZACIÓN: Entrevistamos al ex hombre de River y actual integrante de El Choque Urbano, Sebastián Ablín.

[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/notaablin.mp3%5D

Pueden escuchar la nota dándole play al reproductor o bajándose el archivo de audio haciendo click acá (botón derecho, guardar enlace como).

En Una Baldosa

Gavatorta Alejandro

Alejandro Roberto Gavatorta
Con ese apellido no podía triunfar en el fútbol. Pero tampoco podía pasar desapercibido. Una combinación ideal para ser merecedor de un homenaje que terminó de rubricar con una carrera impregnada de olor a poco y un par de transferencias insólitas.
Surgido en la cantera de Colón de Santa Fe, vio la luz de la Primera División en 2002, cuando comenzó a tener rodaje en cancha, habitualmente como suplente y conviviendo con jugadores de la talla del Huevo Toresani, Alcides Píccoli, Exequiel Marini y Jairo Morales Santos, entre otros.
Lo hizo debutar el uruguayo Fossati y si bien en algún momento gozó de la titularidad, ya en 2003 comenzó a perderla con el Patón Bauza de entrenador y recién recobró algo de confianza a fines de ese año, bajo el mando de Pablo Morant.
En realidad su situación no era para nada sencilla. Acostumbrado a jugar de volante central, tenía por delante a un referente como Martín Romagnoli y las posibilidades de robarle el puesto eran escasas. Cuando a principios de 2004 desembarcó Pacho Maturana en el Sabalero, Gavatorta se esperanzó pero a contramano de sus ilusiones, otro problema lo aquejaba. Había estado jugando con el contrato vencido durante más de 6 meses.
Su panorama no mejoró y después de un semestre soso escapó por la puerta de atrás, coididiendo con el alejamiento del Negro Martínez, César Carignano y Ariel Pereyra. No sabemos si adjudicárselo a un representante macabro o a su propio espíritu aventurero, pero por esas cosas del destino el mediocampista recaló en la exótica liga rumana, donde enfrentó al National Bucuresti del ex Boca Elías Bazzi.
Ancló durante dos años en el Politehnica Iasi (2006/07), institución que le habrá dado la chance de hacer un par de canutos para asegurarse el futuro. El presente, vale aclarar, lo lleva bastante bien. Ahora viste los colores del FC Thun de Suiza, donde podrá esmerarse en ser un jugador tiempista, pero jamás le dirán que es un relojito.

Juan Pordiosero

Chau Blogger, hola WordPress

Primera parte cumplida de la mudanza prometida. Desde ayer empezamos a utilizar WordPress, el sistema de publicación que reemplazará al viejo y querido Blogger, que nos acompañó durante casi 3 años. Todavía nos falta acomodar un montón de cosas, pero lo grueso ya está hecho. Desde ahora podrán comentar sin problemas (eso esperamos) y además podrán sacar provecho de las categorías en las que fueron distribuidos los posteos. Mientras inventamos un sistema para que puedan ubicar los homenajes fácilmente, pueden utilizar el buscador (arriba, a la derecha) para localizar por apellido a sus baldoseros preferidos.
Desde ya, gracias por la paciencia y seguimos en contacto.

En Una Baldosa

Moreno Leonardo Fabio

morenoleonardofabio

Leonardo Fabio Moreno (El Cantante)
Beneficiado por un fenómeno difícil de empardar, el colombiano Moreno tuvo la inédita posibilidad de baldosear dos veces en nuestro país y con más de 10 años de diferencia. Su primer paso en falso por estas pampas lo dio en 1994, cuando vistió la camiseta de Belgrano de Córdoba en Primera, y se despachó con un gol en 8 presentaciones. Nadie imaginó en ese entonces que el delantero volvería una década más tarde para intentar recomponer su relación con la Argentina.
Formado en el América de Cali (1992/93, 1998/2000 y 2003/04), debutó en el primer equipo a principios de la década pasada y tuvo varios períodos interrumpidos por transferencias a otros conjuntos de Colombia y del exterior.
La costumbre de asegurar una cantidad aceptable de goles por temporada lo llevó a ponerse los colores de Deportes Tolima (1994/95), Independiente Santa Fe (1996), Deportes Quindío (1997), Nacional de Medellín (2005) y Bucaramanga (juega ahí desde comienzos de 2007). Fuera de su nación, su periplo internacional abarcó pasos por México, donde representó al América (2000 y 2001), Atlético Celaya (2001), Jaguares de Chiapas (2002) y Lobos de B.U.A.P. (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla) en el primer semestre de 2006; En Ecuador duró muy poco defendiendo la divisa del Macará (2006) por supuestos actos de indisciplina.
Pero si por algo se lo recuerda en estos lares, es por su desafortunado paso por San Lorenzo de Almagro en 2005, cuando llegó al equipo dirigido por el Bambino Veira y declaró con entusiasmo: «soy un atacante con potencia, que se mueve mucho en la ofensiva y cuando veo la situación clara la emboco«. Se tenía fe.
En su debut veraniego la rompió. Metió un gol, dos tiros en el palo y convirtió su penal en la definición ante Independiente. A partir de esa noche casi consagratoria muchos creyeron que estaban frente al reemplazante ideal del Beto Acosta.
Pero no fue así. Compartir la lucha por un puesto con Germán Herrera, Ulloa, Edilio y el Látigo Peirone, increiblemente le fue un obstáculo difícil de superar. Eso, sumado a una pubialgia y a la frágil confianza del entrenador, terminó por ponerle oscuridad a la revancha del atacante cafetero. Como habrá sido de negativo su paso por el Cuervo que mientras él estuvo en el equipo, San Lorenzo llegó a su récord histórico de 603 minutos sin convertir goles. Para ese entonces el Bambino no estaba (el DT era Gabriel Rodríguez) y Moreno era un suplente con pocas posibilidades a pesar de que se había estrenado en la red en un partido ante Huracán de Tres Arroyos. La leyenda cuenta que a un perro que merodeaba por la zona del Nuevo Gasómetro le pusieron «Morenito» y eso terminó de derrumbar el ánimo del goleador.
Su segunda estadía en nuestro país fue tan insignificante como la primera, aunque al menos sirvió para ratificar el concepto del futbolista obstinado y desgraciado, que por más esmero que le ponga, jamás podrá triunfar en estas tierras.

Juan Pordiosero