Seguimos

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El sitio continúa con su interminable proceso de optimización. Mientras paramos la bocha y vemos para donde salimos jugando, pueden pasar el rato con los siguientes enlaces que recomendamos:

Bestiario del Balón: lo que nos gustaría hacer si fuéramos colombianos.

La Redó!: Mucho más que simples partenaires del 35-3.

Orsai: para leer y sentirse analfabeto.

Tic Espor: cada vez mejor.

Blanquiceleste: grosso.

Revista Barcelona: la leemos siempre que la compramos.

Google: Buen buscador.

Hotmail: podés sacarte una cuenta gratis y tener MSN (también gratis).

Aquellos lectores que nos digan a que equipo pertenece la camiseta que se ve en la foto, tendrán derecho a ingresar más de 3 veces al mes a En Una Baldosa sin que se les caiga el servidor. ¡Para aprovechar!

En Una Baldosa

Magnago Víctor

Víctor Eduardo Magnago

Segundo marcador central surgido de las divisiones inferiores de Boca Juniors.
La mala decisión de Carlos Bianchi de disputar el último encuentro del Clausura 2003 ante Rosario Central con un equipo plagado de juveniles, le hizo conocer las mieles de la Primera División. Fue así que el 6 de julio de 2003 en el Gigante de Arroyito, mientras los grandes festejaban en La Bombonera la obtención de la Copa Libertadores, el Xeneize formó con Gustavo Eberto, Raúl Osella, Joel Barbosa, Federico Carballo, Víctor Magnago, Leonardo Verón, Matías Silvestre, Juan Pablo Caffa, Jonathan Fabbro, Mauro Boselli y Héctor Bracamonte. Luego ingresaron Víctor Ormazabal y Edilio. El partido terminó 7 a 2 a favor del conjunto rosarino y los defensores, que no tuvieron una buena tarde sepultaron sus posibilidades de volver a jugar. Solo Barbosa y Carballo se pusieron la azul y oro otra vez antes de despedirse del club poco tiempo después.
Antes de esto, en el verano de 2003 había sido tasado en u$s 350.000 y disputado algunos encuentros en Reserva.
Un año más tarde quedó libre porque no le hicieron primer contrato. Pasó al fútbol mexicano, donde, según su currículum, jugó 20 partidos y convirtió 3 goles para el Pachuca Juniors, filial del los Tuzos. Con esos números, buenos por tratarse de un defensor, resulta extraño el hecho de que no se haya sumado al primer equipo.
Seis meses después retornó a la Argentina para defender los colores de La Plata FC, donde redondeó 10 partidos, sin goles, en el Torneo Argentino B y tuvo de compañero, entre otros, a Nicolás Ayr y José Manuel Barbas.
En Julio de 2005 se unió a Argentino de Quilmes de Rafaela, del poderoso Torneo Argentino C, para jugar 15 partidos y anotar 6 tantos.
A la temporada siguiente fue transferido al Espoli, club de la segunda división del fútbol ecuatoriano, donde no se conoce cuántos partidos disputó pero se sabe que fue sancionado en algunas ocasiones por juego brusco y por insultarse con los rivales.

KeyserSoze

Metió la Zapata

Siempre se dijo que Gustavo Zapata junto a Leonardo Astrada formaban una dupla de gran marca. Pero el volante lo que no marca es tendencia.
A su evidente chuequera no tuvo mejor idea que decorarla de manera poco sutil. La chomba de empapelado con cuello de otro color y exageradamente abierta es de por sí muy desagradable.
Pero más aún lo es si va metida dentro del pantalón y en combinación con ese calzado Adidas de canje con las lenguas estiradas y por fuera del en ese entonces, vaquero.
Una sabia frase asegura que «la moda incomoda», y cuanta razón tiene.
Pero eso no es todo. ¡Pobre nene! Se dice que los hijos son la mayoría de las veces moldes de sus padres y hoy siendo un adolescente… ¿cómo andará empilchado?

Cucu

Crespo 1998

Tan generoso es Hernán Crespo como futbolista que además de hacerle ganar premios a sus compañeros también de vez en cuando ayuda a los rivales. Sí, Valdanito auspició el debut en la red de Mauro Navas en el fútbol italiano. En diciembre de 1998, el Udinese recibió al Parma de Sensini y Verón por la Copa Italia. El partido estaba 2 a 2 (goles de Appiah y Amoroso para el local; Balbo y Crespo para el visitante) cuando el arquero parmesano Guardalben debió salir por un infortunio y, ante la imposibilidad de hacer otro cambio, el atacante argentino tomó la responsabilidad de ponerse los guantes durante los últimos 5 minutos. Así fue como a los 47, el ex Temperley y Banfield lo ajustició y selló sobre la hora el 3 a 2. Quizás el defensor nunca se hubiera animado con un arquero en serio. En la revancha, Crespito hizo dos y el Parma ganó 4 a 0.

Juan Pordiosero

Huracán de Tres Arroyos (2004/05)

huracanta2005

La temporada 2004/05 de la Primera División tuvo un invitado de piedra difícil de olvidar para quienes seguimos la carrera de los chascos individuales o colectivos. El muy buen equipo de Huracán de Tres Arroyos que se había consagrado en la B Nacional intentó mantener la categoría en la máxima división con magros resultados.

En el Apertura, el Globito mantuvo la base y estuvo cerca de batir a Boca, en la Bombonera (después de pegarle un baile e ir arriba en el marcador, perdió 2 a 1), e incluso se dio el gusto de ganar el «clásico» zonal ante Olimpo de Bahía Blanca.

Pero en el Clausura, el conjunto de Morant (ya se había ido el Chavo Anzarda) incorporó a algunos jugadores y dio pena: sólo consiguió 5 empates y perdió los 14 encuentros restantes. Hizo 12 goles y le convirtieron 42. Ni si quiera el cambio de localía (de Mar del Plata a su estadio en Tres Arroyos) lo benefició.

En la foto, arriba: Marcos Dragojevich, Daniel Gómez, Malagueño, Caggiano, Gancedo, Nilton Pardal y Pablo Lavallén. Abajo: Julio César Rentería, Martín Mandra, Martín Zapata e Iván Dragojevich.

Tambien integraron ese plantel, el Bibi González, el Novillo García, Guillermo Imhoff, Néstor Lo Tártaro, Paolo Frangipane, Maximiliano Natalichio, Jorge Izquierdo, el Gori Galván, Jonatan Vannieuwenhoven y el paraguayo Francisco López Rojas, entre otros. Baldoseridad al palo.

Banfield banda baja 1997

En 1997 la empresa Reebok reemplazó a Lotto en la confección de la ropa para Banfield y como primera casaca presentó una bien tradicional, blanca con la banda verde, pero con un defecto no negociable para los detallistas: la banda era extramadamente baja y no llegaba a cruzar el pecho. Como se aprecia en la segunda foto, el modelo fue retocado un par de fechas más tarde y el Taladro pudo lucir sus colores como Dios manda.

Juan Pordiosero