Una contradición más, y van…

Nunca mejor dicho que una imagen vale más que mil palabras. Diego Maradona, siempre defensor de causas perdidas, quiso hacer lo propio con el entonces renunciante ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo en 1996, más aún porque en épocas del 1 a 1 al 10 le permitieron comprar cualquier cosa, inclusive un camión.
Años después en una de las tantas contradicciones, Pelusa reflexionó: «Si estamos como estamos es porque Cavallo fue títere de los americanos y nos metió dólar por el peso, que es una farsa total porque no tenemos el mismo poder adquisitivo ni el mismo país que ellos».
Y mucho tiempo más tarde, con Maradona en terapia intensiva, le tocó el turno a Cavallo quién señaló que su «familia y todos nosotros vamos a rezar por su pronto restablecimiento»
Vale agregar que las mangas de la remera son un poco largas, y el modo de usar medias…un poco desagradable.

Cucu

Watari Takashi

Takashi Watari
Que un simple traductor de idiomas se convierta en un refuerzo clave de un equipo que participa de la Copa Libertadores es lo mismo que un cualunque diccionario «Japonés-Español/Español-Japonés» se transforme en un best-seller de primera necesidad.
La historia de Takashi Watari no salió de un cuento de hadas. Pertenece al rico itinerario del fútbol sudamericano. Y aunque cueste reconocerlo, representa la decadencia de las instituciones y el desesperado afán por conseguir dinero, sea como sea.
Nacido en Japón, llegó a nuestro país en 1991 para perfeccionarse como futbolista en las inferiores de Boca Juniors, donde ganó algunos admiradores por su particular habilidad. De entrada lo trataron bien y le hicieron firmar un contrato como profesional. Incluso jugó en Reserva pero después lo cedieron a préstamo a Dock Sud y cuando regresó lo dejaron libre.
Lejos de La Candela, el lugar donde supo vivir durante varios meses, volvió a su tierra y recién muchos años después pudo retomar el vínculo argento. Se reencontró con la gente de Boca en 2000, cuando el equipo de Carlos Bianchi visitó el país nipón para disputar la Copa Intercontinental ante el Real Madrid. Allí hizo buenas migas con integrantes del cuerpo técnico y unos días después acordó su retorno a la Argentina con la intención de ayudar en la adapación del refuerzo de oriente, su compatriota Naohiro Takahara. En ese año 2001 vivió de todo. Compartió prácticas con los profesionales, hizo excentricidades (en un entrenamiento fue al arco, tiró un escorpión y lo apodaron René, por Higuita) y hasta se sentó en el banco de suplentes en un partido oficial en el que Takahara estuvo entre los 16.
También fue blanco perfecto para las gastadas. Carlos Ischia recordó alguna vez una anécdota: «Watari llegó un día al entrenamiento con el pelo recién cortado y la verdad que era un desastre. Para solucionar el tema, le dije si quería que lo rapara. Me contestó que sí, y al día siguiente traje la maquinita y lo pelé antes de la práctica. Sin dudas que le quedó mejor que lo que tenía en la cabeza«.
Si bien muchos jugadores como Guillermo Barros Schelotto, Tévez y Calvo alguna vez destacaron su buen manejo de la pelota, nadie lo tomó demasiado en serio. El asiático jugaba de número 5 y se miraba en el espejo de Sebastián Battaglia. «Tengo un estilo similar al de Seba. Marco, juego y le doy la pelota a los habilidosos«, dijo el ponja en una nota publicada en el Diario Olé. Y su ídolo le devolvió la gentileza: «Me acuerdo de que era rapidito cuando jugaba con nosotros. Pero la verdad es que es una sorpresa, no me imaginaba que él quería seguir jugando al fútbol. Ojalá que le vaya muy bien».
Fortaleció aún más la relación cuando al año siguiente los Xeneizes jugaron ante el Bayer Munich y él viajó como traductor. Igual, en ese viaje la rompió especialmente por conseguir productos electrónicos a muy buen costo.
Sin más laburo en Boca, se fue a Nueva Chicago en 2002 para hacer lo mismo con otro coterráneo, llamado Ishi Zuka Keisi, que necesitaba adaptarse. Finalmente no quedó, pero Watari tiró el ancla con algo de humo («Yo soy hincha de Boca, pero me gustaba mucho el San Lorenzo en el que jugaban Pipo, Cacho Borelli y Chapa Zapata. Por eso, hoy disfruto de tirar pared con ellos en las prácticas. Es un sueño. Y espero que no se termine«) y permaneció para hacer la pretemporada del verano 2003 a la par del equipo de Gorosito. Increíblemente, el DT lo aprobó futbolísticamente pero no llegó a debutar y se volvió a Japón para actuar en el Tochogi, de la segunda división.
Sus días en el continente americano parecían haber muerto pero a comienzos de este año le llegó una propuesta interesante. Una empresa de Tokio dedicada a la venta de maquinaria pesada en gran parte de Asia (PrivCore), firmó un acuerdo con el Sporting Cristal de Perú gracias al nexo establecido por el representante del jugador japonés Masakatsu Sawa, que pasó por el club (convertido en sociedad anónima) en 2005.
El contrato representaba el abono de 150 mil dólares para los limeños, más la cesión de un jugador, sin costo alguno, al que solo le debían brindar movilidad y vivienda. A cambio, la camiseta celeste pasaba a tener la publicidad japonesa, que buscaba abrirse mercado por estos pagos. Watari fue el dichoso futbolista elegido para cerrar el pacto. Y no solo eso, sino que además se dio el lujo de integrar la lista de buena fe de la Copa Libertadores con 32 años. Fue al banco en algunos partidos (también en el torneo local) pero no ingresó. A mitad de año se fue del Cristal pero antes tiró un poco de demagogia («Cuando estaba en la reserva, en el primer equipo jugaba Solano y también Maradona. Con Pereda sí tuve amistad porque a él le decían el Chino y a mí Japonés«) y vivió una experiencia única: jugó el partido homenaje al Diego que se realizó en Lima, en mayo de este año.
Entre sus objetivos, está el de incentivar la práctica del deporte en su país. «Quiero llevar enseñanzas. Japón avanzó, pero sigue 50 años atrasado. Me gustaría volver y poner una escuela de fútbol, la escuela de Argentina, la mejor del mundo. Allá no se trabaja como acá. Por eso, todo se aprende en la cancha. Y yo siempre me fijé en los argentinos. Son únicos. También hay muchos brasileños, pero no tienen carácter y, al poco tiempo, se vuelven como si nada«. Y sí, para declaraciones políticamente correctas, nadie como Watari.

Juan Pordiosero

Santángelo Marcelo

Marcelo Gabriel Santángelo
De este jugador se conocen muy pocos datos, de hecho sólo se pudo registrar su irrupción en el fútbol profesional de nuestro país en 1991, previo paso por el exterior.
Nacido en La Plata en 1969, se desconoce donde realizó las inferiores, pero sí se sabe que emigró a Italia, donde se desempeñó en el Atessa de la tercera división.
Ya con 21 años, recaló en Argentinos Juniors para disputar el mismo campeonato que le dio la bienvenida al uruguayo Eduardo Favaro.
A partir de allí nunca jamás se supo de él en materia futbolística. Si, en cambio, en otros ámbitos.
Por un lado, en el 2003 se unió a un grupo de conversación en italiano para retomar el contacto con la lengua y acercarse a esa cultura.
Pero eso no es todo, ya que en el 2006 formó una sociedad con otras dos personas llamada MA.GE.SA. Seguridad S.R.L con el objetivo de «comercializar equipos electrónicos y sistemas de seguridad con su respectiva instalación, mantenimiento y service. Importación y exportación de artefactos y accesorios necesarios para la realización de las tareas afines con su objeto. Comercialización de equipos de telefonía. Instalación, mantenimiento, service, importación y exportación de dichos equipos. Mantenimiento, instalación y comercialización de redes de telefonía, datos e informática, ya sea en forma total o parcial, inclusive tareas de construcción, importación, exportación, distribución, representación, consignación y comercialización de servicios, productos y, subproductos y derivados, ya sea por mayor o menor, destinados a redes de telefonía, datos e informática y al asesoramiento integral, estudios y proyectos. Promover, gestionar y concretar la venta de conexiones al sistema de telefonía celular, móvil o fija».
Actualmente vive en Berisso y como dice Thalia, ¿a quien le importa?

Cucu

López Carlos Romeo

Carlos Romeo López
Si de apariciones fantasmales hablamos, la del defensor Carlos López debería integrar cualquier top ten del fútbol mundial. Ya se sabía que con ese nombre tan común debía hacer un esfuerzo extra para trascender. Pero casi que no pudo intentarlo.
Su debut y despedida se produjo en un partido de 1994, cuando el técnico Rodolfo Della Pica promovía todo lo más o menos digno que veía en la cantera de Racing.
Así fue como le tocó estar en cancha junto a Nacho González, Germán Arangio y Leandro Aureli, entre otros.
Nacido en Avellaneda, el 23 de junio de 1976, se especula que los padres se alegraron con su nacimiento a pesar de que ese mismo día privaron a María Estela Martínez de Perón, junto con otros 35 peronistas, de sus derechos políticos en la Argentina.
Y si, no hay demasiado para contar. Él tampoco ayudó mucho.

Juan Pordiosero

Deportivo Italiano (1989)

italianoconbati
El submundo del ascenso tiene historias que a veces trascienden el plano nacional. Un caso curioso fue el de Deportivo Italiano, que se hizo conocer en el exterior jugando la tradicional Copa Carnevale.

Sucedió en enero de 1989, cuando el conjunto azzurro fue invitado a la edición número 41 del torneo internacional para juveniles que se disputa en la ciudad de Viareggio, Italia.

batimaradona

Para la cita, el técnico Osvaldo Crosta armó un equipo con lo mejor de la cantera del club y le sumó dos refuerzos de lujo: Darío Franco y Gabriel Batistuta, que por entonces asomaban en Newell’s.

batienitaliano

Nadie se dio cuenta del histórico momento, pero sería la presentación del Batigol en tierras tanas. ¡Y vaya si se presentó! Con 3 tantos fue el goleador del equipo, que finalizó el torneo de forma invicta (en los 90 reglamentarios) tras perder por penales y en semifinales con el Torino, que sería el campeón.

Marchano Mauro

Mauro Marchano
Delantero nacido el 15 de enero 1980 en Rosario e iniciado futbolísticamente en las divisiones inferiores de Rosario Central. En 1997 formó parte de la Selección Sub 17 que disputó el Mundial en Egipto junto a Franco Costanzo, Juan Fernández, Gabriel Milito, Julio Marchant, Livio Prieto, Luciano Galletti, Guillermo Santo, Ernesto Farías, Ezequiel González y Lucas Vivas, entre otros. En 1999, por una gestión de (sí señor, tóquese el izquierdo antes de seguir leyendo) Carlos Saúl Menem estuvo 15 días a prueba en el Manchester United de Inglaterra junto al ex Argentinos Santiago Kuhl y Claudio Ortiz, ex River. Lo curioso, además, fue el protocolo que los pibes tuvo que cumplir en Buenos Aires, cuando se juntaron con José Pekerman, Hugo Porta y el ex presidente, para obsequiarle al príncipe de Gales un banderín de la AFA y dos camisetas del seleccionado argentino, dedicadas a sus hijos William y Harry.
Todo formaba parte de un convenio que hasta el mismísimo Alex Ferguson veía con buenos ojos: «Esto es sólo el comienzo. A este proyecto le veo un gran futuro. Quince años atrás jamás habríamos pensado en intercambiar nada con la Argentina. Pero desde hace unos años estamos tratando de conseguir algún tipo de alianza con ellos, al igual que lo hicimos con Bélgica«.
De nuevo en el país, en 2000, fue goleador del equipo de Cuarta División con 10 tantos junto a Luciano Figueroa. Sin embargo, todo se le desvaneció a comienzos de 2001 cuando se rompió los ligamentos cruzados de la rodilla derecha. Integró el plantel de Primera en la temporada 2001/02 pero nunca se afianzó y terminó jugando en Reserva al lado de Leandro Diema, Germán Leonforte, Javier García, Emiliano Buttanzzoni y Mauro Poy.
En 2002 estuvo cerca de ser prestado al Junior de Barranquilla colombiano pero pasó a Central Córdoba, donde convirtió 6 goles en 15 jornadas. Para la 2003/04 cambió de aire y se fue a probar suerte a Europa, primero al Libourne Saint?Seurin de Francia, donde jugó 25 partidos y anotó 11 goles. En la temporada 2004/05 disputó 26 encuentros con 3 tantos, en el Cavese de Italia. A mediados de 2005 fichó para Mineros de Guayana de Venezuela para disputar la Copa Sudamericana pero en septiembre de ese año, fue echado del club junto a un preparador físico por un acto de indisciplina. A comienzos de 2006 fichó con Puerto Montt de Chile, pero los dirigentes optaron por rescindir el contrato cuando aún no había debutado. A mitad de año fichó con el Andria, equipo de la Serie C2 del ascenso italiano, donde está haciendo goles en un equipo que deambula por la mitad de la tabla.

KeyserSoze