Zapella Carlos

Carlos Alcides Zapella
Defensor con nombre de lateral ochentoso del fútbol del interior que sin embargo surgió de las inferiores de Boca Juniors y que en 1993 fue convocado a la Selección Argentina Sub 17 que afrontó el Sudamericano de Colombia.
Allí y al igual que varios compañeros formó parte del plantel, pero la posterior y frustrante desafectación para el Mundial de Japón, marcó su destino.
En ese equipo, también tuvieron sus comienzos valores como Orrego, Dossetti, Bernacchia, Delfino, Vilariño, Grande, Cantero, Pacheco, Biagini, Milton Acosta, Nico Diez, Lutman y Romay entre otros.
A pesar de su historia con la albiceleste, para llegar a primera aún quedaba un largo camino. Luego de sortear obstáculos y hacer una gira por México con los profesionales y otros jugadores de su camada como La Paglia y Pablo Islas, el gran momento llegó.
Alcanzó a debutar en la primera xeneize en 1997 , compartiendo algún entrenamiento con Maradona, Caniggia y todo el cabaret. Aquel 12 de agosto Boca empató en cero en Jujuy, y el entrenador interino Esteban Pogany puso en cancha a Sandro Guzmán; Zapella, Del Río, Matellán, Gallo; Cagna, Peralta (Scolari), Calvo (Rosada), Cantero (Herrera); Pedro González y Ruíz.
Posterior al encuentro, el pibe se despachó con un «creo que respondí». Esa, fue su última vez, aunque al menos se quedó una temporada más.
Años más tarde, aparecería jugando para Comunicaciones (2001-2002) en una categoría que jamás imaginó.

Cucu

Newell’s Cuadriculado 1997

Muy recordada y no por ello poco ridícula fue la camiseta cuadriculada que Newell’s Old Boys utilizó entre 1997 y 1998. La empresa adidas quiso innovar y se le fue un poco la mano. Mantuvo el diseño original sólo en la espalda y lo trasladó insólitamente a los pantalones (también bicolores), como se pudo ver en toda la temporada. Pero lo realmente llamativo ocurrió en el debut de la indumentaria, en la tercera fecha del torneo Apertura ’97. Para enfrentar a Boca, los Leprosos usaron una media roja y otra negra, como para demostrar que en cuanto a moda no estaba todo inventado. Por suerte después recapacitaron y en las fechas siguientes comenzaron a utilizar las medias del mismo color, como se hace habitualmente.

Juan Pordiosero

Villafañe Pedro

Pedro Martín Villafañe
Marcador central y lateral derecho con una particular historia que incluso tuvo un capítulo en la Primera División del fútbol argentino. Nacido en Almafuerte, en la provincia de Córdoba, tuvo la suerte de curzarse en su pueblo con el indio Jorge Solari, que luego de haberlo visto jugar lo recomendó Renato Cesarini, incesante promotor de jóvenes valores.
La luchó como muchos pibes, viviendo en la pensión rosarina e incluso tuvo la gran oportunidad de viajar como sparring de la selección argentina en el Mundial de Francia 1998. Con 17 años entrenó con las grandes figuras de la albiceleste y se dio el lujo de marcar a Gabriel Batistuta. «En el plantel nos trataban bárbaro. Yo hablé mucho con el Piojo López, también cordobés, que hasta se quedó un rato dándome consejos«, declaró emocionado el chico Villafañe.
A los pocos meses recaló en Lanús, institución que le dio la posibilidad de destacarse en los Juegos Bonaerenses, competencia históricamente dominada por la ciudad del Granate en cuanto a lo futbolístico. Pero increiblemente al tiempo se cruzó de vereda y apareció jugando en Banfield, el club que le brindó un lugar en la actividad profesional.
Debutó como titular en un partido ante San Lorenzo, en el Apertura 2002, pero no volvió a tener otra chance de jugar. Ya para julio de 2003 quedó libre y apareció probándose en Talleres de Córdoba, junto a Emiliano Díaz, pero no corrió con la misma suerte que el hijo de Ramón y tuvo que recluirse en las sombras.
Recaló en Unión de Sunchales en 2004 y estuvo hasta el año pasado intentando recuperar el brillo que supo dar en sus inicios, cuando codearse con Batistuta o la Bruja Verón era algo cotidiano.

Juan Pordiosero

Ozzán Osvaldo

Osvaldo Rafael Ozzán
Enganche capitalino nacido en 1970 que sorprendió con tres goles en su primera temporada como profesional en San Lorenzo de Almagro (1989-1990). En ese campeonato terminó subiendo al podio de goleadores del plantel, por detrás del «Beto» Acosta y Víctor Hugo Ferreyra.
Sin embargo, en la campaña siguiente prácticamente no gravitó (completó 35 partidos en el Cuervo) y fue cedido al Cúcuta Deportivo de Colombia (1992). El equipo finalizó sexto en el grupo A, pero al menos él tuvo minutos en cancha que le permitieron retornar al azulgrana, aunque ya había perdido mucho terreno. No obstante, en 1993 participó unos minutos de la copa América 2 que enfrentó al Cuervo con el Tenerife de Valdano con Latorre, Pizzi y el «Chemo» Del Solar.
Indicado en los foros de páginas partidarias como un jugador mediocre, partió a una aventura sudamericana que se extendería hasta límites impensandos.
En un primer orden jugó en el Huachipato de Chile y luego en el Cobresal (1994). A éste último se unió junto a casi un plantel entero y hasta allí su historia no tenía ningún tinte dramático, pero buceando en las estadísticas, arrojaron que se fueron al descenso.
Abandonó el país y desembarcó en Bolivia, donde haría una carrera prácticamente ininterrumpida. La temporada 1995-1996 la jugó en Oriente Petrolero donde marcó un par de goles. Tuvo un efímero paso por Deportivo Quito de Ecuador (1997) y volvió. Se calzó la del Blooming (1998-1999), después defendió al Real Santa Cruz (2000-2001), posteriormente al Guabirá (2002) y por último a Unión Central en el 2003.
Así se convirtió en un trotamundo, trantando de conquistarlo como su primo, Ozzán A. Bin Laden.

Cucu

Actualización ineludible

Muchas veces nos preguntan por qué no agregamos información actual a los homenajes más viejos, que sin duda, quedan incompletos con el pasar de los años. La respuesta es simple: falta de tiempo. Sería imposible para nosotros hacer un update de casi mil jugadores que decoran este sitio. Sin embargo, consideramos fundamental la tarea de reelaboración de los primeros posteos, aquellos que tienen muy poca data y que merecen más desarrollo. De hecho ya empezamos con esa labor e invitamos a quien esté interesado en colaborar que nos escriba para ser tenido en cuenta. La otra forma de actualizar los homenajes es mediante la publicación de comentarios. Es la función principal de esa herramienta: que ustedes cuenten experiencias o recuerdos relacionados a los jugadores y que además vayan agregando toda información de última hora que los involucre.
Con los comentarios pueden enriquecer la página y una prueba de ello es lo que sucedió hace un par de días en el post de un referente de En Una Baldosa, Alejandro Kenig. Uno de los tantos visitantes, llamado Juan Cruz, nos avisó que el Gordo está incursionando en el mundo de los reality shows, en un programa llamado Desafío 2006 que, al mejor estilo Expedición Robinson, somete a los participantes a la dura experiencia de pasar varios días en una isla desierta. Se emite por la señal GenTV de Miami y al parecer el Gordo es uno de los líderes del juego. Integra el grupo de Los Privilegiados (aquellos a los que le ha ido bien en la vida) y lucha por ser el ganador de los 100 mil dólares. Click acá para ver su ficha.

Y si, a veces las actualizaciones son fundamentales.
¡Gracias Gordo por existir!

En Una Baldosa