Jona 2005

España se clasificó a los octavos de final del Mundial sub 20 de Holanda 2005 luego de superar holgadamente al débil seleccionado de Honduras, en el último partido de su grupo. Lo curioso es que el jugador que anotó el primer gol español en la victoria por 3 a 0, también fue el encargado de atajar un penal . Ante la expulsión del arquero Roberto, el mediocampista Jona fue el responsable de ponerse los guantes y contenerle un tiro desde los 12 pasos al hondureño Ramón Núñez. Los centroamericanos se fueron del certámen con 15 goles en contra y ninguno a favor.

Juan Pordiosero

Venier César

César Roberto Venier
Promesa inconclusa de Avellaneda que esperanzó a los simpatizantes de Independiente con su juego fresco y ofensivo. Nacido el 11 de febrero de 1975, llegó al Rojo con edad de prenovena y jugó en todas las categorías hasta llegar a sexta, cuando pegó el salto a la tercera gracias al ojo de Hugo Saggiorato, en 1992. Acostumbrado a jugar de enganche y también a recostarse sobre las puntas, fue enamorando a los plateístas que seguían los partidos preliminares y de a poco se fue ganando un lugar en la consideración del cuerpo técnico de Primera.

En 1993 ya pintaba bastante bien y en algunas notas declaraba respecto a la posibilidad de debutar: «es mi sueño, pienso que es el sueño de todos los jugadores. A lo mejor llego, pero todavía falta mucho, la esperanza la tengo«. Cauto y precavido, sabía que debía superar el filtro más importante y además, mantenerse con un buen nivel. La premisa la cumplió a medias porque si bien tuvo su estreno en 1994, no se pudo afianzar y no alcanzó a disputar más de un encuentro en la máxima categoría.

Luego de un bache bastante pronunciado en cuanto información sobre su paradero, reapareció en la temporada 1998/99, cuando jugó junto a Alejandro Naif en el Victoria de Honduras, equipo en el que supo atajar Carlos Prono. Pero más allá de haber convertido algunos goles no todo fue color de rosa. En junio de 1999 le dio positivo un control antidopaje que culminó con su estadía hondureña. Cuando muchos imaginaron que su trayectoria ligada al deporte se moriría en el más absoluto olvido, la palabra del Señor se interpuso en su camino y gracias a una comunidad religiosa de Downey, California (Estados Unidos) encontró un lugar acorde a sus necesidades: poder enseñar sin las presiones lógicas del fútbol profesional, donde nunca pudo hacer pie. Así es como desde hace unos años dirige la escuelita de fútbol «El Encino«, donde instruye a chicos y chicas de 6 años en adelante (la inscripción cuesta 10 dólares) con la simple intención de difundir la actividad entre los fieles de la iglesia con la cual interactúa. De hecho, tanto él como su compañero Ray Guevara hablan con los niños haciendo hincapié en las enseñanzas de la biblia.

Su trabajo solidario no lo ha desviado de su viejo berretín, claro está. Desde hace algunos años juega en el equipo de mayores del Fullerton College y en 2004 fue elegido como Player of the year. Un grosso.

Juan Pordiosero

 

Xamo Iván

Iván Xamo
Este hombre X, que bien podría pasar como zar ruso, no tenía otro destino que ser arquero.
Surgido de la cantera de Racing Club se mantuvo allí durante todas las inferiores pero no llegó al plantel profesional.
No obstante, dejó su sello cuando en 5ta división le convirtió un gol a Banfield de arco a arco como lo muestra la fotografía. Algunos de sus compañeros de aquel entonces fueron Mariano González, Lisandro López, Osvaldo Barsottini y Guillermo Tambussi.
Su única aparición mediática fue en un amistoso sub 20 frente a River en Neuquén, donde enfrentó a la «Gata» Fernández, Oscar Ahumada y Emiliano Díaz y se comió 4 goles.
Curiosamente y sin pergaminos pasó a Estudiantes de La Plata (2002), club en el que no jugó y pasó totalmente desapercibido.
Un diario local, en un resumen de los refuerzos de la temporada que acababa de finalizar señalaba que la mayoría de los nuevos nombres no habían rendido, y entre otras cosas, se preguntaban sobre la llegada de Xamo. Según el periodista, se trataba de «un arquero ignoto que tuvo un paso por Racing y que además se incorporó con una lesión importante en un dedo. Un tema que la directiva deberá aclarar».
Junto a él, habían desembarcado Docabo, Ariel Donnet, Leo Ramos, Kmet, Zúñiga y Pajuelo.
De allí pasó al Guaymallén de Mendoza (2003-2004) donde mágicamente su entrenador fue otro x-man como Miguel Buxó.
Su actualidad se desconoce y para develar la incógnita, habrá que despejar la X para resolver la ecuación.

Cucu

Gilton

Gilton Gomes de Sousa (Gilton)
Casi con el mismo ímpetu de un nene encaprichado que se revuelca en el piso para que le compren un juguete caro, este brasileño quiso lo imposible, triunfar como marcador central en el fútbol argentino, sabiendo que muy pocos, como Ricardo Rocha, lo han hecho con algo de decoro.
Empecinado, terco y sin miramientros, trató de cumplir su sueño hasta que vio agotadas las posibilidades.
Nacido en Belo Horizonte en abril de 1983, se radicó en la Argentina y se probó en Colón de Santa Fe con la seria intención de llegar a Primera. Como era pibe, empezó desde abajo, haciendo el típico camino de inferiores. De entrada, a sus compañeros les costó pronunciar su nombre y por eso lo apodaron «yuto». La difícil adaptación se le simplificó cuando conoció, en la pensión del club, a un compatriota mediocampista llamado Mauro Aranha.
Creyente por naturaleza, concurría asiduamente a la Iglesia San Antonio de Padua. En una nota publicada por el Diario Olé, en noviembre de 2002, dio detalles de sus razones: «voy para rezar y dar gracias de la posibilidad que tengo de estar en Colón, luchando por un lugar en Primera. La verdad es que es muy difícil hacerse fuerte cuando uno está lejos. Pero me apoyé en un montón de amigos que conseguí acá, entre mis compañeros, y en mi representante, Guillermo D’Andrea, para aguantar«. A esa altura ya jugaba en Reserva y en poco menos de un año consiguió jugar algunos partidos amistosos con la Primera del Sabalero. En 2003 formó parte del plantel profesional y compartió jornadas con Jorge Martínez, Alcides Píccoli, Juan Manuel Herbella; y los experimentados Pablo Morant y Ariel Pereyra, dos de sus referentes. Lamentablemente, esperó su debut profesional pero nunca le llegó.
Sin lugar, se fue a Patronato de Paraná (2004) con la promesa de volver. Y regresó en mayo de 2004, pero con mucha mala fortuna. El día en el que iba a reaparecer, en un partido de Reserva ante Banfield, el micro que transportaba al plantel sufrió un desperfecto a la altura de Campana, a unos 80 kilómetros de la capital, y el encuentro preliminar se suspendió.
Para colmo, en julio de ese año, el arribo de Alfio Basile le cerró las puertas definitivamente. El Coco hizo una lista negra que lo incluía, junto a Exequiel Marini, Jorge Bontemps, Alejandro Gavatorta, Andrés Romero, Juan Ocampo y el arquero Germán Lemos. Nunca más se escuchó hablar de aquél muchachito de Brasil que soñó con romperla en la Argentina.

Juan Pordiosero

Rodríguez Oscar

Oscar Damián Rodríguez
Defensor brasileño nacionalizado uruguayo que ya tuvo su homenaje por parte del nuevo ente justiciero de su país por adopción, Donde Fueron a parar, y que todavía no había sido recordado por este sitio. Pero todo llega.
De curiosa trayectoria, debutó a los 18 años en el club 14 de Julio de Rio Grande Do Sul y al poco tiempo cruzó la frontera para sumarse a Nacional de Montevideo (Uruguay), donde hallaría la estabilidad que lo llevó a la selección charrúa. Antes, claro, tuvo que lucharla bastante aceptando préstamos a otras instituciones como el Deportivo Español (un partido en 1995) y Godoy Cruz de Mendoza (1996).
En 1997 retornó al Bolso y trató de hacerse un hueco hasta que, al año siguiente, se lesionó el gran Pedro Barrios y pudo adueñarse de la zaga junto a Jorgeao. Ganó en confianza y sus actuaciones le valieron una convocatoria de Passarella la Selección en septiembre de 2000, para afrontar un partido de eliminatorias ante Ecuador (Rodríguez fue titular y la celeste ganó 4 a 0). Luego disputó un par de amistosos preparatorios para el Mundial de Corea-Japón pero no llegó a ser citado para el gran acontecimiento.
En 2002 pasó al Shakhtar Donetsk de Ucrania y se dio el gustito de jugar un tiempito en Europa. Pero las cosas no salieron del todo bien y el club le empezó a deber plata y lo fue cediendo a otros equipos. En la temporada 2003/04 pasó al Dorados de Culiacán, institución mexicana donde empezó a mostrar signos de su debacle. Recaló en Colombia, pero sólo jugo un partido en el América de Cali y abandonó el país por problemas personales. En 2005 vistió los colores del Cienciano de Perú y luego de hacer varios trámites se desvinculó del conjunto ucraniano y con el pase en su poder volvió este año al viejo y querido Nacional de Montevideo, donde supo ganar varios títulos locales.

Juan Pordiosero

González Esteban

Esteban Alberto González
Fantasma con amplio currículum. Podría ser confundido con sus tocayos, el «Gallego» González (ex Vélez y San Lorenzo, entre otros) o «Teté» González (ex Lazio, ahora en Gimnasia y Esgrima de La Plata).
Paradoja del destino, pese a la baldoseridad de este muchacho fue imposible hallar una foto suya con una camiseta de fútbol. El gran visionario Jorge Bernardo Griffa dijo sobre él: «Tiene las características de Riquelme: vivaz y simple. Es muy difícil quitarle la pelota«. Jugando como enganche en Boca Juniors, tenía por delante al propio Juan Román y también a César La Paglia y a Omar Pérez.
En enero de 2001 fue a la pretemporada y disputó un partido televisado, con el que podría chapear el resto de su carrera. A fines de ese año, ya con 19 pirulos (nació el 17/03/1982 en Campana), y luego de haber coqueteado con la Primera, seguía jugando en la Cuarta división.
A comienzos de 2002 se cansó de no ser tenido en cuenta y armó el bolso. Estuvo a prueba en el Chievo Verona de Italia pero no quedó. Los últimos seis meses de aquel año mundialista los pasó en el Lugano de Suiza, donde incluso llegó a disputar encuentros por Copa UEFA.
Después de su experiencia europea volvió a Sudamérica para peregrinar por distintos equipos. Enfiló para Colombia y arrancó en el Deportes Tolima (primer semestre de 2003). Durante la temporada 2003/2004 defendió la casaca del Millonarios de Bogotá y una vez lleno de ricas vivencias, decidió retonar al país para jugar en Villa Dálmine, en la Primera C. Su paso por el under fue breve porque ese mismo año retornó al país cafetero para incorporarse al Deportivo Pasto (2004).
A principios de 2005 se unió al Estudiantes de Santander, conjunto del ascenso mexicano que a mitad de año dejó de existir. Allí, según la prensa mexicana, tuvo buenos partidos pese a jugar en un equipo mediocre. Esas aceptables actuaciones le valieron el pase, en el Apertura ’05, al Indios de Ciudad Juarez. Desde este año, González defiende los colores del Jaibos Tampico Madero FC, en la tierra del Chavo del 8 y el Chapulín Colorado. Su perfil de promesa trunca y sus diez equipos en poco más de cuatro años lo condenan a ser uno más del mundo baldosero.

KeyserSoze

Yo seré grasún…

Épica producción de este trío de jóvenes futbolistas que a su buen rendimiento en la cancha y la convocatoria de Basile, le agregaron un toque de distinción fuera de la actividad.
De izquierda a derecha se puede observar a un Fernando Gamboa sufrido, debido al corte de luz de su domicilio que lo obligó a tomar lo primero que tenía a mano, mezclando a un gaucho afrancesado (alpargatas y bombacha, pero arremangada) con un vendedor ambulante de colectivos, de chaleco y camisa floreada…y reloj amarillo.
A su lado, José Luis Villarreal, con un tono más clásico peinado a lo pastor Giménez y pose ganadora. Remera de vestir dentro del pantalón Jordache (?) con un fino cinturón marrón y el obvio detalle de las lenguas de las zapatillas fuera del pantalón.
Y por último, el mítico Antonio Mohamed con un jardinero gastado con ¡tiradores!, pulseras, relojes y vinchas flúo acompañados por una cámara de fotos que habrá retratado más de un día en la vida de estos dandys y que seguramente habrá usado Villita, porque si aparecía en escena la arruinaba.

Cucu