Zandoná 1998

Por la octava fecha del Torneo Apertura de 1998, Vélez recibió a Unión de Santa Fe. Aquella tarde se lució José Luis Chilavert, marcándole dos goles a Pablo Cavallero. Pero también puso en peligro su valla cuando se fue expulsado por el árbitro Ángel Sánchez y dejó a su equipo sin la posibilidad de utilizar un arquero suplente (el Dt Eduardo Solari ya había hecho las 3 modificaciones).
El héroe de aquella jornada terminó siendo el Chino Flavio Zandoná, que se puso los guantes a los 41 minutos del segundo tiempo y soportó el 2 a 2 con valentía.

Juan Pordiosero

Nartallo Osvaldo

Osvaldo Darío Nartallo

Las vueltas de la vida pueden colocar a un futbolista en un lugar inesperado. Y una prueba de eso es la carrera de Osvaldo Nartallo, un humilde centrodelantero de San Lorenzo de Almagro, que hizo poco y nada durante los 10 partidos en los que le tocó actuar entre 1990 y 1992.

Sin goles en su haber, partió hacia el exterior con ansias de triunfar. Y a su modo lo logró. Primero, jugó en el Orlando Pirates de Sudáfrica, donde no se sabe a ciencia cierta como le fue. Pero después, pudo darse a conocer en el Besiktas de Turquía, donde dejó un grato recuerdo gracias a varios goles, en especial uno que le convirtió al Milan de Italia en una Copa europea. También actuó en el Petrol Ofisine de ese país.

En 1998 recaló en España y se probó en el Granada FC, junto a otros compatriotas, Gastón Lotito y Sebastián Hernán Cattáneo. Pero ninguno quedó y la trayectoria de Nartallo tomó un rumbo americano.

Se afianzó en el ascenso de México y vistió 3 casacas: la de los Ángeles de Puebla (1999-2000), la del Toros Neza (2000) y la del Querétaro (2001). Sin ser una barbaridad, se las arregló para convertir tantos en la Primera División «A», la segunda categoría.

A mediados de 2001 quiso buscar nuevos horizontes pero la apuesta le salió mal. A punto estuvo de firmar para un club chileno pero a último momento se fustró la operación y se quedó en la Argentina para actuar en San Lorenzo de Mar del Plata, en los torneos regionales y en la liga local. En el Santo marplatense tuvo de compañeros al «Tanque» Cristian Daguerre, a Gastón Ervitti (hermano de Walter) y a Darío Cajaravilla, tres exponentes del fútbol costero. Dicen que en algún momento también pasó por Nueva Chicago y el fútbol colombiano, aunque ni siquiera la gente del Bestiario lo pudo asegurar.

Hasta hace un tiempo seguía jugando en La Feliz. Hasta hace un tiempo, también, seguía contando su inolvidable gol al Milan.

Juan Pordiosero

 

Süller Marcelo

Marcelo Hugo Süller
Si algo tiene de bueno este sitio, es que permite recordar y homenajear a cada futbolista que haya hecho los méritos suficientes para integrar un lugar, sin distinción de puesto ni categoría aunque siempre privilegiando la primera división. Pero hay historias del ascenso y sobre todo de la vida social a las que vale apuntar, «despertando muertos», que hasta el momento no habían tomado notoriedad.
Este es el caso de un personaje que pocos saben de su pasado por las canchas, y como lo indica su apellido, se trata ni más ni menos que de el hermano menor (29-10-1971) de la vedette Silvia Süller, que si bien no fue tan mediático como ella ni como Guido ni tampoco se tiñó de rubio, tuvo sus minutos de gloria en tiempos de televisión basura.
Con el célebre nombre de Marcelo Hugo, se desconocen sus inicios en la actividad, aunque probablemente hayan sido en All Boys (1990-1993).
Precisamente en éste club, donde el volante llegó a conocer a Julián Maidana, Alberto Pascutti, Sandro Novarese, Damián Timpani, Fabio Giménez y Claudio Ismail, marcó un gol contra Atlanta siendo José Luis Campi el arquero y Horacio Elizondo el referí. Curiosamente, integró el plantel y jugó unos minutos en el campeonato que los de Floresta lograron ascender al Nacional B.
Sin lugar allí, pasó por Almagro y Deportivo Armenio para recalar luego en Comunicaciones (1999-2000) donde alcanzó las semifinales de Primera C y de acuerdo a la proyección, pudo haber participado del recordado y violento ingreso al campo de juego de los hinchas de Excursionistas.
Los simpatizantes de «Comu» los recuerdan como un jugador habilidoso, elegante pero sin continuidad por las lesiones, que lo hicieron operarse y dejar la actividad, aunque permaneció vinculado trabajando en las inferiores.
Abandonada esa etapa de su vida, pretendió erróneamente colgarse de la fama de sus familiares volcando su mirada hacia Marcelo Polino, Mitch, Oggy Junco, el Señor Larva, Jacobo Winograd, el Laucha, la Barbie, Lafauci, Paulina, Candelmo y Alberto Paganini, entre otros.
Por ese entonces, se armó una pintoresca guerra decorada de llantos, desmayos, insultos y graves acusaciones, en la que Guido sorprendió diciendo que Marcelo era adoptado y que no soportaba que sea un mantenido por sus padres, algo que no se sabía hasta el momento.
Por todo esto, no sorprendió que hace un par de años haya sido internado luego de un intento de suicidio.

Cucu

Que Indio!!

Efectivamente el paso de Tiro Federal por la primera división del fútbol argentino dio para todo y esta foto bien lo refleja.
El entrenador en cuestión es Jorge Solari, quien ante la falta de una campera de la marca que vestía a su club, optó por ponerse el buzo encima de la camisa…y debajo del traje. Todo un dandy, representando a una familia con mucho glamour.

Cucu

Especiales: Adrián Ricchiuti

Adrián Ricchiuti
Una institución en el ascenso italiano, un jugador de «Simulador de Manager» del que nada se sabría sin la existencia de dichos juegos, a pesar de sus 28 años de edad.
Lo cierto es que debutó hace ya más de 10 años en la C2 con el Ternana donde completó 17 encuentros que le sirvieron de vidriera para pasar a un club más grande como el Genoa, que en ese entonces se encontraba en la Serie B.
Dos temporadas en ese equipo en el que disputó apenas 10 partidos, lo hicieron retroceder una categoría y firmó para el Carpi, en el que completó 18 juegos y marcó 1 gol.
Allí retomó su nivel, motivo por el cual fue contratado por el Pistoiese para la temporada 1998-1999 en la que fue incluído en 30 partidos y señaló 2 conquistas para lograr el ascenso a la Serie B.
En la nueva divisional completó otro medio año con 12 juegos inflando la red en 1 oportunidad. Ya en enero del 2000 fue cedido a préstamo al Livorno donde completó otros 12 partidos.
Retornado al Pistoiese no tuvo lugar y en octubre del mismo año se calzó los colores del Arezzo de la Serie C1.
Su gran rendimiento, con 10 goles en 47 presencias no le alcanzó para mantenerse en la categoría y a inicios del 2001 fichó en el Rimini de la Serie C2 para compartir plantel con Jonathan Vidallé. Su pólvora se mojó y en 43 compromisos sólo visitió el arco rival en dos ocasiones, no obstante, obtuvo el ascenso a la C1 y dos años después festejó otra vez al subir a la Serie B. En esa campaña convirtió 15 goles en 67 partidos y ya en la segunda división de Italia terminó la temporada 2005-2006 con 11 conquistas en 38 juegos…y con la 10 en la espalda.

Pastor

Vidallé Jonathan

Jonathan Vidallé
Puede ser conocido como el hijo del ex arquero Enrique Vidallé, pero lo que casi nadie debe saber, es que posee una larga trayectoria futbolística en varios países y categorías.
Comenzó su carrera en la cantera de Vélez Sársfield, dónde se desconoce si llegó a debutar en primera, y al no tener la suerte de muchos compañeros, debió emigrar.
Hizo las valijas y ya no las deshizo jamás. Inicialmente tuvo un paso por Chile, más precisamente en el Osorno (1997) donde jugó con los también argentinos Héctor Caputto, Jose Luis Díaz, Sergio Gioino y Marcos Lencina. Ese paso lo hizo entrar en el ambiente y lo llevó a Europa.
El Saint Gallen de Suiza fue su destino, equipo en el que se presentó con 8 goles en 22 partidos en la máxima categoría. Eso le abrió las puertas para una maratónica carrera que incluye ocho equipos en el ascenso italiano: Cremonese (Serie B – 12 partidos, 0 goles), L’Aquila (Serie C2 – 21 partidos, 5 goles), Rimini, junto a Adrián Ricchiuti (Serie C1 – 7 partidos, 1 gol), Avellino (Serie C1 – 11 partidos, 1 gol), nuevamente el L’Aquila (Serie C1 – 49 partidos, 12 goles), Taraton (Serie C1 – 12 partidos, 2 goles), Sambenedettese (Serie C1 – 14 partidos, 4 goles), Viterbese (Serie C2 – 12 partidos, 5 goles) y Gela (Serie C1 – 4 Partidos, 0 goles).
Ese balance lo deja con 11 equipos sin llegar a tener aún 30 años de edad, ¿quién lo corre?

Pastor

La de Brasil no, pero ésta si

¿Cuántas veces oímos por parte del mismísimo Oscar Ruggeri, que jamás se pondría la camiseta de Brasil? Bueno, hay cosas mucho más graves como esta que viste con «elegancia» el Cabezón, que no se logra apreciar si se trata de manzanas, cerezas o ciruelas. Lo único claro, es que es tan fea como una patada de las que él solía dar…y más aún metida dentro del pantalón.

Cucu

Ayala Leonardo

Leonardo Ayala
Como sobrino del viejo Rubén «El Ratón» Ayala, logró acomodarse en las inferiores de Lanús, institución a la que ingresó con 11 años y en donde llegó a jugar hasta 1996, siendo parte del plantel campeón de la Copa Conmebol. Lo que no se pudo constatar, es si llegó a jugar algún partido en un torneo local y en el continental.
Sin embargo, por su apellido fue convocado por Roberto Mariani para integrar la preselección Argentina Sub 17, que se preparaba para el Sudamericano de Paraguay junto a Juan Sebastián Verón, Leonardo Más, Rubén Bernuncio, Norberto Alonso (hijo), Martín Tocalli y Diego Comelles, entre otros.
Ya con el secundario completo y sin más tiempo para esperar, este zurdo y veloz delantero por las puntas viajó a Ecuador representado por la dudosa SBM Corp para unirse a la Liga Universitaria Quito (1996-1997) donde no tuvo mucha suerte.
Pero gracias a su tío, consiguió fichar casualmente en el club donde él trabajaba, el Pachuca de México (1997-1999), en el que obtuvo el título pero sin tener demasiada injerencia.
Este es el claro ejemplo que para tener acomodo, no hace falta ser «el hermano de» o «el hijo de»…porque con algún parentesco aún no tan cercano, alcanza. Lo que si, el rendimiento y una gran trayectoria, no lo asegura nadie.

Cucu