
Marcelo Santoni
Volante ofensivo que no supo o no pudo vender su talento fuera de la provincia de Córdoba.
A pesar de haber jugado en Platense (6 partidos en 1997), su verdadero nivel lo demostró en Belgrano, dónde se destacó varios años (de 1993 a 1996, 72 partidos en primera y 5 goles).
También jugó con el Pirata en el ascenso y vistió las casacas de otros equipos cordobeses, como Alumni y Asociación Española (ambos de Villa María). Nada de lo que hizo en el fútbol podrá superar la situación más milagrosa y extraordinaria que le tocó vivir de cerca.
Transcurrió en octubre de 2004. Eran las 5 de la mañana cuando, Lorena (la mujer de Santoni) comenzó a sentir fuertes dolores. Como estaba embarazada, en principio los consideró normales. Pasadas las 8 ya no los aguantaba y le pidió a su marido que fuera a buscar el auto para ir a la clínica. No hubo tiempo.
Cuando Lorena salía del baño sintió que su cuerpo se estremecía. Su hijo mayor, Franco, de 11 años, corrió a buscar al abuelo que vivía a una cuadra. Y entonces el niño nació. Lo tuvo en el piso del living. «
No sé en qué momento ni cómo corté el cordón. No podía levantar al bebé, estaba desesperada. Era tanta la sangre, que me levanté a buscar toallas. Pero tampoco sé cómo lo hice», declaró días mas tarde a
La Voz del Interior.
El primero en socorrerla fue su padre, Bautista Letona. El bebé todavía estaba en el suelo. «No pensábamos que estuviera vivo», dijo la madre. El abuelo agarró lo que tuvo a mano para abrigarlo: un pantalón de… Alumni.
Dos cosas para reflexionar: Santoni es bastante lento para los mandados y además se roba la ropa del club.
Juan Pordiosero