Cardinal Juan José

Juan José Cardinal
Volante central polifuncional que nació en 1970 y comenzó a tomar notoriedad cuando apareció en San Lorenzo, en el cual integró el plantel la Copa Libertadores de 1992 cuando fueron eliminados por Newell’s Old Boys.
En Argentinos Juniors pateaba penales y eso lo agrandó, más aún porque comenzó a robar con el «Jota Jota», sobrenombre muy futbolero que le dio chapa.
Pasó también por Belgrano (1995), Atlanta (1997-1998), Oriente Petrolero de Bolivia, Deportivo Táchira de Venezuela (1999-2000) y Monagas (2002) del mismo país. Se sabe que en el 2004 anduvo por Dock Sud.
Resulta curioso porque poco se sabe de él, y eso que fue un jugador de los ’90. Solo se puede agregar que un diario venezolano nos deja una gran duda. El medio afirmó alguna vez que «el volante argentino Juan José Cardinal está de vuelta con el campéon Deportivo Táchira, un caudillo de la media cancha». Lo que no aclararon bien fue a que se refería con el «está de vuelta».

Cucu

Mal Pase

Aprovechando que estámos en época de transferencias (muchas de ellas fallídas) , decidimos inaugurar una sección que veníamos preparando desde hace tiempo y que ya ha tomado la madurez suficiente como para ver la luz. Se trata de MAL PASE. Allí podrán recordar con nostalgia los rumores sobre posibles incorporaciones o negociaciones que no llegaron a buen puerto. Que lo disfruten.

En Una Baldosa

Pierre Jean Jacques

Jean Jacques Pierre

Este defensor nacido en Haití, llegó en el 2002 a Arsenal, recién ascendido a la «A», por recomendación de Jorge Castelli, que era en ese entonces DT de la Selección de ese país. Burruchaga lo probó y quedó. El problema es que nunca tuvo oportunidades y tuvo que buscar nuevos horizontes. Cuando ya estaba armándose las valijas para volver a su tierra natal, apareció Deportivo Morón, y jugó durante todo el 2003. En el 2004 fue contratado por Peñarol (Uruguay). Allí lo vi jugar mucho y observé como cosechó varios tobillos. Hoy sigue en el «carbonero» repartiendo de lo lindo.
Se inició en el Calvary (Haití).
Es ídolo y capitán de su Selección.

Cazador

Contreras Pablo

Pablo Contreras

Salvando las distancias, éste chileno es parecido a Walter Samuel. Cuando uno está convencido de que es un gran defensor, una jugada insólita o un error grosero provoca la rectificación. Tiene cualidades enormes. Pero las conjuga con pifies infantiles que hacen dudar de sus condiciones. Irrumpió en la primera del Colo Colo. Con los Albos se hizo conocido (ganó dos ligas) y en 1999 logró una transferencia al Mónaco de Francia. Allí fue titular y se consagró campeón con Marcelo Gallardo como compañero. También ganó cosas con su Selección. Eliminó a la Argentina en el Preolimpico y luego en los Juegos de Sydney obtuvo la medalla de bronce. A comienzos de 2001 logró hacer historia en el fútbol argentino. Se convirtió en el primer refuerzo de Blanquiceleste, la gerenciadora de Racing Club de Avellaneda. Fernando Marín lo contrató para que Mostaza Merlo tuviera un pilar en su defensa. Sin embargo, el debut se demoró más de los esperado. Surgieron problemas con su pasaporte y debió someterse a un proceso judicial en Francia, dónde lo suspendieron dos años. Recién en abril de 2001 pudo debutar oficialmente en La Academia. A pesar de su corto paso por Avellaneda, se dió el gusto de mandarse algunos mocos: Un gol en contra ante Almagro y un error garrafal (compartido con Úbeda) que le dejó un gol servido a Colón. Antes del comienzo del Apertura pasó al Celta de Vigo, que le compró el pase. Sin lugar, debió partir al Osasuna (2001-02). Mientras no se adaptaba al fútbol español, le consiguieron un laburito temporario en Portugal. El Sporting de Lisboa lo tuvo entre sus filas durante la temporada (2002-03). Aburrido de no hacer pie, regresó al Celta (en 2003) , dónde le dieron por fin una buena posibilidad (sobre todo en la segunda división). Éste año ganó el ascenso a Primera.

Juan Pordiosero

Fuentes Brian

Brian Diego Fuentes
Su parecido a Batistuta es apenas un aspecto casual, porque en nada se parece. Realizó las inferiores en Banfield pero nunca logró debutar y quedó libre en 1997. Pasó al Deportivo Italiano (37 partidos 5 goles) que por ese entonces estaba en la B Nacional. Allí tuvo buenas actuaciones que lo llevaron a Arsenal de Sarandí. Pero la suerte fue distinta, ya que marcó apenas un gol en toda la temporada. En el 1999-2000 pasó a Nueva Chicago donde volvió a resurgir un poco con 6 goles en 24 partidos. En total en el ascenso hizo 16 goles en 76 partidos. Para la temporada 2000-2001 llevó sus goles a Italia donde firmó con el Foggia, junto con su primo Sebastián Fuentes (ex Deportivo Español) donde solo llegó a jugar 10 partidos y marcar apenas dos conquistas. Su pase se debió más al parentesco que a las propias cualidades. No duró mucho y se fue a México, pero a pelearla, porque cayó en la segunda, más precisamente al Cruz Azul Hidalgo (2001) donde jugó solo 8 juegos y marcó en dos oportunidades.
Pero tuvo su revancha. Siguió viajando por el mundo y fichó para River (2002), aunque de Uruguay donde infló siete veces las redes en 15 encuentros. La vuelta a Europa estaba signada. Pasó al Uniao da Madeira (2003) del ascenso de Portugal donde según algunos jugó en varias posiciones ajenas a la de delantero neto, ya sea como enganche u otras posiciones en el medio y cumpliendo buenas actuaciones, inclusive marcando un gol desde mitad de cancha.
Para la segunda mitad de 2003 se unió al Us Ariano Calcio de la serie D italiana junto con varios argentinos más donde no anduvo mal pero tampoco brilló. En 2004 llegó al Selangor de Malasia donde ahí si pudo descollar (en alguna parte del mundo tenía que robarla) con 22 goles en 24 partidos. Pero lo curioso es que fue en la segunda división!!!! Declaró que allá, «si te va bien, sos rey. Apenas llegué, me alojaron en un hotel seis estrellas. Tenía cancha de golf, sauna, lo que quisieras. Parecía un jugador del Manchester United. Después me consiguieron una casa buenísima para traerme a toda mi familia. Y el presidente del club, como hago goles, me adora. Y él es como el gobernador de toda esa zona de Malasia, así que vivo bien. Igual, tienen costumbres muy, pero muy diferentes. Para comer, ponen arroz en una mano, pollo en la otra, y se los mandan. Parecen monos, eructan en la cara, y para ellos es normal. Me pasó con un dirigente, estábamos hablando y de repente me eructó en la cara. Lo miré sin entender y él siguió como si nada. Pero un día yo me soné la nariz y todos me miraron como si fuera algo raro. Y mis compañeros no se bañan tras los entrenamientos y paran las prácticas cada vez que deben rezar. Antes de los partidos desayunan huevos fritos con ketchup».
En un fútbol donde idolatraron a Juan Aróstegui, Fernando Spinelli y Bruno Martelotto, todo puede suceder. En tierra de ciegos, el tuerto es rey.

Cucu

Ledzianiou Vitali

Vitali Ledzianiou

El regalo más fantástico que nos dejó la temporada de Huracán de Tres Arroyos en Primera. Una historia plagada de particularidades y cosas fuera de lo común. En primer lugar, un Ruso en el fútbol argentino es bastante llamativo. Pero más curioso aún es si se tiene en cuenta que su llegada al país tuvo ribetes cómicos. A mediados de 2004, el Globo buscaba refuerzos para afrontar el Torneo Apertura. A contramano de todos los clubes y fuera de término, desaprovechó la chance de incorporar jugadores de nivel dentro del plazo que otorgaba la AFA. Sin embargo, el representante Flavio Rein acercó a dos jugadores a la institución. Uno fue el Pipa Leonel Gancedo, que tuvo que bancarse medio año sin jugar para recalar definitivamente en Tres Arroyos. Y el otro fue Vitali Ledzianiou, un ignoto centrodelantero ruso que tenía como antecedente varias convocatorias para la seleción sub 17 y sub 20 de su país. Además, con su club – El Dínamo de Minks – había participado de la Copa Intertoto. El hombre, que por aquel entonces tenía 24 años, aceptó la propuesta y voló hacia la Argentina. Pero con tanta mala suerte que a su llegada a Ezeiza tuvo unos problemas que le impidieron bajar del avión. Sin pisar suelo argentino, volvió a España. Recién después de solucionar sus inconvenientes pudo regresar a Buenos Aires. Ni tuvo tiempo de entrenar. Llegó al club y a las pocas horas viajó a Capital para jugar ante Almagro, en un partido amistoso de reserva (ya que Huracán no participaba del torneo oficial). La idea del técnico Chavo Anzarda era probarlo en el partido para ver si podían incorporarlo para el Clausura 2005. Y el ruso no desepcionó. Entró en el segundo tiempo y marcó dos goles para la victoria 4 a 3 del Globo. Después de semejante actuación, muchos imaginaron que se quedaría o que algún equipo del ascenso lo tentaría para jugar. Sin embargo, a los pocos días Ledzianiou desapareció del mapa.
Hace unos meses, el Indio Gustavo Guevara (ex HTA, hoy en Platense) me confirmó que «el rusito jugaba bien, pero no entendía nada«.

Juan Pordiosero

Sergio Manoel

Sergio Manoel Junior

Cuando la noticia se hizo oficial, desde éste blog aventuramos que no había otra opción: Si o si, el brasileño Sergio Manoel integraría la larga lista de futbolistas chorros que pasaron por la Argentina con mucha más pena que gloria. Todo el mundo lo presumía. Todos sabían que no cabía otra posibilidad que el rotundo fracaso. Sin embargo, algunos dirigentes de Independiente antepusieron sus negociados y lo trajeron para el Apertura 2004. Ni siquiera el Pato Pastoriza (en sus últimos días, DT de ese equipo) dio el visto bueno. Pretendía un enganche de nivel, no un mamarracho traído de Brasil.
Sergio Manoel llegó con 32 años a Avellaneda. Antes había realizado un culto a «amor a la guita» en su país y en Oriente. Debutó en el Santos (1989 a 1993) y pasó Fluminense (1993), Botafogo (1994-95 y 1998-2000), Cerezo Osaka de Japón (1996-97), Gremio (1997), Cruzeiro (2000-02), Coritiba (2002), Portuguesa (2003), América de Río de Janeiro (2003) y Figueirense (2004). También había disputado 5 partidos para su selección. En su paso por Cruzeiro había tenido la oportunidad de convertirle un gol al Rojo (de penal) , por la Copa Mercosur.
Cuando aterrizó en Independiente, dejó en claro que no sabía dónde estaba. El Diario Olé le mostró una foto de Bochini y él se atrevió a decir «lo vi en una página del club como un gran referente, pero no sé el nombre«. Ignoraba quién era el Bocha. Eso presagiaba un futuro oscuro.
Jugó varios amistosos antes del estreno en el campeonato. En algunos tuvo un nivel aceptable que esperanzó a los hinchas. Pero sólo quedó en eso. Días antes de debutar oficialmente (ante Quilmes), fallecío Pastoriza. Llegó Daniel Bertoni, que tuvo un poco más cordura, y le demostró que no tenía nivel para jugar con la Nº 10. Apénas disputó 4 partidos incompletos en ese torneo (dónde el Pocho Insúa fue titular).
Antes de fin de año rescindió su contrato y volvió a Brasil. Pasó por el Marilía y ahora está de nuevo en el Figueirense.
Juan Pordiosero

Calvo Luis

Luis Calvo

Un rebelde sin el talento necesario para acompañar esa rebeldía. Le faltó temperamento en la cancha y le sobró fuera del campo. Especialista en pelearse con los entrenadores, no arrugó a la hora de plantearle su disconformidad a Carlos Bilardo, uno de sus técnicos en su paso por Boca. Había debutado en la primera de los Xeneizes en 1995 (bajo el mando de Marzolini). El Narigón llegó al año siguiente y no le dio demasiadas chances al volante. Ésto provocó ira en el jugador, que se tuvo que conformar con entrenar con la cuarta. Tras la ida del ex DT de la selección, Calvo volvió a integrar el plantel (primero con Pancho Sá y despues con el Bambino Veira) y no perdió la oportunidad para dedicarle su regreso a la elite. Luego de un partido veraniego ante Independiente, encaró a las cámaras de televisión y le ofrendó su «pase-gol» a Carlos Salvador, con un par de palabras que demostraban rencor. Aquellas declaraciones irritaron a un paladín de la linea bilardista, como Fernando Niembro, que aprovechó cada una de sus apariciones en los medios para tildar de inmaduro e irrespetuoso al fútbolista.
Calvo había logrado su cometido. Conmovió al establishment del fútbol argentino y pretendió crear, a partir de eso, una carrera plagada de éxitos. El resultado es evidente: Luis Calvo no triunfó. En Boca totalizó 17 encuentros oficiales y ningún gol. Cansado de esperar oportunidades, voló a Rosario para jugar en Central. Sólo disputó 7 encuentros y marcó una vez.
Con el antecedente de haber ganado el Sudamericano Sub 20 de Chile 1997, bajó de categoría para empezar de cero. En Banfield estuvo un año (1999-2000). Se fue a Grecia y pasó por dos equipos (AEK Athenas y Kalamata). En la 2001-02 volvió al país para sumarse a Independiente Rivadavia de Mendoza. Lo último que se supo es que se estuvo haciendo el loquito en el Jorge Wilsterman de Bolivia.
Juan Pordiosero