Mauro Javier Amato
¿Delantero?¿Mediocampista? No importa, mediopelo para abajo, casi pelado. Este tipo empezó jugando en las inferiores de Estudiantes de La Plata y debutó, hizo carrera, se fue a la B Nacional, volvió, nunca siendo una gran estrella, más bien se lo podría definir como un nube, para seguir con temas del firmamento. Después vino su viaje a la tierra del chamamé y su incursión en el sorprendente Huracán de Corrientes, jugando al lado de astros de la talla de Cosme Julián Ubaldo y el Gato Sessa. Duraron poco y descendieron pero nuestro amigo no se resignó y se quedó para pelearla. Un año después el fútbol lo llevaría al Atletico Tucumán, donde tuvo un buena relación con la hinchada.
Después se mudó a Córdoba, jugando para Instituto consiguió el ascenso, dando el ejemplo de un tipo que la tuvo que pelear años en la B Nacional, llegó a Primera con los cordobeses, pero el camino de vuelta él ya lo conocía, así que no se le hizo difícil. Finalmente quiso volver a la máxima categoría de la mano de Banfield, mas no figuró y se tuvo que buscar cabida por el interior. Nunca había pasado por San Juan y se fue al San Martín de esa provincia.Ahora ¿Qué méritos pudo haber hecho este tipo (más allá de su extensa nómina de clubes cual ‘Pirata’ Czornomaz) para aparecer en este blog? ¡¡¡¡Irse al exterior!!!! jugó un rato en Deportivo Aucas de Ecuador, pero pegó la vuelta. Esta vez el fútbol lo encontró en Junín, desempeñándose para Sarmiento, consiguió el ascenso a la B Nacional, pero esa divisonal ya lo había visto mucho y decidió quedarse en Primera B en Estudiantes de Caseros, donde juega actualmente.
Dato flashero si los hay: éste hombre ruliento no se tuvo que bancar todo este tour por el país sólo, a todos lados lo seguía su esposa con una cámara de fotos, y cada vez que Mauro Javier hacía un gol, éste iba le daba un beso y en respuesta a la romántica acción ella lo fotografiaba.
Dato ineludible: forma parte de H.I.J.O.S.
Amiguito