Bazán Oscar

Oscar Bazán
Volante central, de mucho despliegue y técnica.
Surgido de las inferiores en River, que cuando estaba por subir a Primera lo dejaron libre. Gallego sabiendo esto, y que le interesaba su forma de jugar, lo pidió para Independiente, donde fue campeón.
Sin jugar mucho, se destacó en varios partidos, el problema era que Castagno Suárez era el dueño del puesto.
Luego pasó a Argentinos, en el Nacional B, sin poder jugar mucho. Hoy está libre.

UPDATE

En Argentinos solo pudo jugar 13 partidos; después de irse de La Paternal estuvo un tiempo en China, en el Quing Dao Sea, pero no hay más datos sobre su paso. A mediados del 2006 firmó con Atlanta.

Cazador

Barlatay Marcos


Marcos Barlatay
Nuncó tuvo un nivel superlativo y menos aún, brilló por su regularidad. En el fútbol argentino fue un modesto volante izquierdo que sirvió muchas veces de comodín a varios técnicos de los equipos por los cuales pasó.
Debutó en el Nacional B, con los colores de Arsenal (1995/96, 22 partidos, 1 gol). Un año más tarde pasó a Godoy Cruz de Mendoza (39 partidos, 5 goles).
Su carrera en Primera se inició en Gimnasia y Tiro de Salta, conjunto donde disputó 27 partidos y convirtió dos goles, durante la temporada 97/98. Tras el descenso del club salteño, pasó a Huracán y allí también estuvo un año.
La campaña de aquel equipo de Parque Patricios fue muy mala y el fantasma que acecha a los clubes que se portan mal, no perdonó. El Globo perdió la categoría pero antes de despedirse tuvo una alegría, que contó con el hombre de Baradero como protagonista. En la fecha 16 de aquel torneo Clausura ’99, los de la Quema jugaban el último clásico ante San Lorenzo. El partido fue una fiesta casi completa para los de Boedo porque festejaban a más no poder la desgracia de su rival. Pero sobre la hora y de cabeza, Marcos Barlatay marcó el empate. Fue y seguirá siendo un gol muy recordado para la parcialidad quemera.
El volante no pudo sumarse a ningún conjunto de Primera, pero lo sedujo la propuesta de Quilmes, que pretendía quebrar la racha de ascensos no logrados. Luego de un año, pasó a Nueva Chicago (ganó el ascenso en la temporada 00/01) y de allí , su carrera pegó un salto en cuanto a lo económico. En la temporada 2001/02 se sumó al Spezia, un equipo de la Serie C1 de Italia, donde todavía permanece, aunque no siempre es titular.

UPDATE

Terminada su aventura italiana se retiro. Primero fue representante de jugadores y después director técnico. Su primera experiencia como DT fue en el equipo que lo vio nacer, Sportivo Baradero; y fue por demás exitosa: el equipo clasificó para jugar el Torneo Argentino C luego de obtener la plaza que otorgaba la Alianza San Pedro – Baradero en la llamada final del siglo, frente a Atlético Baradero.

Juan Pordiosero

Racing La Academia/Taiyo (1998)

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Los particulares manejos de Daniel Lalín llevaron a Racing a romper su relación con Topper y, por consiguiente, jugar durante todo un campeonato con un atuendo blanco de producción propia (La Academia). La camiseta contaba con unos verticales listones celestes en el pecho y tenía detalles en rosa en el cuello y en los puños.

A partir de la 7º fecha de aquel Clausura ’98, la firma que la confeccionaba, Taiyo, estampó su logo. El conjunto se completaba con pantalones y medias blancas.

Deportivo Español (1997/98)

Para inaugurar esta sección nada mejor que el Deportivo Español de la temporada 97/98. Aquel conjunto dirigido por Manera tuvo a todas las «estrellas venidas a menos» habidas y por haber.

El «Coco» Reinoso, Osvaldo Canobbio, el «Pepe» Basualdo, Pablo Fernandez, Carrario, Paez, Meske, Guzman, Albornoz, Raul Peralta, Almandoz, Juan Cruz Real, Danilo Tosello, Juan Martín Parodi, Wilson Nuñez y Pedro Gonzalez son sólo algunos de los nombres que defendieron esa camiseta.

Mas allá del rejunte de futbolistas, también se recuerda a ese plantel por haber utilizado cualquier número en sus camisetas. Para que se den una idea, Silvio Carrario usaba la número 1 y el arquero Sandro Guzman, la 10!!!.

La foto corresponde al torneo Apertura ’97, cuando los Gallegos visitaron a Rosario Central. Perdieron 2 a 1 y el gol lo hizo Juan Martín Parodi.

Para la segunda parte de la temporada, el equipo fue perdiendo a sus baluartes y se terminó yendo al descenso.

Juan Pordiosero (Gracias Cucu)

Deering Diego

Diego Deering
Uno de los tantos chicos promovidos por Gimnasia y Esgrima La Plata en aquel partido de la Conmebol de 1998, ante el el Jorge Wilstermann.
Después de ese debut apresurado pudo jugar en el Lobo en la temporada 1999/2000, pero desapareció rápidamente. Luego anduvo por Alvarado de Mar del Plata (2003) y el Islanders de Puerto Rico (2004/05).

Lavallén Javier

Javier Lavallén (El Lolo)

Ex arquero de Gimnasia y Esgrima La Plata (1992 a 1997) que a base de buenos rendimientos llegó a entrenar con la Selección Argentina Sub 23. Su actuaciones, sin embargo, siempre estuvieron matizadas con errores infantiles que lo condenaron a su trayectoria errante. Además del buzo del Lobo, también se puso el de Pumas de la UNAM (1996 y 1998), Deportivo Español (1997/98), Unión de Santa Fe (1999/2000), Quilmes (2002/03), Unión Huaral (2003), Estudiantes de Medicina de Perú (2004) y San Martín de Tucumán (desde 2004).

Especiales: Martín Terán

Martín José Terán

Su nombre es sinónimo de Rugby. Nacido en julio de 1969 comenzó desde muy pequeño a correr la ovalada en Tucumán gracias a la influencia de su padre José, un destacado jugador en la década del 50 que actuó en el seleccionado argentino y que fue reconocido como uno de los mejores wings en la historia del ámbito nacional.
Su primo, Gabriel, también se destacó en la actividad y llegó a ponerse la camiseta de Los Pumas. Evidentemente, a Martín no le quedaba otra que jugar al Rugby. Y vaya si lo hizo con éxito.
Jugó dos mundiales con el seleccionado nacional (el de 1991 y 1995) y en el primero tuvo el honor de anotarle dos tries a Australia. Afianzado en la misma posición que su padre, jugó 16 tests matches con la camiseta de Los Pumas y tuvo una carrera por demás elogiable.
Un buen día abandonó el deporte de toda su vida y con la tranquilidad propia de quien se cambia de ropa se volcó al fútbol profesional.
Le dieron la chance de vestir los colores de Atlético Tucumán y no la desaprovechó. Además de jugar en la Liga Local disputó 6 partidos de la B Nacional (1996/97) y marcó un gol de cabeza muy recordado por la parcialidad decana.

En Una Baldosa

Rueda Víctor Ariel


Víctor Ariel Rueda
Hermano del Cóndor. Surgido en Mendoza, se inició en Sportivo Pedal Club de San Rafael. Allí fue figura (siempre jugando como defensor central, gracias a su 1,90 mts.) y fue convocado para la selección de la ciudad. Se afianzó y fue jugando para otros equipos en distintos torneos del interior. Luego de incorporó a San Martín de Mendoza, equipo con el cual perdió una final de un Torneo Argentino ante Mataderos de Necochea. Repartía su tiempo entre el fútbol y su trabajo en una escuela diferencial para chicos discapacitados.
Por esas cosas de la vida, en Primera sólo jugó para Gimnasia, aunque vistió 3 casacas diferentes. Llegó al Lobo platense en 1996. Griguol lo probó en varias prácticas y lo aceptó, aunque luego no le dio muchas posibilidades de jugar. Disputó sólo dos encuentros en el equipo Tripero. En 1997 pasó a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, dónde apenas llegó a los 9 encuentros. Ese mismo año se mudó a Salta para jugar en Gimnasia y Tiro. Allí ganó un poco más de respeto que en sus anteriores equipos. Lo que no le impidió irse al descenso junto a sus compañeros. En total, jugó 10 encuentros para los salteños. Se ignora si alguna vez hizo un gol (en Primera está claro que no convirtió). Pero se estima que su hermano Luis lo usaba como referencia para practicar el gol de «emboquillada», una jugada clásica del más conocido de los Rueda.

Juan Pordiosero