Alejandro Farías (El Colo)
Mediocampista surgido en Boca Juniors, que intentó hacerse un lugar a base de esfuerzo pero casi no le dieron bola. Es más, la única vez que se acordaron de él, ya no formaba parte del equipo.
Debutó con el Maestro Tabárez en el Apertura 91, pero recién tendría algo de continuidad con Menotti como DT, en el Clausura ’94. En total, disputó 20 encuentros locales con el Xeneize y se llevó de recuerdo un gol al Deportivo Español, casualmente en su última presentación oficial con esa camiseta.
Su momento de gloria, aunque sin comerla ni beberla, le llegó en el verano de 1996, cuando el Doctor Bilardo, recién asumido en su función de entrenador boquense, se volvió loco durante varios minutos de un partido, tratando de darle indicaciones. «Faría, Faría, Faría…«, gritaba el Narigón al costado del campo de juego. El tema es que Farías ese día no estaba jugando. El llamado de Bilardo aludía a la figura de otro volante, Silvio Rivero, que por cuestiones obvias tardó en darse cuenta de que el técnico quería decirle algo.
Ese mismo año Farías quedó libre y siguió transitando el camino del futbolista errante. En el ascenso actuó para Atlanta (1996/97), Almagro (1998 a 2000), Nueva Chicago (2000/01) y Defensores de Belgrano (2003). Tuvo también un regreso a la máxima categoría con el Torito de Mataderos en la temporada 2001/02 e integró el plantel de Banfield en la 2002/03. Afuera, por si quedaba alguna duda, dio cátedra en esto de jugar en ligas poco exigentes: pasó por Corea y Estados Unidos.