La foto lo muestra en su hábitat natural: el banco de relevos. Ahí se lo puede ver «pastoreando», como diría nuestro postero Cazador. Se lo puede obervar «haciendo nada», rascándose una picadura de mosquito, tratando de amenizar la espera que lo llevará al final del partido con la ropa totalmente limpia. Nació en San Martín, en 1971. Su 1,90 m. de altura lo llevó a probarse los guantes y a dedicarse al fútbol. Jugó en la primera del Deportivo Armenio desde 1991 hasta 1995, año en el que consiguió un salto importante para su carrera. Fichó para Newell’s. Ahí comió banco a morir. Pero se sacó el gustito. Jugó 3 partidos oficiales. También batió un récord, ya que de los arqueros contratados por el equipo rosarino durante los últimos 13 años, la mayoría se puso el buzo de la Selección (Fabián Cancelarich, Luis Islas, Rolando Cristante, Sergio Goycochea, Ignacio González y Oscar Passet, entre otros). Bangert no tuvo el honor . Al año siguiente probó mejor suerte en otros equipos. Estuvo en Quilmes y en Tristán Suárez. También jugó tres años en Defensores de Belgrano (1999-02). Con el Dragón pasó buenas y malas, pero lo realmente importante es que pudo mantener el puesto durante más de 100 partidos seguidos. En 2002 pasó a Ferro (fue suplente de Martín Ríos) e integró el plantel que ascendió al Nacional B. En Caballito fue partícipe de un suceso violento. En un partido ante Defensa y Justicia le pegó una trompada a su colega rival Maximiliano Kadijevic, quien había hecho lo mismo con el entrenador de Ferro, José María Castro. Bangert temió por la integridad del DT que le permitía seguir estando entre los suplentes, y saltó en su defensa.
UPDATE
Después de un año en el Albo; para la temporada 2006/2007 firmó con Brown de Adrogué. Es titular indiscutido y uno de los referentes del plantel junto a Gonzalo González.

