Bambino y su campera galáctica

En la plenitud de los 70’s nadie desprendió tanto glamour como Héctor Rodolfo Veira, eterno paladín de la moda extravagante, dentro y fuera de la cancha. Y cuando decimos «fuera» también hablamos de otros ámbitos bien distintos al fútbol. El Bambino tuvo tiempo de todo en su vida, incluso para recorrer los camarines de las obras teatrales más convocantes de la noche porteña y codearse con las figuras de la época. En la foto, lleva puesto uno de sus caballitos de batalla, un pantalón blanco narcotraficante, con una camperita celeste bien abierta que deja ver su masculinidad pectoral. Completan la escena, un peinado beatle, un colgante, un Jorge Martínez y una rubia que lo desborda por todos lados.

Juan Pordiosero

Álvarez Néstor

Néstor Julio Álvarez
Desconocido jugador iniciado en las inferiores del Deportivo Español que tuvo su momento de gloria cuando debutó en Primera, en 1993.
Antes había conformado un sorprendente equipo gallego que, con lo mejorcito de su cantera, se adjudicó la edición 1990/91 del torneo Selección ’94 junto a otros grandes valores como Marcelo Pontiroli, Pablo Michelini, Nelson Agoglia y Marcelo Petete Trimarchi.
Suponemos que como buen volante con aspiraciones tenía como ídolo a Jota Jota López, de ahí el recurso de la mano vendada. O quizás se entusiasmó viendo el Mundial ’78 cuando tenía 6 años y adoptó el look de René Van der Kerkhof. No lo sabemos.
Lo cierto es que luego del estreno en la máxima categoría se perdió entre la multitud, convirtiéndose en uno de los tantos desconocidos que día a día cruzamos por la calle.

Juan Pordiosero

Nápoli 0 – River 0 (1984)

Este partido no sólo quedó en la historia por la curiosidad, sino también porque fue el debut de Diego Maradona con la camiseta del Napoli.

El 19 de agosto de 1984, el River de Federico Vairo se encontraba de gira y participó de la presentación del equipo que comenzaba a formarse y a la postre sería la escuadra más poderosa de Italia sobre el final de la década.

El resultado del encuentro fue 0 a 0, pero se pudo ver en la misma cancha a Alonso, Francescoli, Maradona y Bertoni.

El Millonario salió al campo con: Gay; Gordillo, Borelli, Nicosia, Olarticoechea; Enrique, Gallego, Alfaro, Alonso (Tapia); Francescoli y Teglia.

Por su parte, los once del local fueron: Castellani; Bruscolotti, Marino, Ferrario, Boldini; Celestini (Cafarelli), Del Fiume, Casale, Maradona; Penzo y Bertoni.

Cucu

Salas 1998

El fantasma de Marcelo Salas, ese que ahora deambula por el Mundo entero gracias a todo lo bueno que ganó estando en plenitud, podría abandonar su tradicional puesto de goleador para dedicarse al arco. Experiencia ya tiene. Durante los días previos al Mundial de Francia ’98, el chileno se paró delante del arco y dio cátedra en los entrenamientos.

Juan Pordiosero

Colón franja roja 1996/97

Umbro se destacó en su arribo al fútbol argentino, a principios de los 90’s, por la implementación de un segundo conjunto alternativo no muy distinto al modelo titular. Así como Vélez tuvo en 1993 el diseño con la V tricolor con el que se consagró campeón ante Estudiantes, otros equipos argentinos vestidos por la marca inglesa tuvieron casacas suplentes utilizadas en contadas ocasiones. Colón de Santa Fe presentó en la temporada 1996/97 una pilcha que a lo lejos parecía ser la misma de siempre, pero que de cerca mostraba la clara intención de Umbro: que Colón se transformara en el Ajax sudamericano. Con una franja vertical roja, la camiseta del Sabalero tuvo un toque holandés. Lindo (el diseño, no Carucha), pero duró poco.

Juan Pordiosero

Ocámica Leonardo

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Leonardo Ocámica
De la camada de Dudar, Pietravallo, Óbolo y Schmidalther, supo prematuramente, al igual que éstos, que tras un largo camino en las inferiores de Boca Juniors y Vélez Sársfield, debía buscarse otro club para hacerse un nombre en el fútbol.
Nacido en Merlo en 1980, tuvo su esperado debut como mediocampista en 1999 de la mano de Julio Falcioni. Fue frente a Newell’s cuando ingresó con la camiseta 32 por Darío Husaín, siendo una amonestación su único logro.
Dos meses después volvería a ver juego ante Central en la última fecha del Apertura. Y durante la pretemporada tuvo una nueva aparición mediática aunque sin saltar al campo. Fue suplente frente a Boca Juniors en enero del 2000.
No dejó rastro alguno, ni siquiera en los hinchas del Fortín, salvo algún fanático que, mofándose de aquellos que no triunfaron, incluyó a Leo en el mejor equipo de la historia junto a Goycochea, Galeano, Alcaraz, De Souza, Ércoli y Roy González, entre otros.
No tuvo suerte, ni siquiera pudo pasar a préstamo a otro equipo o probar en una divsión más abajo y terminó recalando en el recién ascendido Ituzaingó (2001-2002) de Primera B Metropolitana.
La fortuna volvió a serle esquiva y perdieron la categoría en forma categórica. Ganaron 3 partidos, empataron 13 y perdieron 26.
Tiempo después aparecería jugando en el fútbol Costa Rica, en primer lugar en el Liberia (2003-2005) y luego en Puntarenas (2005-2007) donde señaló algunos goles agónicos.
Pero la mayor curiosidad de este post reside en que el día que se escribió, ya habiendose recabado toda su información, una noticia en diversos diarios sorprendió. Un tal Ricardo Ocámica de 42 años había sido asesinado a balazos justamente en Merlo por tres hombres que quisieron robarle la moto en Parque San Martín. Evitando reírnos de la tragedia pero pasmados por la casualidad, ¿seremos mufa?

Cucu