Mazzucco Martín

Martín Esteban Mazzucco
Otro de los jugadores made in «Profe» Córdoba que tuvo sus 15 minutos de fama y nunca se pudo sacar el mote de «promesa».
Su nombre automáticamente nos remite a formaciones de Estudiantes LP de los noventa. Supo compartir equipo con otras estrellas de este sitio como Martín Furiga, Juan Manuel Turchi, Cristian La Grottería, Raúl Román Garay y Gonzalo Pavone. Tuvo su noche de gloria el 5 de abril de 1996, cuando le convirtió un golazo a Vélez que catapultó a la punta al conjunto platense. Había debutado en Primera en 1992, actuaba con intermitencias hasta que Daniel Córdoba lo consolidó en el puesto. Siguió en el Pincha hasta 1999 aunque ya sin tantas chances de jugar.
Fue cedido a préstamo a Tigre (1999/2000) y Banfield (2000/2001), donde fue partícipe del ascenso junto a Gonzalo Pavone. Quedó libre y fichó por Quilmes (2001/2002) para perder otra final.
Sin embargo, el bueno de Martincito tendría revancha en la categoría grande al ser contratado por Huracán. Llegó a mediados de 2002 y a los seis meses se fue formando parte de una gran depuración de plantel que incluyó entre otros a Juan Carlos Padra, Cristian Zermattén, Sebastián Morquio, Marcelo Kobistyj, Sergio Comba y Gabriel Meta.
Para la temporada 2003/2004 retornó a su hábitat natural, el ascenso, y se incorporó a Sarmiento de Junín, donde logró el ascenso a la B Nacional. Al poco tiempo retornó a La Plata, pero para formar parte del baldosero La Plata FC (2004/2006) junto a viejos amigos como Mauro «mi jermu me sigue a todos lados» Amato y Nicolás Ayr, además de Pablo Trecco, Guilermo Tambussi, Gustavo Dueña y Martín Mazzoni.
Desde mediados de 2006 integra junto a Oscar Bazán y el histórico Pablo Dundo el plantel de Atlanta, aunque en la actualidad no es tenido en cuenta.

KeyserSoze

Ferreira Javier

Javier Sabino Ferreira Marecos
Delantero o media punta del que no hace falta aclarar, por su nombre, que nació en Paraguay.
Su madre dio a luz en 1968 en la localidad de Pilar, y jamás imaginó que ese bebé sería en poco tiempo una joven una promesa del fútbol guaraní a tal punto de haber integrado la Selección mayor sin cumplir 20 años cuando era jugador de Libertad.
Aún siendo muy poco conocido y quizás por algún buen representante, se las ingenió para jugar, sin éxito, en instituciones importantes de nuestro continente.
Pasó por el Nexaca de México, Junior de Barranquilla, America de Cali, Deportivo Pereira y Sporting Cristal de Perú (2000) junto a Oscar Ferro y Roberto Silva Pro.
Pero la pregunta que surge es ¿cuándo jugó en Argentina y quién se acuerda de él?
En 1995 integró el plantel de Estudiantes de La Plata que había vuelto a primera y pocos tienen en la memoria que le señaló un gol a River Plate en un empate 2 a 2, en la tarde del garrafal error de Javier Sodero. Ese día marcaron para el Millonario, Silvani y Amato mientras que para el Pincha, lo hicieron Calderón y el homenajeado en cuestión.
Imprevistamente se fue, dejando ese único registro. De todas maneras, se puede agregar que en el 2005, alguna familiar llamada Sofía Concepción Ferreira Marecos, sufrió heridas en un accidente cuando viajaba en colectivo en su país y volcó en la ruta Transchaco, en Mariano Roque Alonso.
Si algún lector conoce a bien el lazo de parentesco, que lo comunique a la brevedad.

Cucu

Gatti’s al por mayor

En la segunda edición de la baldosa radial, en el aire de Rock and Pop Beach, hoy hablamos de futbolistas de apellido Gatti. Mencionamos los casos de Hugo Gustavo, arquero que actúa en Santamarina de Tandil y de Fernando, el baldosero que surgió en Gimnasia y Esgrima La Plata.
Por supuesto que hubo referencia a hijos del Loco. Hicimos una breve reseña de la trayectoria del secuestrado y luego liberado Federico y profundizamos sobre la carrera de Lucas Cassius, el atacante surgido de la cantera de Argentinos Juniors que pasó por Boca y después de algunos años tormentosos donde tuvo protagonismo en los programas de chimentos logró afianzarse en España…pero bailando tango. Para el que no crea lo que le estamos contando, acá va la nota del diario El País que revela la curiosa actividad que desarrolla Luquitas en Europa. Increíble.

Otras emisiones:
#1– Nota a Sebastián Ablín.

En Una Baldosa

Cordero Lucas

Lucas Federico Cordero
Eligió mal el puesto y el club para desarrollarse. Quizás en otra institucion hubiese logrado la titularidad con edad de juvenil. Pero en Vélez nunca fue fácil la vida de los arqueros durante la era de José Luis Chilavert.
Lucas Cordero había debutado en la Primera de Luján a los 15 años y como pintaba bien pasó al Fortín, donde empezó a asomar en 2000, cuando el paraguayo estaba gastando los últimos cartuchos de su primera etapa fortinera y él apenas era el portero de la Reserva. Ese año se sintió importante por un rato cuando el técnico Julio César Falcioni lo hizo entrenar con el plantel superior, aprovechando que Chila estaba suspendido, y por unos minutos lo puso en el equipo titular, por encima de Ariel De La Fuente y Bernardo Leyenda.
Sin embargo, su mejor momento llegaría al año siguiente, cuando el DT Oscar Tabárez lo inscribió en la lista de buena fe de la Copa Libertadores. Con la camiseta número 25, el pibe tuvo el honor de sentirse compañero de Nelson Tapia, Víctor Müller y Mayer Candelo, entre otros.
Sin jugar un minuto en el conjunto de Liniers, quedó libre y al finalizar la temporada se fue a All Boys (2001/02), donde la suerte no cambió la dirección y optó por irse a Brown de Adrogué (2003/06). Allí fue titular y además cumplió el sueño de cualquier futbolista del ascenso: conocer a Adrián Zen Bonacorsi.
Mientras jugaba en el Tricolor, vale aclarar, sufrió un golpe anímico difícil de asimilar. En la tragedia de Cromañon, el 30 de diciembre de 2004, perdió a dos de sus primos que esa noche habían ido a ver a Callejeros.
A mediados del año pasado Lucas regresó a Luján, el club que lo vio nacer, y mientras la pelea en la Primera C sueña, tal vez, con ser uno de los mejores futbolistas lujanenses de la historia, como Mariano Curieses, Lucas Castromán y Patricio Negreira.

Juan Pordiosero

Fabián singing in the rain

El fallecido árbitro Fabián Madorrán no sólo nos dejó algunos malos y polémicos desempeños, sino también el cantito con las letras de Boca Juniors y esta destacada postal.
Ya vestido para saltar al campo, optó por salir a ver y analizar si el césped se hallaba apto para disputar el juego y para ello, se puso ropa para la ocasión.
El sobretodo y el paraguas encima de la ropa de juez, ameritaba este sencillo homenaje…y también una gran expulsión.

Cucu

Cristante Goyco 1994

Caradura es un término que le quedaría chico a Rolando Cristante. En 1994, ya siendo un arquero consagrado y con futuro de selección nacional, hizo lo que hubiera hecho cualquier purrete obnubilado por el aura de sus grandes ídolos: comprarse el buzo del portero más marketinero del momento. Sí, como se observa en la imagen, Sergio Goycochea no fue el único maniquí de su modelo personalizado por Lotto. Cristante, creyendo que nadie se daría cuenta, tapó la firma del Vasco con un parche blanco que tenía estampado el escudo de Platense. Y así salió a jugar, convencido de que lo suyo no sería interpretado como un robo.

Juan Pordiosero

Valenzuela Néstor

Néstor Ariel Valenzuela
Nacido en 1969, comenzó a patear de chico en las infantiles de Vélez Sársfield, institución en la cual pudo destacarse como defensor en juveniles y ser convocado por Carlos Pachamé a la Selección Argentina Sub 17 de 1985 que afrontó el Torneo Sudamericano de Buenos Aires y el Mundial de China.
Allí fracasó junto a Hugo Maradona, Lorenzo Frutos, Fernando Redondo, Fernando Cáceres, José Miguel y Pedro Salaberry, pues no lograron la clasificación a la segunda ronda tras jugar con Australia, Alemania y Congo.
Debutaría finalmente en la V en 1987 y abandonaría la institución a mitad del ’89 cuando pasó a Chacarita Juniors (1989-1990) que se encontraba deambulando por la tercera división del fútbol argentino.
Según datos, vistió también la casaca de All Boys, al igual que otro Néstor Ariel al que le fue un poco mejor y es la «Tota» Fabbri.
En síntesis, una estrella fugaz que con cuatro precarios datos logró ser homenajeado.

Cucu