Rodas Gustavo

Gustavo Ariel Rodas (Billy)

Rebeldía extrema, talento desperdiciado y una altísima cuota de Lumilagro conviven como pueden en el ADN futbolero del Billy Rodas, aquel pibe que a los 16 años se hizo un lugar en la Primera de Newell’s All Old Boys de Rosario y la selección argentina sub 17, y después no supo demostrar todo lo que insinuaba en sus comienzos convirtiéndose en una especie de Tom Arriola, pero de la vereda de enfrente.

Debutó de la mano del Negro Zamora en el Apertura 2002, ante Talleres de Córdoba. Esa tarde la Lepra ganó 4 a 1 y Rodas marcó el cuarto gol. Por aquella época parecía tocar el cielo con las manos y dejar atrás una infancia jodida, plagada de privaciones. Pero no. «Fui un boludo, perdí mucho tiempo, dejé pasar dos trenes. Este es el último, si no lo aprovecho…» decía en el verano de 2005. Newell’s venía de consagrarse campeón del Apertura 2004 y Billy, que sumaba 11 encuentros en la A, no había jugado ni un segundo en ese torneo, colgado por el Tolo Gallego.

«No andaba bien de la cabeza ni era consciente de nada. No sabía donde estaba parado. No sé a qué se debía. Puede ser que no tenía tanto apoyo de mi familia; gente de afuera sí, pero me faltaba el de mi familia, que nunca la tuve. Yo pensaba en ellos, pero ellos en mí no», contaba en esa época. Con 19 años y 2 hijos tenía delante de sus ojos la última posibilidad de romperla.

La llegada de Arsenio Ribeca al conjunto rosarino le dio un poco más de aire y en el Clausura disputó 11 partidos. Después, el tren de Rodas volvió a descarrilar. En 2006, con Nery Pumpido en el banco, jugó 2 veces en el Clausura, 1 en el Apertura y 5 en la Libertadores. Su paso por el rojinegro cerró con 27 presencias (1 desde el arranque) y 2 goles.

En la B Nacional intentó ganarse otra oportunidad, pero con la camiseta de Tiro Federal (2007) no pudo hacer pie y recaló en El Porvenir (2008), de donde se fue a las puteadas con los dirigentes. Cansado de bajar categorías en el under nacional, salió a ganarse la vida en el exterior. Desde entonces, alternando buenas y malas, deambuló por Cúcuta de Colombia (2008), se fue al descenso en Coronel Bolognesi de Perú (2008/2009) y, previo mal pase al Carabobo venezolano, se sumó al León de Huánuco peruano (desde 2010).

Talleres 2008/09

talleres091

Después de superar el trauma de jugar la promoción (fue victoria frente a Racing de Córdoba), Talleres comenzó la temporada 2008/09 del Nacional B con las más altas expectativas. Es que había que sumar muchos puntos para evitar la misma situación. Para eso, Ateliers SA, la gerenciadora que manejaba el fútbol de la T, decidió armar un equipo con la base de jugadores con pasado por Primera División (Bernacchia, Lussenhoff, Zermattén, Cristian Basualdo, Martín Cabrera, Sebastián Bartollini, Celso Esquivel, Fernandez Francou, Cobelli, Stang, Brian Robert, Juan José Serrizuela, Lucas Wilchez, Guillermo Baez), mechados con otros 100% ascenso (Salmerón, Brasca, Taborda) y un grupo de pibes que se quemaron para toda la cosecha.

La campaña de Talleres no fue tan mala, sobre todo en la primera rueda, cuando al equipo lo dirigía Humberto Grondona. Pero a partir de enero de 2009 la cosa cambió: la contratación del ignoto mexicano Bardo Isaac Fierros Ruiz, sumada al polémico romance de Cobelli con Fernanda Vives, más los problemas institucionales de siempre, fueron un combo explosivo: por el banco pasaron Juan Amador Sanchez, Raúl Peralta y Roberto Saporiti sin poder encontrarle la vuelta al equipo, que perdió partidos clave y culminó condenado a jugar el Argentino A cuando faltaban un par de fechas.

Fabbiani a Vélez (2009)

fabbianiavelez

Después de haber tenido un buen torneo con Newell’s, Cristian Fabbiani se convirtió en el protagonista de la novela veraniega del 2009, cuando decidió irse de La Lepra y jugar en un club de Capital Federal. Tras arduas negociaciones, en los primeros días de febrero de ese año arregló su situación con el Vélez Sársfield de Ricardo Gareca y tiró «Vélez es tan grande como River«.

Nadie se imaginaba que la misma mañana en la que tenía que firmar su contrato con el Fortín, el Ogro se echaría atrás, dejando en banda al técnico y a los dirigentes. A riesgo de quedarse 6 meses sin jugar, Fabbiani se paseó por todos los programas de TV y al final obtuvo lo que deseaba: ponerse la camiseta de River, donde arrancó ganándose a la gente con pura demagogia y después terminó insultado por su rendimiento. ¿Vélez? Salió campeón con Larrivey de 9.

Boca 1 – Milan 1 (1979)

boca-milan

En 1979 se realizó en nuestro país un cuadrangular llamado Copa de Campeones. Milan fue el invitado extranjero, mientras que por Argentina participaron Boca, River y Talleres. El primer partido lo jugaron Xeneizes y Rossoneros el domingo 20 de mayo, con arbitraje de Jorge Romero. El estadio de River vio como el Toto Lorenzo alineaba a Gatti; Pernía, Sá, Capurro, Bordón; Benitez (Zanabria), Suñé, Rocha; Mastrángelo, Salinas y Robles (Salguero). En el conjunto visitante, se destacaban Baresi, Capello y Rivera. El encuentro, de trámite parejo, terminaría igualado con goles de Capello y el Tano Pernía. Además, hubo igualdad en expulsiones, ya que Suñé y Cerrone vieron las duchas antes de tiempo.