Recalculando (?)

Repasamos los hechos más importantes del mundo baldosero en los últimos días:

– Los viejos seguidores del blog recordarán a Ernesto Jiménez Cabrera (más conocido como «rostro de adonis»), aquel crack dominicano que mientras entrenaba en All Boys planeaba con llegar a un equipo de España o Inglaterra en el plazo de 2 ó 3 años.

Bueno, hay malas noticias (?). Ya pasamos la fecha estipulada y el pobre hijo de Doña Conchita tuvo que bajar sus pretensiones y ahora integra el plantel del San Diego Toreros, de la liga universitaria de Estados Unidos. Lo peor es que sigue robando con eso de que es una promesa. Otra que Patito Pérez.

– De entrada, la camiseta con la que posa para la foto es deplorable, sobre todo sino viene con vodka (!). Pero lo mas grave del regreso esplendoroso de Baiano a las grandes marquesinas del fútbol mundial no es eso, sino el recuerdo de su payasesco paso por Boca. Uno dice Baiano y piensa en bananas o en negras en tanga, nunca en un lateral brasileño malo.

El bueno de Dermival Almeida de Lima, de 32 carnavales bien vividos, firmó contrato con el Red Bull Futebol e Entretenimento Ltda (groso nombre) de la segunda división paulista, donde comparte el plantel con cracks como Toninho, Rogélio y Luiz Fernando.

– No está homenajeado como baldosero, no. Pero la declaración de Juan Pablo Rezzónico hace unas semanas, después de la derrota de Talleres ante Gimnasia y Tiro, lo postula como declarante del año para este sitio: «Damos asco, nos faltan huevos«.

Leonel Martens, aquel volante central que debutara en Primera División con la camiseta de Ferro, es nuevo refuerzo de Ferrocarril Sud de Tandil, equipo del Torneo del Interior. Hasta ahí todo más o menos normal, salvo que vendió humo diciendo que es «el contrato más importante en mi vida».

Mario Sosa, el ex volante de Boca y Racing, es nuevo refuerzo de Laferrere. Además, dejó de compararse con Maxi Moralez y en un gesto de humildad (?)… dijo que se parece a Pablo Aimar.

«Yo no me parezco a este tal Djokovic, él se parece a mí». ¿Quién es el autor de tan célebre frase? El ex Estudiantes, Nicolás Ayr, el amigo de Manuel Wirtz (?).

El juvenil (?) de la foto no es más ni menos que Gustavo Sandoval, aquel morrudo delantero de Colón de Santa Fe. Ahora juega en Atlético Chabas, de la liga casildense. Tiene alrededor de 104 años.

– El baldosa del 29, Román Gnochi, no para de recibir boludeos gastronómicos. Su apellido fue blanco de tomaduras de pelos varias, durante su dilatada (!) carrera profesional. Ahora tiene que comerse (!) el gaste de jugar para los tallarines de Remedios de Escalada. Parece ser que a él la pasta le gusta ahumada porque hace unos meses declaró: «esta es una institución muy grande y queremos llevar a Talleres a donde se merece».

– Tras ascender con Defensores de Villa Ramallo al Argentino A, Rubén Bombero Chávez volverá a jugar en Carcarañá en la Liga Cañadense.

Gustavo Reggi supo untar figacitas de manteca con las mieles del éxito tras obtener el Pichichi (?) en el Apertura 96 con Ferro y tras unos pases locales jugó en el Reggina (Oscar Ferro en Ferro, Reggi en Reggina, Tuzzio en el Tauro) italiano junto a Andrea Pirlo. Hoy es uno de los goleadores del Torneo Argentino B con San Martín de Mendoza, que lidera la Zona 7 del campeonato.

– Nos comimos unos de los pases del año en el mercado invernal 2011. Sergio Valenti fue contratado por Cambaceres para jugar la segunda parte del año pasado y anduvo bastante bien, 4 goles en 20 fechas de la C. Su web sigue siendo deliciosa, no tanto por su cabesazo (!) sino por el logro «2005: SubCampeon Gimnasia y Esgrima La Plata (Argentina)» (?).

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Mitre-Peñarol con camiseta de Rosario Central 2001

La foto parece de 1944 pero es de 2001, época en la que dos clubes marplatenses, Mitre y Peñarol, unieron sus fuerzas para participar de la liga local.

Bajo la denominación de Alianza Mitre Peñarol y con la camiseta de Rosario Central (modelo Penalty de 1993/94) que se conseguía en las tiendas de la ciudad a muy bajo costo, la extraña fusión salió a la cancha quizás con la intención de confundir al rival (?). Cuatro equipos que no terminaban siendo ni uno solo.

Ídolos de álbum: Un Perico diferente, un forro estadounidense (?)


Hugo Ernesto Pérez Granados

Hoy, en nuestra clásica sección tipos que no tenemos ni las más puta idea de cómo jugaban pero los homenajeamos de tanto haberlos visto en las figuritas (?), llega el turno del Hugo Pérez que no era Perico. O sea, el ahorrista traidor no, el otro, el crack de Estados Unidos.
La gran mayoría conoció su melena enrulada en el álbum del Mundial ’90, con el chaboncito usando la casaca blanca de USA que tenía un escudo que parecía del FBI. Pero, antes de eso, había tenido una vida. Nacido el 8 de noviembre de 1963 en El Salvador, emigró al gran país del norte a la tierna edad de 11 años. 
Inquieto como él solo (?), practicó varios deportes hasta que supo que lo suyo era el fútbol. A los 17 firmó su primer contrato profesional y ya para 1982 se ilusionó con viajar al Mundial de España para representar a su tierra natal, pero no le dieron cabida. Indignado, se nacionalizó gringo y durante los 80’s jugó para Los Angeles Aztecs, Tampa Bay Rowdies y Los Angeles Heat. Eso sólo en cancha de 11, porque también tuvo un paso por el fútbol de salón, con el San Diego Sockers (diferentes pasos entre 1983 y 1990). En esa especialidad ganó el torneo de la MISL en 1988 y fue elegido el jugador más valioso, ganándose el interés del Ajax de Johan Cruyff. Sin embargo, el equipo yanqui no quiso liberarlo y Perico se tuvo que quedar.
En 1990 también estuvo cerca de pasar al Parma tano, pero la transferencia quedó en la nada. Para entonces ya era conocido por haber vestido la camiseta de la selección estadounidente en los Juegos Olímpicos de 1984 y en las Eliminatorias del Mundial de Italia. Paradójicamente, en esa Copa del Mundo lo descubrimos pero no la llegó a disputar. Un par de meses antes de la competencia, Huguito se fracturó jugando para el Estrella Roja de Saint-Ouen, en el fútbol francés. Una nueva frustración.

Masticó bronca durante un tiempo en el Örgryte IS de Suecia y el Al-Ittihad Al-Ittihad de Arabia Saudita e incluso siguió actuando como jugador libre para su Selección. Así llegó al Mundial que lo tendría como integrante del equipo local, en 1994. Y ahí sí pudo sacarse el gusto de estar en la máxima cita internacional, con 66 minutos en la derrota 1 a 0 ante Brasil, en octavos de final. Poco, pero al menos le ganó el duelo al  Hugo Pérez argento, que ni siquiera entró.

Luego del mundial se quedó en Estados Unidos para bailar en Los Angeles Salsa (1994) y dos años más tarde terminó retirándose en su país de orígen, vistiendo los colores del FAS. En los últimos tiempos se ha dedicado a dirigir y fue incluído en el Salón de la Fama del Soccer, pegadito a Eric Wynalda y Marcelo Balboa.


Con este videíto, gol al Milan incluído, #ElRepresentanteDeMaxiLópez lo vendía a un equipo de Marte, mínimo.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

El Contra de €n Una Baldo$a (?)

La cosa es así. Nos llamaron y nos ofrecieron hacer, como invitados, la contratapa del Olé de este lunes. Y entonces ahí, donde generalmente sale El Contra de Antonio Serpa, aparecimos nosotros, tratando de llenar ese espacio, adaptándonos al formato pero sin perder el estilo.

Puede haber gustado o no, eso queda a criterio de ustedes, los lectores, pero el hecho de habernos infiltrado en el mundo de esa redacción para nosotros fue más que interesante. ¡Conocimos a los hijos de puta la gente macanuda que mete «Kun» en cualquier título de Agüero! Esos gustos hay que dárselos en vida (?).