Mundial: Eddy Carazas y aquel gol a Argentina

En la Copa América de 1997, un jugador peruano llamado Eddy Carazas le convirtió un gol a la selección argentina, generando un hecho histórico para su país y al mismo tiempo, asegurándose el futuro de su carrera baldosera.

Apodado «El Diablo«, Eddy Carazas debutó con la camiseta crema de Universitario de Lima allá por 1996. Actuaba como volante ofensivo, aunque su poder de gol muchas veces lo hacía terminar como delantero. Su juego asombró a muchos de entrada, por eso al año siguiente de su estreno fue convocado para representar a su país en la Copa América de Bolivia.

En aquel certámen los peruanos finalizaron segundos en su grupo, detrás de los locales, y accedieron a los cuartos de final, donde se cruzarían con los argentinos, que no contaban con sus mejores jugadores, pero eran favoritos de todas maneras.

Perú, con menos poderío pero también con menos responsabilidades en esa instancia, aprovechó las oportunidades que tuvo y eliminó a la Argentina.

A los 30 minutos del primer tiempo, llegó la jugada de la vida de Carazas. Tras un rebote en el fondo albiceleste, recibió fortuitamente la pelota por derecha e ingresando al área remató bien arriba, al primer palo del arco que defendía Carlos Roa.

A partir de ese momento Argentina insistentemente buscó el empate, pero se le negó. Gallardo tuvo un penal unos minutos más tarde, pero Miranda, el arquero peruano, se lo atajó.

En el segundo tiempo, para colmo, Martín Hidalgo aumentó para el conjunto dirigido por Freddy Ternero. Y aunque luego Gallardo descontaría de penal, las expulsiones de Berizzo y Zapata harían irremontable el encuentro. Ganó Perú 2 a 1 y pasó a la semifinal, donde lógicamente se comería un 7 a 0 con Brasil.

La dura caída, sin embargo no embarró la actuación peruana y mucho menos el momento de gloria de Carazas, que con el video de ese gol salió a robarla por el mundo.

Con ese antecedente, llegó a nuestro país para enfundar la casaca celeste de Belgrano de Córdoba (1999), donde entusiasmó al público con buenas actuaciones en sus primeros partidos. Luego, el tiempo hizo justicia. Eddy, moreno y con paso cansino, tenía el inigualable gen del futbolista peruano. Por lo tanto, se quedó sólo en promesas y pasó a ser un fiasco. Perjudicado por una lesión, sólo disputó 6 partidos con el Pirata y ninguno de forma completa.

Volvió a su club de origen, Universitario, pero evidentemente no era el mismo. Además de su paso poco productivo por Córdoba, arrastraba una mala experiencia en Tigres de México. Eso seguramente le quitó confianza y por eso no pudo escalar más alto. Pasó sin suerte por el fútbol portugués y también fantasmeó en su país con Sports Boys (2002) y Atlético Aviación (2008), un equipo del ascenso donde las cosas se le hicieron difíciles, porque ahí el que no corre…vuela (?).

Hoy sigue dando notas en relación a aquel gol histórico y, por supuesto, sigue alimentando el mito.

¿Por qué le ganamos esa tarde a Argentina?

Porque ellos se veían en la semifinal con Brasil, incluso ya habí­an reservado el hotel. ¿Perú? Patito feo, pues. Eso se notaba en la cancha. Gracias a mi Dios hice un gol, después vino el de Hidalgo, y al final temblaban. Después corrió de todo: patadas, puñetes. Nadie arrugó. Miranda, que no solo tiene una ‘caraza’ sino una manazo, se impuso. A mí­ se me salió el barrio. Fue lindo.

Ver: <a href=»http://elcomercio.pe/ediciononline/html/2008-09-09/eddy-carazas-yo-le-gane-argentina.html»»Yo le gané a Argentina».

Publicado en simultáneo con Un Mundial Para En Una Baldosa.

Gimnasia con franjas verticales 1971

Gimnasia y Esgrima La Plata es uno de los pocos clubes argentinos que, a lo largo de su historia, no ha variado demasiado el diseño ni los colores de su indumentaria.

En 1910 dejó de lado su camiseta celeste y blanca a bastones para diferenciarse de Racing y a partir de ese momento pasó a usar la clásica casaca blanca con la franja horizontal azul, diseño que mantiene hasta el día de hoy.

Resulta extraño, entonces, observar esta imagen de 1971, año en el que El Lobo sacó a relucir una camiseta azul y blanca pero con anchas franjas verticales, diferentes a las que había usado en 1905.

Con esa pilcha Gimnasia le ganó 1 a 0 el clásico a Estudiantes de La Plata, con gol de Rotondi de penal, por el Torneo Metropolitano.

Roberto Bonano al Mónaco 2001

Roberto Tito Bonano tenía un pie en el avión rumbo a París en aquel caluroso verano del 2001. Su pase desde River Plate al Mónaco estaba encaminado, cambiaba los 30 grados de calor porteños por los 10 de temperatura en tierra monegascas, y ya comenzaba a deleitarse con clavarse un cacho de crudo y queso en pan francés mientras apostaba algunas fichas en el Casino Montecarlo (?).  El pase se hacia en casi 4 millones de dólares y Américo Gallego, DT de River por ese entonces, ya comenzaba a dejarlo de lado en la pretemporada veraniega confiado en su exilió en tierras francesas.

Lo cierto es que los giros que tomo el traspaso por culpa de las negociaciones por la cotización del arquero hicieron que el guardavalla nunca vistiera la casaca del equipo de camiseta roja y blanca, el pase se frustró totalmente y finalizaría jugando en el Barcelona español.