Leyenda (1999)

Extraño caso el del eterno arquero suplente Bernardo Leyenda. Su estreno oficial, curioso por demás, se produjo el 21 de septiembre de 1999, en un mini partido de Vélez Sársfield ante Independiente de tan sólo 45 minutos, que completaba el que había sido suspendido días antes, por la desaparecida Copa Mercosur.

Para aquella cita internacional, ya compleja desde el vamos, al Fortín le surgieron varios inconvenientes, ya que de los 25 jugadores que tenía en la lista de buena fe, el técnico Julio César Falcioni sólo pudo disponer de 14, por diferentes transferencias, suspensiones, lesiones, descansos o desapariciones, con el caso del Lobo Cordone, que unos días antes del match se esfumó (sí, esfumó) de la tierra.

Con tantos problemas, al DT no le quedó otra que armar un equipo más o menos presentable y convocar para el banco de suplentes a tan solo 3 jugadores: Leyenda, Husaín y Bardaro. En realidad había convocado a 4, pero Cordone ese día tampoco apareció.

Husaín y Bardaro ingresaron en el transcurso de los 45 minutos. Y el pobre Leyenda, que esperaba su gran oportunidad como arquero (el titular ese día fue De Lafuente), tuvo que ingresar como jugador de campo ante la lesión del volante Compagnucci, cuando faltaba apenas un minuto.

Entre todo lo que tardó en encontrar una camiseta con su número, el 25, y ponérsela, para cuando entró (con pantalones y medias de arquero) ya el partido estaba terminando. El marcador final fue 1 a 1. Leyenda debutó y no tocó la pelota. Algo que se repetiría a lo largo de su trayectoria.

Especiales: el paso de Almeyda y el Turu Flores por Noruega

Bien lejos de nuestro país y en el más absoluto silencio, a mediados de la década pasada dos ex jugadores argentinos decidieron volver al fútbol en la ignota liga noruega. Repasemos la historia.

Corría el 2006 cuando Matías Jesús Almeyda y José Oscar Flores, recientemente retirados, despuntaban el vicio de darle a la pelota con el Showbol de Maradona y Mancuso. Integrando la selección argentina de esa especialidad, ambos se embarcaron en una gira que, sin proponérselo, les abriría la puerta de un mundo desconocido.

Tras jugar un Mundialito en España, aquel combinado nacional que tenía, entre otros, a Sergio Javier Goycochea, Carlos Mac Allister y Fernando Gamboa, encaró un viaje por la península escandinava, donde le tocó enfrentar a Noruega (victoria por 10 a 8 en Oslo), Suecia (triunfo por 13 a 11 en Estocolmo) y Dinamarca (derrota por 10 a 7 en Copenhague).

La leyenda cuenta que tan enamorados quedaron el Pelado y el Turu de aquellos paisajes, que se juraron regresar en algún momento de sus vidas. Lo que nadie imaginaba es que volverían en cuestión de meses y como futbolistas profesionales.

Todo comenzó a tomar forma en marzo de 2007, cuando después de algunos contactos fueron ofrecidos formalmente al FC Lyn, uno de los clubes más antiguos de Noruega.

Tanto Almeyda como Flores llevaban varios meses jugando al showbol. El volante había disputado su último partido oficial en la Copa Libertadores de 2005, con la camiseta de Quilmes. El delantero, en cambio, había dado dado sus últimas señales en Aldosivi de Mar del Plata y había tenido un mal pase a Almirante Brown. Sin embargo, la posibilidad de gastar los últimos cartuchos betocarrancear en aquella tierra soñada los hizo entusiasmar. Y terminaron agarrando viaje.

Después de una prueba física para evaluar si estaban en condiciones, los dos argentinos se sumaron al plantel en Oslo, donde se encontraron con otro compatriota, Enrique Ortiz, ex jugador de Instituto.

Matías Almeyda debutó en el Lyn el 13 de mayo de 2007, ingresando a los 63 minutos en el empate 0 a 0 ante el Aalesund, por la liga. Una semana más tarde, fue titular y marcó dos tantos en la fácil victoria por 10 a 1 frente al Fet, en un partido de copa. Después agregaría un par de encuentros más, para completar su breve campaña con estadísticas sorprendentes: 4 partidos, 3 goles y 3 amonestaciones.

Lo del Turu Flores fue un poco más modesto. Apenas jugó el segundo tiempo de la victoria 5 a 0 del Lyn ante el Kvik Halden, no gravitó en el juego y según un medio local: «Turu Flores fikk sin debut som også skulle vise seg å bli hans avskjedskamp, og viste at han ikke hadde den fysiske formen inne». Algo así como que tuvo debut y despedida porque su estado físico era lamentable. Fin de la aventura.

De regreso a la Argentina, siguieron participando del showbol, partidos homenaje, Súper 8 y todo evento relacionado a los ex jugadores. Incluso Almeyda volvió a actuar oficialmente en Fénix y River Plate, donde terminó dirigiendo y enfrentando al Turu Flores, integrante del cuerpo técnico de Vélez.

El tiempo pasó y ahora parecen personas serias, pero el robo en Noruega no se olvida.

Salmerón a la Universidad Católica 2009

Tras descender con Talleres al Argentino A, Luis Salmerón buscó cambiar de aire. Cruzó la cordillera, arregló con la Universidad Católica, lo presentaron, comenzó a entrenarse con sus nuevos compañeros y declaró ante la prensa: «Es un paso muy importante en mi vida y en mi currículum. Venir a jugar a la Católica, un club grande de Sudamérica, es un lindo desafío y una apuesta personal». Todo cerrado. ¿Todo cerrado? No. A partir de este momento se desarrollaría la novela del año. O mejor dicho, una comedia de enredos.

Primero, el Pupi terminó su vínculo con Leonardo Outon, su representante, ya que este quería que el jugador se incorporara al Everton, y el delantero rechazó al club de Viña del Mar prefiriendo ir a Santiago. De todas formas, poco duraría en la capital chilena. La aparición en escena de Carlos Ahumada comenzaría torcer la historia. El presidente, dueño y CEO (?) de Ateliers SA, la gerenciadora que manejaba el fútbol de Talleres, anunció la vuelta de Salmerón al club cordobés y, ofendido, señaló que «con la gente de Chile no tengo nada que hablar. Nunca se comunicaron conmigo». Y, como dato no menor, en el medio también estaba metido Ferro, dueño del 100% de los derechos federativos y el 60 % de los derechos económicos (el otro 40% pertenecía a Ateliers SA.).

A todo esto, el Pupi ya no sabía para donde rajar: a los medios cordobeses les decía que quería quedarse en la T y a los diarios chilenos le contaba de sus ganas de jugar en la UC. Para colmo, la casa de sus padres fue atacada con una bomba de nafta, aunque el jugador negó las amenazas. Ah, ese mismo día, Salmerón había sido presentado como nuevo/viejo refuerzo de Talleres y dijo sobre su frustrado paso por Chile: “Nunca me fui. Sólo de vacaciones”. Genio.

Para que la operación sea oficial, restaba que el fideicomiso de Ferro apruebe la compra del 60 por ciento del pase del futbolista y la anhelada firma del contrato. Pero todo lo prometido por Ahumada al club de Caballito no pasó de una simple oferta (que no convenció) y el delantero recaló en Buenos Aires para sumarse a los entrenamientos con el Verdolaga, sin saber donde jugaría la temporada venidera. Finalmente, fue Banfield el club que puso la plata y se lo llevó. Y Salmerón terminó formando parte del campeón del Apertura ’09.

Ahí están, ahí los ven, con los putitos de Hotmail (?)

No sabemos si es un castigo premio a nuestro buen desempeño o directamente no tenían a quién carajo poner (?), pero de golpe nos enteramos que aparecemos entre las opciones del rubro «Website» de la tradicional encuesta anual del Sí de Clarín. Para elegirnos sólo tenés que ingresar a la categoría correspondiente, clickear donde dice enunabaldosa.com (no va a decir Poringa.net) y enviar el voto.

Ganar, sabemos, es una empresa difícil teniendo enfrente a los monstruos (?) de la internet. Pero con tener una derrota digna, Pumas style, nos conformamos. Gracias, putos.