Víctor Matías Bocchio
La agonía de Platense en Primera División -la cuál duró demasiadas temporadas al pedo igual que Lost- le brindó a la posteridad un elenco inolvidable de personajes secundarios quienes, a veces más tarde a veces más temprano, fueron recibiendo aquí mismo su justo y merecido homenaje. Hoy le llegó el turno a uno de los más reconocibles de aquella turba de almas en pena: Matías Bocchio.
Guay (?), cuando decimos «reconocible» nos referímos únicamente a una cuestión física o estética, ya que este zaguero central nacido en Capital Federal el 6 de mayo de 1977 no mostraba ninguna condición destacable para la práctica del fútbol, más allá de su altura, su palidez y su llamativa cabellera rubia. Entonces, cuando cualquier triste lunes noventoso optábamos por aburrirnos mirando a aquel Calamar, sabíamos que el blondo de arriba era Claudio Spontón, el del medio era Sergio Mandrini y el de abajo era, efectivamente, nuestro homenajeado del día.
Así las cosas, tras toda una vida en las inferiores del Marrón, Matías Bocchio debutó en Primera División por la última jornada del Clausura ’97, cuando Carlos Picerni lo puso como titular en una victoria por 2 a 1 sobre Rosario Central en Arroyito. Aquella tarde, el rubio tuvo como compañeros de línea a esos líricos defensores llamados: Humberto Vattimos, Daniel Loyola y Fernando Moner. Demasiados referentes de un mismo estilo como para comenzar a tratar tanto a rivales como a pelota de una única y definitiva manera: con su debido desprecio.
Comenzó el siguiente Apertura como títular y tuvo su primer momento de fama en la segunda fecha, cuando anuló primero al Suchard Ruíz y luego a Pablo Islas en el recordado empate 2 a 2 con Boca, la noche que debutó Oscar Córdoba en el arco Xeneize. Pese a ello, el rendimiento del Maty (?) fue mermando y terminó como recambio de aquella defensa a la que también había que sumarle a Pablo Erbín. El total de 10 presencias transformó a aquel torneo como el más regular de su estadía en la elite.
Con el sello de «suplente de Platense yéndose en caída libre hacía el Nacional B y más abajo» estampado en su frente, Bocchio tuvo su otro gran momento de gloria cuando, por la segunda fecha del Clausura ´98, ingresó en el segundo tiempo de aquel histórico 4 a 0 del Calamar sobre Boca y un impotente Claudio Paul Caniggia se fue expulsado por meterle una patada en el ojete. Literalmente…
Sin ser tenido demasiado en cuenta ni por El Profe Córdoba, ni por El Negro Marchetta, ni por el resto de desquiciados técnicos interinos, Matías Bocchio llegó al número de 28 partidos en su estadística personal y hasta se dio el lujo de ser uno de los últimos amonestados por Javier Castrilli, la tarde que El Sheriff se retiró del referato (Platense 1 -3 Gimnasia de Jujuy, en la foto).
Tras su paso por la «A», Bocchio se fue al Nacional B, donde continuó oscilando entre titular y fantasma. Y así recibió el milenio en All Boys (1999/2000); hizo lo que pudo en Cipoletti de Río Negro (2000/01), se salvó del descenso en la ultima fecha con el épico El Porvenir de Ricky Caruso Lombardi (2001/03) y después deambuló por Defensores de Belgrano (2003/04).
A mediados de 2004 se fue a un lugar más acorde a su facha: Alemania, para meter 22 partidos en el Fortuna Dusseldorf del under (2004/05) y compartir la vida con Mariano Pasini, Víctor Hugo Lorenzón y Walter Otta. En el último semestre de 2005 volvió a Defensores de Belgrano y este paso testimonial le dio la fuerza necesaria para volver a Germania, jugar 13 partidos en el Waldhof Mannheim durante el primer semestre de 2006 y, sobretodo, para pedirle matrimonio a Jennifer Ocklenburg, una preciosa alemana que nada tiene que envidiarle a la mejor Brigitte Nielsen.
Tras aquel golazo de media cancha, Matías Bocchio decidió retirarse en Platense, pero como en Vicente López ya nadie lo recordaba terminó colgando los botines en Platense de Honduras. A esta altura, mas o menos lo mismo. Hoy, aquel rubio grandote del Calamar vive en Barcelona, trabaja en diferentes empresas de servicios y parece que mal no la pasa. Nos alegra.











