Jhonnier González Córdoba
Desapercibido, escondido entre la multitud, siendo un número más, especulando el momento, con carpuza… esa fue la manera que encontró nuestro homenajeado para lograr sus objetivos. Claro que todos ellos –sus alcanzados objetivos- carecieron de brillo, glamour o prestigio alguno. Pero, al menos, este colombiano puede decir, sin ponerse colorado, que todos y cada uno de ellos se cumplieron. De alguna u otra manera…
Nacido el 6 de julio de 1982 en Turbo, Antioquia, Jhonnier González en un zaguero central fuerte, negro y grandote, quien, como gran parte de los aspirantes a jugadores de su generación, creció emocionándose con la explosión de las estrellas cafeteras en nuestras tierras. Esto hizo que, a lo largo de su etapa formativa, intensificase sus deseos de viajar a Las Pampas para emular las heroicas gestas de Jorge Bermúdez, Albeiro Usuriaga o Juan Pablo Ángel.
También, según sus propias palabras, en su lista de objetivos se encontraba vestir la camiseta del América de Cali y participar de las Eliminatorias. Con ese norte como meta comenzó a jugar en el Bajo Cauca (2005/06) del ascenso de su país. Luego pasó por Envigado (2006) y finalmente recaló en Independiente Santa Fe (2007), equipo que adquirió sus derechos federativos.
Debido a las escasas chances que le brindaban en su club y a que ya contaba con 25 extensos pirulos, a mediados de 2007 González aceptó el ofrecimiento de un representante y viajó hasta Santa Fe para someterse en una prueba en Colón. Allí, El Negro Astrada lo vio entrenarse un par de semanas pero no se animó a darle el visto bueno. Sin embargo, fue Hernán Díaz quien le levantó el pulgar ya que la retaguardia del Sabalero solo se había reforzado con El Chino Garcé y se necesitaban algunas variantes.
Durante su único semestre en la Argentina, Jhonnier González fue un turista de lujo y sólo se dedicó a jugar en la Reserva, ya que ni Marcelo Goux ni Omar Merlo ni el ya mencionado Garcé se mancaron durante aquel torneo. En enero de 2008, el técnico le dio las gracias y el defensor se volvió a su patria con la satisfacción del sueño alcanzado.
No jugó, pero al menos no se le hizo difícil conseguir una botellita con agua…
De regreso en Independiente Sante Fe (2008) se encontró con un duro revés: los médicos del conjunto lo obligaron a retirarse del fútbol ya que le habían encontrado un espasmo coronario debido al consumo intenso de grasas y tabaco. Haciendo caso omiso al consejo de los galenos y tras una dieta especial y diversas pruebas de resistencia física, en 2009 regresó a la actividad en Juventud Soacha de la B Colombiana.
Pero no solo eso, su buen rendimiento en aquel equipo lo hicieron retornar a Independiente Santa Fe (2010/11) y hasta el Bolillo Gómez lo hizo jugar en la Selección Colombia contra Perú, en uno de esos emocionantes y entrañables amistosos con jugadores falopa que disputan en la previa a un Mundial dos selecciones que no lograron la clasificación.
Con nivel decadente, a mediados de 2011 González pasó al Atlético Huila, donde se vio envuelto en un conflicto policial cuando su compañero, el ex River Carlos Valencia, le pegó una piña a una dama en una discoteca. Pocas semanas después, tanto él como el arquero suplente, Daiber Betancur, fueron echados del equipo cuando el técnico los encontró bajándose algunas botellas de whisky en la concentración.
Un paso decepcionante por Independiente Medellín (2012) y otro horrible por León de Huanuco de Perú (2013) fueron la antesala a la concepción de otro sueño: su llegada al América de Cali en 2014 para lograr el histórico ascenso a Primera, cuestión que no solo no se logró sino que tuvo en Jhonnier González a uno de los puntos más bajos del equipo. En 2015 se unió al Jaguares de Córdoba y desde mediados de ese año ya no hay noticias sobre su paradero.
Así y todo, Jhonnier González no se despidió del fútbol sin lograr su tercer objetivo personal: jugar las Eliminatorias para una Copa del Mundo. Y esto, claro, lo cumplió cuando junto a otros nueve compatriotas se nacionalizaron ecuatoguineanos ¡¡si, ecuatoguineanos! y por apetecibles 5 mil Euros por encuentro fueron a jugar las Eliminatorias Africanas hacía Brasil 2014.
La Selección de Guinea Ecuatorial llegó hasta la segunda ronda y Jhonnier González solo jugó 30 minutos en la derrota 3 a 2 frente a Sierra Leona como visitantes. Además se dio el lujo de ser dirigido por “El Carnicero de Bilbao”, Andoni Goicoetxea… Envidiable e inspirador, ya que todos los sueños se pueden cumplir si se encuentra un flexible y versátil vacío legal.















