Diego, LaGorra es lo mas presentable

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A principios de los ’90, Diego Latorre se llevaba el mundo por delante: figura de Boca, jugador de seleccion, futuro europeo y novio de la hija del Presidente de la Nación. Quizás por todo esto creyó que usando esa camisa impresentable con el blazer (existe esa palabra?) cuadriculado y rematándola con una gorra azul, iba a pasar desapercibido.
Todavia no sabemos si lo logró, es una de las tantas posibilidades ya que terminó jugando en Guatemala y en el ascenso Mexicano. Otra opcion es que luego de conocer a su ex-suegro le cambio la vida para siempre. Nunca lo sabremos, tampoco sabremos porque el cuello de la camisa es tan…feo. Bah, feo le queda chico.

Pastor (Créditos a La Memoria que Perdimos vía Tic Espor)

Amadei Gabriel

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Gabriel Amadei
Entre las miles de historias truncas salpicadas por la angustia de interminables lesiones se encuentra el caso de Gabriel Amadei, una eterna promesa xeneize postergada una y otra vez por los infortunios físicos. Durante 7 años estuvo a punto de debutar en Primera División y navegando por las divisiones previas, como la Quinta, la Cuarta y la Reserva.
Fue subido al plantel superior cuando tenía 15 años, de la mano del técnico César Luis Menotti y el Director General de las Inferiores, Silvio Marzolini. Tratar de jugar unos minutos con los grandes en 1993 era a esa altura algo impensado, pero al menos ya compartía entrenamientos con Márcico, el Manteca Martínez y la Larva Saturno.
Se había ganado el respeto en el club gracias a una enorme cantidad de goles convertidos en Séptima. Ese antecedente lo colocó rapidamente en el muestrario deluxe del semillero xeneize.
Alternando las prácticas con los consagrados y los pibes de su edad se le fue pasando el tiempo hasta que, a fines de 1995, llegó Mauricio Macri a la presidencia y se hizo una reestructuración en la cantera. Amadei pasó a integrar imprevistamente la Quinta y la Reserva. Precisamente en ese embudo que tienen los futbolistas antes de tocar el cielo con las manos encontró el momento crucial de su vida deportiva. En una nota para el Diario Olé, años más tarde contó lo que sintió aquel 24 de abril de 1997: «Jugando en Reserva contra Newell’s me lesioné la rodilla derecha. Fue una lesión parecida a la de Palermo, pero yo me había roto más cosas: ligamentos cruzados, ligamento lateral externo, la cápsula de la rodilla y un tendón. Estuve casi un año sin jugar, fue larguísimo el proceso. Lloraba todas las noches, pero tenía que seguir. Era bravo porque yo veía que los chicos que se habían roto los ligamentos cruzados volvían a los 6 ó 7 meses. Y aunque yo le daba duro, la rodilla no me respondía«.
Recien a fines de los 90’s puedo volver a pisar una cancha de forma activa y a pesar de que ya era demasiado tarde la siguió peleando. Con 22 años, a mediados de 2000, seguía en la institución, vagando por las instalaciones y entrenando por su cuenta, ya que la edad le impedía actuar en la Cuarta y en la Reserva no le daban cabida.
La última ilusión estuvo prendida de un supuesto interés del cuerpo técnico de Carlos Bianchi, pero esa posibilidad nunca se cristalizó. El 30 de junio de 2000 le llegó el telegrama que le informaba su libertad de acción, y tuvo que alejarse junto a otros pibes como Catriel Orcellet, Guillermo Valdéz, Martín Orlando y Mauricio Giganti.
Después de 15 años en Boca quiso saber qué había más allá del horizonte y recaló en El Porvenir junto a otros juveniles boquenses como Aróstegui, Bahamonde y Pignatta. La B Nacional no era un castigo tan duro para un delantero que no había tenido chances concretas. En esa institución estuvo hasta 2002, momento en el que pasó a Juventud Antoniana de Salta y firmó, al menos para los medios de comunicación, su certificado de defunción dentro del fútbol.

Juan Pordiosero

Homero, Lavolpe, Vélez y el Simpson

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Aprovechando el estreno de la película de Los Simpsons, decidimos repasar, hoy en Maldita Radio (Rock & Pop Beach, 98.9, Mar del Plata), los casos que unen el fútbol y los dibujos animados, haciendo hincapié en el gran Alejandro Eliseo «Simpson» Allegue. Como no teníamos el teléfono del ex hombre de Racing, preferimos dejarles el audio de la entrevista que le hicimos este martes al propio Homero. ¿A Homero? Sí, a Homero Simpson.

Nos contó, entre otras cosas, que es hincha de Vélez y que se identifica con Ricardo Lavolpe. Además mandó un mensaje para los que lucran con su imagen, vendiendo playeras de otros equipos que no le simpatizan.

[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/notahomero.mp3%5D

Puede escuchar ese fragmento haciendo click en el reproductor que aparece acá arriba o bien bajarse la entrevista completa en los siguientes links:

Homero en Maldita Radio.
Humberto Vélez en Maldita Radio.

También pueden recorrer el buen post que hizo la gente de Tic Espor y las repercusiones en Olé.

Gracias y seguimos en contacto.

En Una Baldosa

Otras emisiones:

#1– Nota a Sebastián Ablín.
#2– Informe sobre los Gatti’s.
#3– Nota a Darío Dubois.
#4– Informe sobre los que cambiaron de deporte.
#5– Nota a Luciano Zaidelis.
#6– Informe sobre los brasileños ladris.
#7– Informe sobre los futbolistas y sus mujeres.
#8– Nota a Rodolfo de Paoli.
#9– Informe sobre los futbolistas que estuvieron presos.
#10– Informe sobre los europeos que pasaron por nuestro país.
#11– Nota a Orestes Katorosz.
#12– Informe sobre los «hijos de».
#13– Nota a Edgardo Mazzeo.
#14– Informe sobre los que pasaron a la fama por un gol.

Comunicado para Julieta Pink

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Te conocemos bien. Sos la famosa «gorda con helado». La fanática del Beto Camps, Chiche Soñora y el Mencho Medina Bello. La hija de la prima del Tata Martino . La señorita que exige un jugador retro por equipo en el fútbol argentino. La mujer que cita a Alain Delon y que dice «botón mamario» en lugar de pezón.
Ahora nos conocés (¿O nos conocíamos de antes?). «En Una Baldosa» nos llamamos. Y si no sale de una, ya sabés, a la la la la lom.

[audio:http://www.enunabaldosa.com/audios/metroymediojulio07.mp3%5D

Todo empezó cuando un oyente de Metro y Medio (Metro 95.1, Lunes a Viernes de 18 a 20 hs) le preguntó a Sebastián Wainraich si Atlanta (emulando al Manchester) compraba jugadores por Internet a través de EnUnaBaldosa o Mercado Libre.
Mientras el conductor de TVR contaba de qué se trataba el sitio su compañera, la genial Julieta Pink, le hizo un planteo sobre el origen de nuestro nombre.
Nos caes bien, Julieta. Inventate un amorío con cualquier futbolista y te metemos en la sección Área Chicas.
Gracias.

En Una Baldosa

Mercado Jorge

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Jorge Horacio Mercado
Perteneciente a la raza de futbolistas que debutan tardíamente en Primera División, tuvo la chance de mostrarse en Independiente con casi 23 años, gracias a una crisis futbolística que permitió que algunos chicos de las inferiores aparecieran bajo la tutela de Menotti en 1998. En su estreno, el 5 de mayo de ese año, colaboró con la victoria del Rojo 1 a 0 ante Colón, cortando una racha de 3 partidos sin triunfos.

Generalmente actuando como volante por izquierda (carrilero, para algunos) sirvió en algunas ocasiones para tapar huecos ocasionados por lesiones o sanciones. Pero no más de eso. A la par de Carlos Castilla, Gustavo Nuñez, Orellana, Livio Prieto, León Bustos y Zelaye terminó perdiendo valor y en la temporada 2000/01 pasó al Deportivo Español, que transitaba la Primera B.

Un año más tarde, para el Apertura ’01, retornó a Avellaneda y vivió de cerca el título…de Racing. Ante ese panorama, la posibilidad de jugar en una liga de poco handicap se convirtió en algo firme. Así fue como desembarcó en Bolivia y durante el 2002 defendió la divisa de San José de Oruro. Y parece que le gustó ese país porque en los últimos años, ya ni siquiera entreverado en la competencia más relevante, se lo vio regalando prestigio en la Primera A de la Asociación de Fútbol de La Paz. Osea, la nada misma.

Allí vistió las camisetas de algunos equipos muy raros, como Regatas Flamenco y ABB (Academia Balompié Boliviano), y cada tanto se da el lujo de aparecer en las formaciones que publica el blog del ascenso local. Lo que se dice triunfar.

Juan Pordiosero