Gatti con la camiseta del Arsenal 1986/87

Hugo Orlando Gatti usando un buzo llamativo o con el escudo de otro equipo fue algo bastante frecuente en los 80’s. Por eso no asombra, a esta altura, verlo en el arco de Boca con la camiseta del Arsenal inglés.

Lo curioso del caso es que la casaca, marca Umbro, tenía estampado el logo de El Jardín de Oscar y el chivo de Fate. Pero no tenemos que ser desconfiados, seguramente le pidieron permiso a los Gunners (?).

Cannataro Héctor

Héctor Eduardo Cannataro

Volar para la foto. Esa práctica que hoy está en desuso pero que durante décadas formó parte de la rutina del arquero. Abrir bien grandes los ojos, avizorar un remate fácil de contener y a continuación ensayar en el aire una estirada exagerada para ganarse con demagogia a la tribuna y al fotógrafo de la revista El Gráfico.

Estaban aquellos que también lo hacían cuando ya estaban vencidos. Miraban con sorpresa la pelota inalcanzable pero igual volaban, buscando el click, el flashazo, la espectacular imagen hecha papel al día siguiente. En ese grupo entraba Héctor Cannataro, el protagonista de esta historia.

Su trayectoria, vale aclarar, estuvo más relacionada al banco de suplentes y a los descensos que a otra cosa. En Primera A debutó con el buzo de Banfield en 1978, donde jugó 11 partidos. Perdió la categoría y al año siguiente atajó (poco) en la B. Se marchó a Unión de Santa Fe (1980/81), pero nada interesante pudo hacer en los 8 encuentros en los que le tocó estar. Su suerte con cambiaría en Argentinos Juniors (1982, 5 partidos) ni en los clubes que defendería después.

Tras un paso por el Deportivo Quito de Ecuador (1983), firmó con Chacarita (1984), pero al toque lo dejaron ir a Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi, que disputaba el viejo Torneo Nacional de Primera División. Apenas pudo jugar 4 partidos, en una pésima campaña que determinó el final de los equipos de la Liga Marplatense en la máxima categoría. Uno de esos encuentros fue ante San Lorenzo de Almagro, que tenía a Chilavert en el arco. El tu no has ganado nada se veía venir.

Volvió ilusionado a Chacarita (1985/86) con la intención de cumplir buenas tareas pero la cruda realidad le puso los pies sobre la tierra. Atajó, sí, pero el día que el Funebrero consumó su descenso, con una derrota 3 a 1 ante Boca Juniors. Ese día voló hasta para sacarla de adentro. En total, apenas ocupó 10 veces el arco de Chaca.

Continuó en el ascenso, en otros clubes como Estudiantes de Buenos Aires y San Telmo (1989/90), hasta que un día colgó los botines, que poco barro tenían en sus tapones.

Los memoriosos de El Forito recuerdan que Cannataro era siempre nombrado en «Las 17 de las 17» del programa Basta de Todo, entre los jugadores más dotados del vestuario, a la par de Gamboa, Vivaldo, El Mono, Catalano u Omar Gallardo. No hacen falta más evidencias. Eso nos da la pauta de que su carrera fue bastante chota.

Tigre Penalty cuadriculada 1996/97

Este adefesio, aunque parezca mentira, fue la camiseta oficial de Tigre. No era el mismo equipo de ahora, claro. Por entonces el club penaba en el ascenso y los hinchas no imaginaban que un tipo de barba candado los reinventaría (?).

El modelito de la firma Penalty, desconocido para la gran mayoría, fue utilizada entre 1996 y 1997, según los memoriosos del Matador. Y si se hacen cargo de tremenda indumentaria, habrá que creerles.

Créditos a PorTigreVivo, vía @Martincpgrs

Lanús alternativa con logo de Topper 1984

En 1984 Lanús hizo una buena campaña en la Primera B, llegando a disputar con Racing las semifinales del Octogonal por el segundo ascenso. Lo curioso, sin embargo, no estuvo en las estadísticas, sino en su indumentaria alternativa.

La pilcha blanca, con el logo gigante de Topper y sin escudo a la vista, parecía más una remera genérica que una camiseta suplente. Y tal vez no sólo parecía, lo era.

Re partidos: Colombia 2 – Milan 1 (1994)

Después de haberle hecho 5 goles como visitante a la Argentina en 1993, la selección colombiana vivió una primavera futbolística que no se interrumpió hasta al año siguiente, cuando quedó eliminada en la primera ronda del Mundial. En el medio pasó de todo, desde los augurios de consagración por parte de Pelé, hasta un curioso partido con el Milan de Italia.

El de Maturana era el equipo del momento. Jugaba lindo, tenía futbolistas carismáticos, venía de arrasar en las eliminatorias y en el horizonte estaba Estados Unidos. En el despertar de aquel 1994 la mayoría lo señalaba como posible protagonista en la máxima cita, aunque alguien fue un poco más allá y ese fue O Rei: «Colombia es mi favorito para ser Campeón del Mundo». No fue la primera ni la última vez que lo haría. Ojo, a lo mejor detrás había algún interé$ (?).

Lo cierto es que, en el medio de una nube de elogios, el representativo cafetero llegó al Estadio Orange Bowl de Miami para disputar un amistoso de preparación con el todavía poderoso Milan de Fabio Capello. Aquel 29 de mayo de 1994 Colombia formó con Faryd Mondragón; Luis Fernando Herrera, Alexis Mendoza (Luis Carlos Perea), Andrés Escobar y Wilson Pérez; Freddy Rincón, Leonel Álvarez, Gabriel Gómez y Carlos Valderrama; Faustino Asprilla y Antony De Ávila (Adolfo Valencia.

El Rossonero, mientras tanto, alineó a Mario Ielpo; Christian Panucci, Alessandro Orlando, Stefano Nava y Filippo Galli; Giovanni Stroppa, Angelo Carbone, Gianluigi Lentini y Zvonimir Boban; Dejan Savićević y Paolo Baldieri.

Para alegría de los muchos colombianos que fueron a la cancha, Faustino Asprilla y Freddy Rincón convirtieron en el primer tiempo, a los 26 y 32 minutos respectivamente. Después, en el complemento, Dejan Savićević descontó para los europeos. Fue 2 a 1 para los sudamericanos, que agrandaron su chapa de candidatos a muy pocos días del Mundial.

Después llegaría lo menos pensado. Una dura derrota ante Rumania en el debut, otra caída ante los locales con el famoso gol en contra de Andrés Pablo Escobar y un triunfo ante Suiza que no sirvió para acceder a los octavos de final. Últimos en el grupo. Como lo imaginó Pelé (?).

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Gimnasia con remera tuneada Kappa 2010

Tras haber zafado del descenso gracias a la Promoción con Rafaela por segunda vez consecutiva, Gimnasia y Esgrima La Plata encaró una mini gira internacional en el receso invernal de 2010. Y allá en México, bien lejos de sus hinchas, usó una remera de entrenamiento acondicionada para la ocasión.

La casaca azul, con una banda blanca, tenía incluso otros auspiciantes, diferentes a los que utilizaba en el torneo local. En el pecho, en lugar de La Nueva Seguros, se pudo ver el chivo de «Lotería de la Provincia». En la espalda, entre los números celestes y uno de los logos de Kappa, entró como pudo el anuncio de Cancún Reservas y un número telefónico.

El Lobo disputó 3 amistosos con esa camiseta, ante Santos Laguna, Atlante y Toluca. Perdió todos y a su regreso a la Argentina volvió a vestir su atuendo original.

Re partidos: La gira de Jamaica por Argentina (1997)

Recién arrancaba 1997 y Jamaica estaba en la cresta de la ola en el plano deportivo. Su selección de fútbol, de paso firme en las Eliminatorias de la CONCACAF, ilusionaba a la gente con la primera clasificación a un Mundial en toda su historia. En el camino hacia Francia ’98 también hubo tiempo para una olvidada gira por nuestro país. Aquí el recuerdo.

Se sabía muy poco de los Reggae Boyz en aquel entonces. Jamaica, para los argentinos, era sinónimo de porro. O en el mejor de los casos, de Bob Marley, que es lo mismo que porro (?) pero nada más. En ese contexto llegó a estas tierras el equipo dirigido por René Simões, un bigotón brasileño que había asumido en 1994 con la intención de acceder a la Copa del Mundo de 1998.

Para lograr el objetivo, primero el DT tuvo que combatir la falta de profesionalismo, creando e impulsando el plan «Adopte a un jugador», para que las empresar locales pagaran el sueldo de los futbolistas, muchos de los cuales hasta ese momento tenían trabajos paralelos al fútbol. Después quedaba hacerlos jugar bien y ganar, pero eso era lo de menos (?).

En el verano 1997 los jamaiquinos desembarcaron en suelo argentino y jugaron una serie de amistosos de entrenamiento, sin televisación ni marketing, pero con alta dosis de baldoseridad. El 19 de enero empataron 0 a 0 con el Nueva Chicago de Brondino, Holweger, Meijide, Botana y Mandra, entre otros. Tres días más tarde igualaron 1 a 1 con Lanús, que venía de obtener la Copa Conmebol. Mismo resultado obtuvieron contra un equipo de Boca el 24 de enero y, como si faltaran empates (?), al día siguiente sumaron otro 0 a 0 contra el San Lorenzo comandado futbolísticamente por Paulo Silas.

Hasta ese momento la gira de Jamaica por Argentina era bastante discreta, pero el paso de los días le terminó dando la soltura para llevarse los triunfos esperados. Entre el 26 y el 29 de enero lograron vencer 2 a 1 a Unión de Santa Fe, 2 a 1 a Aldosivi y 4 a 0 a San Isidro de Mar del Plata. Los Reggae Boyz se marcharon del país invictos y demostrando algunas cosas interesantes, como la actuación de su delantero Paul Young, que marcó 5 tantos.

Ya de regreso, los caribeños intentaron aplicar todo lo aprendido en su paso por la tierra del fútbol, el mate, el dulce de leche y las termeadas (?). El 2 de marzo de 1997 recibieron en Kingston a Estados Unidos y empataron 0 a 0 por las Eliminatorias. Hasta ahí nada grave. Un mes después viajaron a México para enfrentar a la selección local. Hasta ahí nada grave. Para llegar afilados a ese crucial enfrentamiento, acordaron un amistoso ante el Toros Neza. Hasta ahí nada grave. En ese equipo mexicano jugaban Federico Lusenhoff, el Turco Mohamed y Germán Arangio. Hasta ahí nada grave, pero faltaba poco (?).

Lo grave se produjo cuando al ex delantero de Racing le tiraron una patada, el Colo salió a defenderlo y…¿Cómo explicarlo? Mejor mirar el video y disfrutar de esta antológica batalla. Al final René Simões cumplió su cometido. Clasificó a Francia ’98 (donde perdería 5 a 0 con Argentina) y lo más importante: logró que los jugadores cobraran.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.