Atlético Madrid 2 – Boca 2 (1954)

El final de la gira europea realizada por Boca a fines de 1953 y principios de 1954 lo encontró en España, disputando un amistoso frente al Atlético de Madrid la fría tarde del 3 de enero de ese año. Los Xeneizes salieron a la cancha con Musimessi; Colman, Edwards; Lombardo, Mouriño, Pescia; Navarro, Gil, Fernández Real, Vairo y Herminio González.

Las crónicas de la época comentan que se trató de un espectáculo vibrante debido a los cambios en el marcador. A los 10 minutos del juego ya ganaba el Atlético (gol de Cuello), y mantuvo esa ventaja hasta los 7’ del segundo tiempo (empate de Vairo). Apenas seis minutos después, Boca dio vuelta el partido, con un tanto de González, y parecía quedarse con el encuentro. Sin embargo, a los 43’ Escudero, de penal, puso el empate definitivo.

Montes Alberto

Eduardo Alberto Montes

Este planeta esta lleno de hechos incoherentes o absurdos: la hija de Shakespeare era analfabeta, Thomas Edison, inventor de la bombilla eléctrica, le tenía miedo a la oscuridad y el ferrocarril Roca, muy de vez en cuando, funciona con una demora menor a 15 minutos. El fútbol no es ajeno a estos acontecimientos que carecen de toda lógica, sino no se explica como Néstor Lorenzo jugó una final de un Mundial, el Ogro Fabbiani cobró un sueldo como futbolista profesional o un hombre que no sabía hablar inglés fue durante años vicepresidente de una gigantesca multinacional. A todos estos sucesos carentes de lógica y, por qué no, de justicia, se le puede agregar el Caso Montes (?), otra muestra de la mezcla de generosidad e incoherencia del noble deporte del balompìé.

Este arquero hizo su debut en Primera División el 28 de febrero de 1982, cuando River Plate visitó a Gimnasia de Jujuy. Montes tuvo una correcta actuación, respondiendo a la confianza otorgada por Alfredo Di Stéfano. Sin embargo, sólo se mantuvo en el arco Millonario por 3 partidos: el 7 de marzo, en el clásico, Boca le propinó cinco goles y ese fue el prematuro final para el guardameta en el club de Nuñez Belgrano, perdiendo el puesto a manos de Jorge Ferrero (el Pato Fillol estaba con el seleccionado que jugaría el Mundial’ 82).

En 1983 se marchó a Vélez Sarsfield, donde Pumpido era titular indiscutido. Las oportunidades fueron tan pocos que apenas disputó un partido y, en busca de continuidad, se marchó a Bolivia (estuvo en Universitario de Sucre). Cuando pegó la vuelta, lo hizo para jugar en San Telmo, Atlanta (ascendió al Nacional B en 1990, pero luego terminaría perdiendo el puesto a manos de Bernardo Ragg y descendiendo a la Primera B) y Defensa y Justicia. En 1998 su nombre volvió a aparecer en los diarios, cuando se lo mencionó como una conexión entre River y un club barrial para efectuar la transferecia de un pibe de ¡9 años!

A partir de 2005 se sumó a las divisiones inferiores del Millonario. Llegó 2012, Almeyda dejó la dirección técnica del equipo de Primera División y asumió Ramón Diaz. ¿Y qué tiene que ver esto? Que entre la gente que traía el Pelado no había ningún entrenador de arqueros. ¿Y quien ocupó ese lugar? Alberto Montes. El mismo sitio en el que alguna vez estuvieron mundialistas como Fillol y Roa, pero también ex porteros como Alejandro Saccone o Javier Sodero, lo ocupó entonces un tipo con un puñado de partidos (o menos que eso) en ese arco gigante. Un nuevo ejemplo de lo loco e irracional de este mundo.

Estrella Roja 2 – Racing 1 (1954)

Aunque la imagen parezca un grabado del siglo XVIII, se trata del amistoso que jugaron el Estrella Roja y Racing en 1954, durante la gira académica por Europa. El que atenaza la pelota es Rogelio Domínguez, el que trastabilla es Pedro Dellacha y el que carga por detrás es algún delantero yugoslavo, muy posiblemente seguidor del Mariscal Tito (?).

¿Lo más destacado del encuentro? La condición climática: el partido fue disputado bajo una tormenta de nieve, hecho que perjudicó notablemente el rendimiento de los jugadores argentinos, que ya habían sentido el invierno europeo en su debut en Roma. Obviamente, eso no fue nada comparado con el frío de Belgrado. Perdió La Academia por 2 a 1.

Lorefice (2014)

Por la 39ª fecha de la Primera B Metropolitana, Atlanta, aún con chances matemáticas de ser campeón en la temporada 2013/14, recibía en Villa Crespo a Los Andes, que luchaba por meterse en el reducido por el segundo ascenso. En partido emotivo, de pierna fuerte y dientes apretados, el Bohemio ganaba por la mínima diferencia cuando, a los 43 minutos del segundo tiempo, el arquero visitante Maximiliano Gagliardo vio la tarjeta roja y dejó a su equipo con uno menos (9 contra 10, ya que antes habían expulsado a un jugador por bando).

El mediocampista Fernando Lorecife ocupó su lugar viendo como pasaban los minutos y el Mil Rayitas no lograban la igualdad, terminando el cotejo 1 a 0 para el local. Para colmo, ya en el descuento, hubo una tercera expulsión en los de Lomas. Por lo menos, él no sufrió ni la más mínima aproximación de peligro a su arco.