Álvarez Néstor

Néstor Julio Álvarez
Desconocido jugador iniciado en las inferiores del Deportivo Español que tuvo su momento de gloria cuando debutó en Primera, en 1993.
Antes había conformado un sorprendente equipo gallego que, con lo mejorcito de su cantera, se adjudicó la edición 1990/91 del torneo Selección ’94 junto a otros grandes valores como Marcelo Pontiroli, Pablo Michelini, Nelson Agoglia y Marcelo Petete Trimarchi.
Suponemos que como buen volante con aspiraciones tenía como ídolo a Jota Jota López, de ahí el recurso de la mano vendada. O quizás se entusiasmó viendo el Mundial ’78 cuando tenía 6 años y adoptó el look de René Van der Kerkhof. No lo sabemos.
Lo cierto es que luego del estreno en la máxima categoría se perdió entre la multitud, convirtiéndose en uno de los tantos desconocidos que día a día cruzamos por la calle.

Juan Pordiosero

Ocámica Leonardo

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Leonardo Ocámica
De la camada de Dudar, Pietravallo, Óbolo y Schmidalther, supo prematuramente, al igual que éstos, que tras un largo camino en las inferiores de Boca Juniors y Vélez Sársfield, debía buscarse otro club para hacerse un nombre en el fútbol.
Nacido en Merlo en 1980, tuvo su esperado debut como mediocampista en 1999 de la mano de Julio Falcioni. Fue frente a Newell’s cuando ingresó con la camiseta 32 por Darío Husaín, siendo una amonestación su único logro.
Dos meses después volvería a ver juego ante Central en la última fecha del Apertura. Y durante la pretemporada tuvo una nueva aparición mediática aunque sin saltar al campo. Fue suplente frente a Boca Juniors en enero del 2000.
No dejó rastro alguno, ni siquiera en los hinchas del Fortín, salvo algún fanático que, mofándose de aquellos que no triunfaron, incluyó a Leo en el mejor equipo de la historia junto a Goycochea, Galeano, Alcaraz, De Souza, Ércoli y Roy González, entre otros.
No tuvo suerte, ni siquiera pudo pasar a préstamo a otro equipo o probar en una divsión más abajo y terminó recalando en el recién ascendido Ituzaingó (2001-2002) de Primera B Metropolitana.
La fortuna volvió a serle esquiva y perdieron la categoría en forma categórica. Ganaron 3 partidos, empataron 13 y perdieron 26.
Tiempo después aparecería jugando en el fútbol Costa Rica, en primer lugar en el Liberia (2003-2005) y luego en Puntarenas (2005-2007) donde señaló algunos goles agónicos.
Pero la mayor curiosidad de este post reside en que el día que se escribió, ya habiendose recabado toda su información, una noticia en diversos diarios sorprendió. Un tal Ricardo Ocámica de 42 años había sido asesinado a balazos justamente en Merlo por tres hombres que quisieron robarle la moto en Parque San Martín. Evitando reírnos de la tragedia pero pasmados por la casualidad, ¿seremos mufa?

Cucu

Mazzucco Martín

Martín Esteban Mazzucco
Otro de los jugadores made in «Profe» Córdoba que tuvo sus 15 minutos de fama y nunca se pudo sacar el mote de «promesa».
Su nombre automáticamente nos remite a formaciones de Estudiantes LP de los noventa. Supo compartir equipo con otras estrellas de este sitio como Martín Furiga, Juan Manuel Turchi, Cristian La Grottería, Raúl Román Garay y Gonzalo Pavone. Tuvo su noche de gloria el 5 de abril de 1996, cuando le convirtió un golazo a Vélez que catapultó a la punta al conjunto platense. Había debutado en Primera en 1992, actuaba con intermitencias hasta que Daniel Córdoba lo consolidó en el puesto. Siguió en el Pincha hasta 1999 aunque ya sin tantas chances de jugar.
Fue cedido a préstamo a Tigre (1999/2000) y Banfield (2000/2001), donde fue partícipe del ascenso junto a Gonzalo Pavone. Quedó libre y fichó por Quilmes (2001/2002) para perder otra final.
Sin embargo, el bueno de Martincito tendría revancha en la categoría grande al ser contratado por Huracán. Llegó a mediados de 2002 y a los seis meses se fue formando parte de una gran depuración de plantel que incluyó entre otros a Juan Carlos Padra, Cristian Zermattén, Sebastián Morquio, Marcelo Kobistyj, Sergio Comba y Gabriel Meta.
Para la temporada 2003/2004 retornó a su hábitat natural, el ascenso, y se incorporó a Sarmiento de Junín, donde logró el ascenso a la B Nacional. Al poco tiempo retornó a La Plata, pero para formar parte del baldosero La Plata FC (2004/2006) junto a viejos amigos como Mauro «mi jermu me sigue a todos lados» Amato y Nicolás Ayr, además de Pablo Trecco, Guilermo Tambussi, Gustavo Dueña y Martín Mazzoni.
Desde mediados de 2006 integra junto a Oscar Bazán y el histórico Pablo Dundo el plantel de Atlanta, aunque en la actualidad no es tenido en cuenta.

KeyserSoze

Ferreira Javier

Javier Sabino Ferreira Marecos
Delantero o media punta del que no hace falta aclarar, por su nombre, que nació en Paraguay.
Su madre dio a luz en 1968 en la localidad de Pilar, y jamás imaginó que ese bebé sería en poco tiempo una joven una promesa del fútbol guaraní a tal punto de haber integrado la Selección mayor sin cumplir 20 años cuando era jugador de Libertad.
Aún siendo muy poco conocido y quizás por algún buen representante, se las ingenió para jugar, sin éxito, en instituciones importantes de nuestro continente.
Pasó por el Nexaca de México, Junior de Barranquilla, America de Cali, Deportivo Pereira y Sporting Cristal de Perú (2000) junto a Oscar Ferro y Roberto Silva Pro.
Pero la pregunta que surge es ¿cuándo jugó en Argentina y quién se acuerda de él?
En 1995 integró el plantel de Estudiantes de La Plata que había vuelto a primera y pocos tienen en la memoria que le señaló un gol a River Plate en un empate 2 a 2, en la tarde del garrafal error de Javier Sodero. Ese día marcaron para el Millonario, Silvani y Amato mientras que para el Pincha, lo hicieron Calderón y el homenajeado en cuestión.
Imprevistamente se fue, dejando ese único registro. De todas maneras, se puede agregar que en el 2005, alguna familiar llamada Sofía Concepción Ferreira Marecos, sufrió heridas en un accidente cuando viajaba en colectivo en su país y volcó en la ruta Transchaco, en Mariano Roque Alonso.
Si algún lector conoce a bien el lazo de parentesco, que lo comunique a la brevedad.

Cucu

Cordero Lucas

Lucas Federico Cordero
Eligió mal el puesto y el club para desarrollarse. Quizás en otra institucion hubiese logrado la titularidad con edad de juvenil. Pero en Vélez nunca fue fácil la vida de los arqueros durante la era de José Luis Chilavert.
Lucas Cordero había debutado en la Primera de Luján a los 15 años y como pintaba bien pasó al Fortín, donde empezó a asomar en 2000, cuando el paraguayo estaba gastando los últimos cartuchos de su primera etapa fortinera y él apenas era el portero de la Reserva. Ese año se sintió importante por un rato cuando el técnico Julio César Falcioni lo hizo entrenar con el plantel superior, aprovechando que Chila estaba suspendido, y por unos minutos lo puso en el equipo titular, por encima de Ariel De La Fuente y Bernardo Leyenda.
Sin embargo, su mejor momento llegaría al año siguiente, cuando el DT Oscar Tabárez lo inscribió en la lista de buena fe de la Copa Libertadores. Con la camiseta número 25, el pibe tuvo el honor de sentirse compañero de Nelson Tapia, Víctor Müller y Mayer Candelo, entre otros.
Sin jugar un minuto en el conjunto de Liniers, quedó libre y al finalizar la temporada se fue a All Boys (2001/02), donde la suerte no cambió la dirección y optó por irse a Brown de Adrogué (2003/06). Allí fue titular y además cumplió el sueño de cualquier futbolista del ascenso: conocer a Adrián Zen Bonacorsi.
Mientras jugaba en el Tricolor, vale aclarar, sufrió un golpe anímico difícil de asimilar. En la tragedia de Cromañon, el 30 de diciembre de 2004, perdió a dos de sus primos que esa noche habían ido a ver a Callejeros.
A mediados del año pasado Lucas regresó a Luján, el club que lo vio nacer, y mientras la pelea en la Primera C sueña, tal vez, con ser uno de los mejores futbolistas lujanenses de la historia, como Mariano Curieses, Lucas Castromán y Patricio Negreira.

Juan Pordiosero

Valenzuela Néstor

Néstor Ariel Valenzuela
Nacido en 1969, comenzó a patear de chico en las infantiles de Vélez Sársfield, institución en la cual pudo destacarse como defensor en juveniles y ser convocado por Carlos Pachamé a la Selección Argentina Sub 17 de 1985 que afrontó el Torneo Sudamericano de Buenos Aires y el Mundial de China.
Allí fracasó junto a Hugo Maradona, Lorenzo Frutos, Fernando Redondo, Fernando Cáceres, José Miguel y Pedro Salaberry, pues no lograron la clasificación a la segunda ronda tras jugar con Australia, Alemania y Congo.
Debutaría finalmente en la V en 1987 y abandonaría la institución a mitad del ’89 cuando pasó a Chacarita Juniors (1989-1990) que se encontraba deambulando por la tercera división del fútbol argentino.
Según datos, vistió también la casaca de All Boys, al igual que otro Néstor Ariel al que le fue un poco mejor y es la «Tota» Fabbri.
En síntesis, una estrella fugaz que con cuatro precarios datos logró ser homenajeado.

Cucu

Fuentes Gustavo


Gustavo Andrés Fuentes
Un perfecto desconocido dueño de un dudoso currículum digno de darse a conocer. Nacido en Capital Federal (aunque para varios medios sea uruguayo) en 1974, hizo las divisiones inferiores en Argentinos Juniors y River Plate. Sin embargo, el haber estado en dos instituciones de prestigio internacional no le aseguraron nada, al menos en nuestro país.
Decidió hacer su carrera en el mayor de los anonimatos (lo logró, con creces) y fue así que gran parte la realizó en el exterior, donde defendió los colores de River Plate, Cerro de Montevideo y Liverpool todos de Uruguay, Platense de Honduras (1998), Motagua de Honduras (2000), Dundee United de Escocia (2000), Olimpia de Honduras (2001/2002), Bnei Yehuda de Israel (2002), Alianza de Honduras (2003), Public Bank Selangor (2004/2005) y Melaka (2005/2006) de Malasia, donde aparentemente fue goleador y Santiago Morning de Chile (2006).
En Argentina, jugó en el ascenso en Deportivo Laferrere en 1996. A comienzos de 2003, estuvo a prueba en Chacarita pero el «Pato» Pastoriza no recomendó su fichaje.
Tomo escasa notoriedad a los seis meses cuando retornó para sumarse a Talleres de Córdoba. En el Tallarín apenas disputó 2 partidos (fue al banco en otro), sin goles. Al menos compartió algunos entrenamientos con Alejandro Glaría, Javier Cappelletti, Facundo Erpen, Aldo Osorio y Emanuel Perrone, entre otros dirigidos por… José Omar Pastoriza.
A comienzos de 2007 reapareció en los medios locales cuando estuvo a prueba en Argentinos Juniors, sin embargo Ricardo Caruso Lombardi desestimó su contratación. Antes había probado en el Blooming boliviano.
Por estos días vive en Colombia y defiende la divisa del Unión Magdalena.
Se cree que en los últimos años de su carrera seguirá haciendo un culto del amor a la guita.
Salud campeón, En Una Baldosa te banca (pero no te apoya).

KeyserSoze

Pessacq Damián

Damián David Pessacq
No es una festividad judía ni nada que se le parezca. Es un jugador de fútbol que se propuso jugar en Primera División y lo logró, aunque esto haya sido lo último que hizo en su efímera carrera.
Volante zurdo iniciado en las divisiones menores de Quilmes, pegó el gran salto cuando pasó a Independiente con edad de Séptima. Alí imaginó que crecería hasta consolidarse pero, después de un año donde prácticamente no jugó, quedó libre y se tomó revancha. Caminó un par de cuadras por Avellaneda y se fue a Racing. En La Acadé vivió por momentos un cuento de hadas. Mientras jugaba con la Cuarta (ese equipo salió campeón con jugadores como Diego Milito, Gustavo Arce, Luciano Sapia, Manuel García y Leo Tambussi) lo subieron a Reserva y con sólo 5 partidos fue promovido al plantel superior. Sin tener ni siquiera un entrenamiento con los consagrados salió a la cancha como titular, en un encuentro ante Belgrano de Córdoba. Eso sucedió en el Clausura 1999, cuando Gustavo Costas le dio una palmada y lo metió en la jaula de los leones junto a otros pibes como Julio Suárez y el uruguayo Gonzalo Rodríguez. Esa noche Racing empató 1 a 1 y Pessacq fue reemplazado por Vicente «robé varios años con un partido contra Chicago» Principiano.
A fines de ese año, el club dejó en libertad de acción a 71 pibes de las inferiores, entre los que se incluían algunos que pintaban más o menos bien como el arquero Kondratzky, Emiliano Yocco y el mismísimo Pessacq. «Se tomó la decisión para que no quedaran tantos chicos en el medio. Él tenía adelante a Bastía, Arce y Nordfors. Volver a amontonar más gente es tapar el camino«, explicó en su momento a Olé, el DT de la Reserva, Juan Barbas.
Quizás ilusionado con la billetera de Daniel Lalín, recaló luego en ese fantasmal proyecto de Racing de Montevideo (2000) que tenía al Coco Reinoso, a Juan Carlos Kopriva y a Pablo Islas como protagonistas.
En Uruguay jamás se volvió a escuchar ese apellido. Acá mucho menos.

Juan Pordiosero