Leonardo Daniel Selenzo (Chaleco)
Si bien el máximo logro de este delantero fue ponerle el sobrenombre «Pato» a Roberto Abbondanzieri, también realizó una carrera que vale ser repasada.
Oriundo de la provincia de Santa Fé, realizó las divisiones inferiores en Rosario Central y ya desde muy joven, algunos le auguraban un prometedor porvenir. De esa forma, fue que llegó a la selección juvenil Argentina . En el Sudamericano Sub 17 de Ecuador, en 1988, la rompió, marcándole dos goles a Colombia, dos a Uruguay, uno a Bolivia y otro a Paraguay. Clasificados al Mundial del año siguiente en Escocia, volvió a integrar el plantel junto figuras de la talla del mencionado Abbondanzieri, Gabriel D’Ascanio, Leonardo Díaz, Néstor Holweger, Pablo Lavallén, Luis Medero, Claudio París, Walter Paz y Gustavo Insaurralde. En ese campeonato, llegó a marcarle un gol en cuartos de final al Portugal de Luis Figo, pero lamentablemente quedaron eliminados.
Sin oportunidades, pasó a Estudiantes de La Plata (1989-1990) donde apenas pudo disputar 3 partidos y por eso, buscó nuevos horizontes.
Extrañamente llegó a Racing Club (1991-1992), quizás más por su pasado que presente, pero lo cierto es que el incipiente Luis Alberto Carranza no le dejó muchas oportunidades. En 24 encuentros, marcó 1 gol y si bien no ratificó lo que se esperaba de él, su director técnico de aquel momento, Roberto Perfumo lo recuerda bien por haberlo mandado al campo en un partido de la Liguilla frente a Vélez, donde la descoció, colaborando para que la Academia deje en el camino al Fortín dando vuelta una serie complicada.
Pero a pesar de todo, ese año volvió a ser convocado para representar al país, con la selección Argentina que participó del Sudamericano Sub 20 de Venezuela. Algunos de sus compañeros de aquel entonces fueron Mauricio Pochettino, Marcelo Delgado, Nacho González, Juan Esnaider, Gabriel Schurrer, Claudio Marini, Javier Bellino, Diego Cocca, Juan Distéfano, Nuno Molina y Héctor Zapiola, entre otros.
Ya para 1993 optó por retornar a su provincia , a pesar de bajar de categoría, para actuar en Atlético Rafaela, donde permaneció hasta 1995, marcando algunos goles.
En 1996 decidió armar las valijas y comenzar un viaje por el continente. Inicialmente firmó para el Junior de Barranquilla (1996) en Colombia, donde formó dupla de ataque con el voluminoso Iván René Valenciano. Pero a los 6 meses ya andaba por Bolivia, defendiendo los colores del Jorge Wilstermann (1996) y luego del Blooming (1997-1998).
Teniendo una mejor base económica y habiendo inflado algunas redes, desembarcó en San Martín de Mendoza (1998) para acompañar a Leonardo Aguirre y Ricardo Dillon en el Nacional B.
Indudablemente las cosas no salieron bien, por lo que volvió a agarrar la valija y recaló otra vez en Bolivia. El Real Potosí (1999) fue su nueva aventura pero al tiempo ya volvió a la Argentina para quedarse de forma definitiva.
De acuerdo a registros un tanto dudosos, habría pasado por Banfield, Deportivo Morón, Municipal de Perú y Defensores del Oeste de San Luis.
Lo que si se puede precisar es que , bien cerca de su casa, jugó el Argentino B para Defensores de Belgrano de Villa Ramallo en el 2004 y actualmente quema sus últimos cartuchos en Matienzo, de la misma localidad (2005-2006).
Quienes lo han visto jugar, aseguran que no se trata del Enzo, sino apenas de Selenzo.
Cucu



