Sebastián Eduardo Alderete
Nació en 1974 y realizó las inferiores en Lanús como defensor. El turno de debutar en el fútbol profesional se le dio 20 años después, en el Apertura de 1994, pero sólo logró disputar cinco partidos en esa temporada. Se desconoce su salida exacta de la institución Granate, pero si efectivamente llegó a estar un par de años más, fue postergado porque su sector de la cancha estuvo bien custodiado durante las buenas campañas con Copa Conmebol incluída.
Lo que si trascendió, es que en 1997 armó las valijas para concretar un sueño, el de jugar en el exterior y nada más y nada menos que en el Real de España. Claro, en realidad no se trató de una apuesta muy fuerte ya que firmó para el Real España de Honduras junto al volante Diego Fernández y el delantero Ezequiel De La Rosa, lo que motivó una nota en el diario Clarín.
En aquel país las cosas le costaron más de lo imaginado y recibió algunas críticas. Por ello, se animó a contestar y explicar su realidad. «Yo juego lo que puedo y el técnico por algo me trajo, tengo que adaptarme a cualquier puesto y a las necesidades del entrenador, él cree que soy capaz para jugar en ese sector y por algo me colocó y estoy allí. Que la afición tenga paciencia, porque jugar aquí en bastante difícil».
Con esas palabras, quedaba en claro que las cosas no le salían muy bien y por ello no extrañó cuando en 1998 apareció en Deportivo Paraguayo en Primera C. Allí, en alguna ocasión, le marcó dos goles a Juventud Unida y luego no se supo mucho de él durante años.
Se lo vinculó a distintos equipos del fútbol paraguayo y a Talleres de Remedios de Escalada. Lo que si es concreto es que en el 2002 desembarcó en Temperley junto a Jorge Balanda para al año siguiente firmar en el fútbol colombiano. Allí defendió los colores del Unión Magdalena (2003-2004) junto a sus compatriotas Maximiliano Flotta y Alberto Godoy. El número 13 que utilizó durante todo el campeonato le podría haber jugado en contra, sin embargo tuvo la fortuna de pasar a un club más importante como el Jorge Wilstermann.
Así se escribe la historia de este defensor con apellido de triste político menemista que intentó hacer pie en primera división y al no lograrlo deambuló por diferentes países tratando de hacer lo que le gusta, bien o mal, alderete o al revés.
Cucu




