Angelucci Gilberto

Gilberto Angelucci
El 7 de abril de 1999, la revista «Record» del diario El Universal, publicaba una jugosa nota en la que el arquero venezolano explicaba sus comienzos en el deporte.
«Cuando era niño, lo que me gustaba era practicar beisbol. Pertenecía a un equipo, pero el entrenador era un cascarrabias. Un día me regañó y me fui del campo. Me dirigí a una cancha de fútbol que había aledaña a la de beisbol y cambié la pelota por el balón. No fue fácil. Empecé como centrocampista, pero era muy malo; me pusieron de defensa, y allí era aún peor. Al final, como no había ya dónde colocarme, me mandaron a la portería. Pero eso no era todo. Además debía vigilar a mi papá, quien no veía con buenos ojos que me dedicara al fútbol y entraba al campo para sacarme agarrado por la oreja. Afortunadamente, eso cambió enseguida y hoy es mi fanático número uno».
Para quienes durante muchos años nos preguntamos las razones por las cuales un arquero venezolano llegó a atajar en la Argentina, aqui tenemos un combo de razones: Un niño obstinado, un entrenador de beisbol poco paciente y un padre de convicciones poco fuertes, fueron las causantes de tremenda tragedia.
Angelucci jugó en San Lorenzo. Será recordado eternamente por haber sido el suplente de Passet y por haber generado el titular de diario más original, pero trillado al fín, luego de una goleada argentina ante Venezuela: «mi pobre Angelucci».

UPDATE

Desde que volvió a Venezuela pasó por Minerven, Italchacao y Deportivo Tachira. Desde el 2004 es el arquero titular y figura de la Unión Atlética Maracaibo, equipo que representó a Venezuela en los últimos años en toda competencia sudamericana que se jugase. Partícipe del histórico triunfo del Maracaibo en Ciudad Universitaria frente a Pumas de la UNAM por la Libertadores. Tiene como compañeros a los argentinos Figueroa, Laffatigue, Beraza, Bovaglio y Ruben Galvan.

Juan Pordiosero

Sandoval Gustavo

Gustavo Sandoval
Delantero que nunca llegó a demostrar con creces su faceta goleadora ya que tiene muy bajo promedio.
Está claro que nunca fue un delantero flaco. Mejor dicho, fue siempre morrudo. Pero la imagen que presentó en Aldosivi excedió todo límite. No parecía un jugador de futbol, sino un rugbier.
Jugó en Colón, Argentinos, Union Española (Chile) y Jalapa (Honduras).

Cazador

Kenig Alejandro

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Alejandro Kenig (El Gordo)
Irrumpió en la primera de Español a fines de los 80’s. Con la camiseta roja hizo 13 goles en 35 partidos. Repitió su aceptable labor en Talleres, donde marcó 19 tantos en 66 encuentros. Pero la verdadera diferencia la marcó en Platense. Cuando el Calamar jugaba con pantalones blancos, él se ponía calzas grises. Cuando sus compañeros armaban un jugadón, él definía horrible. En fin, lo que se dice un jugador distinto.

Un buen día armó las valijas y se fue a conquistar en mundo. Jugó en el Hakoah Maccabi y en el Maccabi Tel Aviv de Israel; Deportivo Quito, Deportivo Cuenca y Emelec de Ecuador;Universidad Católica y Coquimbo Unido de Chile; Millonarios y Deportivo Cali de Colombia; Bolivar de Bolivia y Olimpia de Honduras.

No alcanzó a conquistar el mundo pero se ganó un lugar en los medios de comunicación. Aunque no fue la crítica deportiva quien destacó las virtudes del Gordo, sino la prensa del corazón, esa que se ocupa de las cuestiones amorosas. Durante su estadía en Ecuador, Kenig inició una relación con la presentadora de televisión local, Marián Sabaté. Fueron años de mucho amor hasta que el desgaste hizo lo previsible. La conductora de «Marian, Noche a Noche» acusó al ex Platense de «mantenido» y «vividor» en una entrevista concedida a una revista ecuatoriana. Semejante acusación provocó la respuesta de Kenig, quien se defendió ante las cámaras de otro programa (Buenos Muchachos).

En resumidas cuentas, Alejandro Kenig dejó su marca en el fútbol. Paseó sus goles por todo el planeta, usó calzas grises y hasta se dió el lujo de mezclarse con la farándula ecuatoriana (algo que ni Alex Aguinaga se animó a hacer). ¡Gracias Gordo!.

Juan Pordiosero

UPDATE: ABRIL DE 2005.

Desde la creación de este blog nos han pasado cosas insólitas, pero les podemos asegurar que como ésta, ninguna. Nos llegó un mail con el nombre «NAFA General Information» como remitente, que dice lo siguiente (disculpen las faltas de ortografía, pero preferimos transcribir textualmente el mensaje en cuestión).

«si esto es para los maletas, se ve que no sabes nada de futbol, en mi carrera he marcado mas de 150 goles en los equipos que jugue, hace poco mostraron por tyc sport las mejores rabonas hechas en argentina, entre esa la mia que patee al arco y pego en travezaño, entro caviglia y la metio de cabeza, sali goleador del campeonato ecuatoriano con 25 goles en un año y segundo goleador de la merconorte con 5 el mismo año, la temporada en platense no meti muchos goles pero hize goles importantes, como el de chilena a san lorenzo en cancha de velez a los 90 minutos y casi se quedan sin salir campeones por ese resultado, hermano jugue en todos lados y volvi a jugar de nuevo en varios paises, vos crees que un maleta tendria tantos clubes en el lomo, deja de robar y dedicate a laburar,
Alejandro Kenig.

perdon, me olvidaba, meti goles en todos los equipos que jugue, y fueron 14, gracias.»

Respuesta de En Una Baldosa:
1° Si es verdad: GORDO SOS MI ÍDOLO!!! AHORA MÁS QUE NUNCA. ES INCREÍBLE QUE MENCIONES COMO LOGRO UNA RABONA QUE PEGÓ EN EL TRAVESAÑO.

2° Si es mentira: AGUANTE EL SENTIDO DEL HUMOR.

Más de Kenig en La Baldosa:
Cuando nos enteramos del reality
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El campeón nos saluda
Sitio oficial Desafío 20.06
En Miami, la gente no mira otra cosa
Video Premiación
Wallpaper
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Video de la premiación, vía GenTV
Sitio oficial de Kenig
Reseña en Olé

Ryosuke Kijima

Kijima Ryosuke

Rareza por dónde se lo mire. Un japonés jugando en nuestro ascenso. Suficiente para llamar la atención. Llegó a principios de 1999 favorecido por un convenio entre su club de orígen, el Yokohama Marinos y Defensores de Belgrano. Cuando se enteró de que existía la posibilidad de desembarcar en el fútbol argentino averiguó los requisitos y una vez aceptado llegó al Dragón a préstamo por un año y sin cargo.
Con sólo 19 años Kijima tuvo que esforzarse para adaptarse a Sudamérica. Se manejaba con un traductor improvisado (Yuco, otro japonés que conoció en Argentina) y tomaba clases de castellano dos veces a la semana. «Los primeros días me perdía seguido y por las dudas salía con mucha anticipación de mi casa. Además, el tema de las monedas para sacar boletos me tiene loco. Yo estaba acostumbrado en Japón a que podía subir con un billete, total la máquina expendedora me lo tomaba igual. Pero acá aveces me olvido y me tengo que bajar del colectivo», contó a la revista Mística dos meses después de haber llegado.
En sus primeras prácticas anduvo bastante bien y se destacaba por su velocidad y su poder de gol. Esas buenas condiciones lo llevaron a debutar en la Primera B un par de semanas más tarde, en un equipo que peleba por el ascenso y que tenía un referente como Blas Armando Giunta.
A fines de mayo de ese año convirtió su primer gol en el país en un encuentro ante Flandria que terminó con victoria del Dragón y se sorprendió cuando una radio le hizo escuchar el relato de su tanto.
No hizo mucho más por estos pagos y después regresó a su tierra, donde más allá de sus aptitudes futbolísticas muestra un apego hacia el mundo de la moda. Sí, Kijima es modelo y tiene un sitio muy metrosexual.

Cazador

Alonso Norberto (H)

Norberto Gabriel Alonso (El Betito)

Quizás el caso más emblemático del “hijo de…”. No sólo tenía el mismo apellido que su papá. También cargaba con el mismo nombre de pila y, por consiguiente, un diminutivo del apodo de su viejo. Además jugaba de 10 en las inferiores de River. No le faltaba nada…para fracasar.

Llegó a integrar una Selección Argentina Sub 17 y se decía, allá por comienzos de los 90’s, que pintaba para crack. Los argumentos, por supuesto, eran endebles. El chico jugaba algo, pero no tanto para bancar semejante historia. Debutó en la Primera del Millonario en la última fecha del Clausura ’95, cuando Carlos Babington lo puso de entrada en el partido que terminaría con una derrota 3 a 1 ante Vélez.

Un par de semanas más tarde, tuvo su despedida de la máxima categoría, ya con Ramón Díaz como entrenador, cuando participó de la victoria 2 a 0 ante Belgrano, en Córdoba, con goles de Hernán Crespo. Ese día fue reemplazado por Matías Almeyda. Y nunca más se lo vio oficialmente con la camiseta de la banda roja.

Arrastrando la mochila que tenía un recorte de la revista El Gráfico con un título de su papá que rezaba “Mi pibe la rompe”, buscó nuevos horizontes pero no encontró nada mejor que la Primera D, donde actuó para Fénix (1996/97) y Ferrocarril Urquiza (1997/98), sin demasiado suceso. Dijo alguna vez en una entrevista: “Estoy convencido de que si me hubiese ido a los 15 años a otro club, ahora estaría jugando en algún equipo de Primera o en Europa, porque las condiciones las tenía. Me duele por mi viejo. Sé que lo defraudé«.

Silva Pro Roberto

Roberto Silva Pro
Delantero peruano apodado el Tanque Blanco; se formó en Alianza Lima donde debutó en 1997. En 1998 lo compro el Sporting Cristal y explotó. En tres temporadas marco 29 goles y fue comprado por el Werden Bremen de la Bundesliga. Solo duro un año y disputó (como suplente) seis partidos sin marcar goles.
Llegó a Unión y solo estuvo seis meses, marcando 4 goles en 15 partidos jugados. A principios del 2003 llego a reforzar al San Luis y colaboró con algunos goles en el ascenso de la escuadra potosina.
Volvió a Alianza Lima a principios del 2004, pero a mitad de año pasó al Caracas de Venezuela. Entre principios de 2005 a mediados de 2006 estuvo en el Cienciano de Cuzco, con un paso de unos meses por los Delfines de Coatzacoalcos del ascenso mexicano. Desde comienzo de esta temporada (junio de 2006) juega en Alianza Lima, equipo que participa de la Copa LIbertadores. Habitualmente es el suplente natural de Flavio Maestri.

Fede de México

Zanello Maximiliano

zanellomaxi

Maximiliano Oscar Zanello

Fino pero lagunero enganche que surgió en Racing precedido de buenos augurios por su actuación en divisiones inferiores. A partir de su estreno oficial, el 7 de marzo de 1998, ante Gimnasia y Esgrima de Jujuy, jamás pudo ratificar todo lo bien que se había hablado de él.

En el Apertura de ese mismo año fue prestado a Platense, donde al principio no tuvo oportunidades pero al año siguiente las consiguió, en un equipo que se terminó yendo al descenso. En total, vistió la camiseta del Calamar en 17 oportunidades y le marcó 1 gol a Lanús, el único de su carrera en Primera A.

De regreso en Racing, la dupla Costas-Maschio lo puso apenas segundos en una victoria ante Estudiantes de La Plata del Apertura ’99 y al año siguiente tuvo algunas chances más, las últimas con el Pampa Jorge en el banco. Con La Academia disputó 14 encuentros por torneos locales, más 1 por la Copa Mercosur.

En el exterior, actuó bastante en Chile, donde vistió las camisetas de Santiago Morning (2001 y 2002/03), Cobreola (2002) y Melipilla (2005). También pasó por el Cartagena de España (2003/04) y Macará de Ecuador (2006).

En ascenso argentino, claro, también conoció el talento y las lagunas de Maxi, ya que en los últimos años volvió más maduro para lucir los escudos de Defensores de Belgrano (2008/09) y Temperley (2009/2010) en la Primera B; y Berazategui, desde mediados de 2010, en la Primera C.

Flores Coronel Sebastián

Sebastián Flores Coronel (El Chino)

Veloz delantero que alguna vez fue promesa del fútbol rosarino. Deslumbró con la Selección Sub 20 en el Mundialito de Uruguay, en el verano de 1998. Unas semanas más tarde, Miguel Ángel Russo lo hizo debutar en la Primera de Central y el pibe, en muy poco tiempo, le respondió con goles y actuaciones que ilusionaron.

Sin embargo, el camino hacia el estrellato tendría un par de piedras. Flores Coronel comenzó a perder lugar en la consideración de Pekerman y, pese a que jugó en el Mundial de Nigeria 1999, fue suplente y no estuvo a la altura del acontecimiento, como el resto del plantel.

De nuevo en el Canalla, le dieron 45 minutos de un partido ante Gimnasia para que se despidiera de la gente. Lo triste es que arriba suyo estaban Maceratesi y Pierucci. Ya para el Apertura ’99 defendía la camiseta de Talleres de Córdoba. Sus 21 encuentros y su nula eficacia en el arco rival, provocaron que aquella carrera que pintaba muy bien, se tiñera de gris oscuro.

Los hinchas de Central Córdoba de Rosario (2002/02), Comisión de Actividades Infantiles (2003/04), Gimnasia de Jujuy (2004), Técnico Universitario de Ecuador (2005), Sport de Cañada de Gómez (2005/06), Argentino de Rosario (2006/07), Talleres de Perico (2007/08) y La Emilia de San Nicolás (2008/09) fueron testigos del derrumbe de un talento que, de tanto prometer y nada concretar, terminó decepcionando.