Libertas Brera y Fiorenzuola Argento

Libertas Brera y Fiorenzuola Argento
Es probado que no existe nada más peligroso que un empresario argentino metido en el fútbol. Casos conocidos fueron el de Marcelo Tinelli con su proyecto bizarro en Badajoz y Daniel Grinbank con el baldosero Leganés del Cai Aimar y José Pekerman.
Ambas historias son conocidas y tienen un final común, sin embargo, no son las únicas. También en Italia se llevaron a cabo planes similares y para ello hay que concentrarse en dos: Libertas Brera y Fiorenzuola Argento.

Libertas Brera (2003/2004)


¿Qué decir de un equipo donde se destacan nuestros viejos conocidos y futuros homenajeados Juan María y Martín Belforti? Libertas Brera, el «verde e nero», confió inocentemente en dos visionarios argentinos que prometieron refuerzos y armaron un equipo netamente criollo con Walter Boldorini, la «Oveja» Ferreti y los mencionados mellizos ex Argentinos Juniors.
En alguna oportunidad, contaron que «éramos locales en un coliseo viejísimo, donde antiguamente jugaban el Milan y el Inter. Ahora el club sigue, pero con todos tanos».
La idea de un grupo empresario de armar un equipo con 20 jugadores argentinos con pasaporte italiano y un italiano para jugar la Serie D del Calcio, se fue al tacho seis fechas antes de la finalización del campeonato 2003/2004.
Lo más destacable fue que el debut de dicho combinado se dio contra el FreeOpera Brera, un equipo de presos que consiguió permiso para competir en la categoría haciendo de local precisamente en una cárcel. Y justamente la idea de fundar ese club fue del presidente del equipo «sudaka».
¿Hace falta aclarar que el Libretas descendió al finalizar la temporada?

Fiorenzuola Argento (2001)


Este caso pareció en principio más serio, ya que de movida contrataron los servicios de una gloria como Mario Alberto Kempes para hacerse cargo de la dirección técnica de un equipo con 13 argentinos: Gagliardi, Morfú, Romancikas, Gutiérrez, Traba, Quiñonez, Sosa, Padula, Zeblich, Suárez, Jerez, Beutler y Jazgeviucis. Pero eso no fue todo, sino que también se acercaron 10 uruguayos como Colombo, Rotundo, Pantancieri, Soto, Rivara, López, Pérez, Nikitiu, Bisogno e Ivaldi.
La empresa Global estuvo ligada al club durante 3 años donde el objetivo fue ascender a la C1 lo más rápido posible.
En su momento, el «Matador» confesó sobre su equipo que pretendía «jugar con tres defensores, cuatro mediocampistas, un enganche y dos delanteros en la punta. Estoy entusiasmado con el proyecto que ahora empiezo».
Aunque con mayor expectativa estaban los jugadores al ser dirigidos por una leyenda, pero lamentablemente el proyecto no llegó ni siquiera a los 4 meses por lo que en diciembre, Kempes ya estaba en tratativas con el Casarano de la Serie C2 y no se supo nada más de esto.

Así se escribe un nuevo capítulo de la historia de estos acaudalados entusiastas que pretendieron hacer un negocio que no dio réditos por ningún lado, quedando en offside ante la sociedad europea y sembrando un nuevo fracaso de los «chantas» argentinos.

Pastor

Castagneto Carlos

ESPECIAL: Carlos Castagneto
Esta es la historia de un arquero que si bien apenas pisó los ’90 como jugador y se sale de los cánones del sitio, tuvo luego de su trayectoria en el fútbol, una curiosa actividad que lo elevó a esferas bastante importantes.
Recibido de director técnico pero también de contador público nacional, siempre estuvo vinculado a la política desde el peronismo llegando a estar en las filas del Frente por la Victoria. Si bien hay quienes aseguran que de populista tiene poco, su corriente ideológica no viene al caso en este momento.
Repasando su carrera por las canchas, se inició en Gimnasia y Esgrima de La Plata y fue factor fundamental del ascenso a primera división de 1984 al vencer a Racing en una ida y vuelta, perdiéndose el encuentro de la consagración por una expulsión. En ese equipo tuvo como compañeros a Ingrao, Tempesta, Kuzemka y Marchi, entre otros, dirigidos por Nito Veiga.
En la elite con el Lobo jugó 3 partidos, sin embargo no pudo dar el salto de calidad, y debió pasar a Temperley (1985-1986) donde compartió plantel con el «Tano» Barrella, Ivanovic y el entrenador Rodolfo Motta.
Apenas un año duró allí, y con 10 encuentros desembarcó en Defensores de Belgrano (1986), para afrontar una clasificación conducente al Nacional B, pero la última colocación adelantó su salida del club.
Para 1988 pasó sorprendentemente a San Lorenzo de Almagro siendo parte de los Camboyanos que bajo la dirección técnica del Bambino Veira llegaron a las semifinales de la Copa Libertadores de 1988. En ese equipo jugaron Víctor Hugo Ferreyra, Rifourcat, Giunta, Marchi, Madelón, Osvaldo Coloccini, Ortega Sánchez, Gorosito y el «Beto» Acosta.
El sueño continental se acabó y la buena labor del arquero titular, Esteban Pogany, le hizo buscar nuevos horizontes habiendo jugado sólo 8 partidos. Pasó por Quilmes en la temporada 1989-1990 y luego fue transferido a Perú, aunque alcanzó a jugar algunos partidos del campeonato siguiente formando parte entonces del equipo que ascendería varios meses después a la A. Sus compañeros más renombrados fueron Karabín, Almandoz, Kalujerovich y Luis Sosa.
En Sporting Cristal (1991) volvió a salir campeón, aunque apenas jugó los primeros partidos y luego perdió el puesto. Allí también conoció a destacadas figuras como Juan Carlos Kopriva y Flavio Maestri.
De acuerdo a sondeos, habría tenido luego algunas actuaciones en La Serena de Chile, Bucaramanga de Colombia y Guaraní de Paraguay, pero a la hora de su retiro, le esperaba quizás, algo más interesante.
Inicialmente tuvo participación política activa en el Lobo, siendo la cabeza de la agrupación Por Siempre Gimnasia, opositora al oficialismo y en la actualidad es el Secretario de Coordinación del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, la cartera con mayor presupuesto del gobierno. Su aspiración máxima es la de ser intendente de la ciudad de La Plata, algo que según trascendidos, puede ser bastante viable.

Cucu

River / Aldosivi 1999/2000


ESPECIAL: Combo riverplatense a Aldosivi
A mediados de 1999 el Club Aldosivi de Mar del Plata vivía una situación incómoda desde lo deportivo. Había pasado un año de la gran campaña que lo tuvo a un paso de la Primera División y necesitaba volver a ilusionar a su público, ávido de buenos resultados. Por eso se prestó a trabajar junto a River Plate, bajo el típico convenio que suele servir para que los equipos grandes se saquen de encima los jugadores sin cabida. Y este caso no fue la excepción. Los Millonarios, con la intención de quedarse con las promesas surgidas del club de Mar del Plata, ofrecieron a cambio un millón de pesos y se desprendieron de 9 pibes sin futuro en la Primera pero con chapa suficiente luego de haber jugado varios años en inferiores de AFA. El paquete incluyó a Matias Díaz de Borbón, Christian Rodríguez, Darío Figueroa, Walter Montenegro, Victor Peralta, Luciano Beutler, Jhony Aquino, Juan Carlos Graf y Roberto Paccor.
En un principio se habló de que también integrarían el plantel los jugadores José María Paz, Cristian Green, Héctor Villalba, José Sand, Leonardo Barraza, Alejandro Saccone y Diego Cochas, pero ninguno de ellos viajó a Mar del Plata.
El acuerdo sellado entre los presidentes de ambas instituciones (Oscar Salerno y David Pintado), contaba por la supervisación general de Humberto Grondona y contemplaba la inclusión de un entrenador y su correspondiente cuerpo técnico. Y así fue como se hizo cargo de ese experimento el DT Hugo Zerr, junto a su ayudante, Luis Landaburu.
La experiencia fue bastante frustrante porque a pesar de que el objetivo en un principio era ascender (o de última permanecer), el Tiburón terminó descendiendo al Torneo Argentino A. Luego, algunos de ellos (más otros de River de su misma camada) continuaron en Defensores de Belgrano, gracias a otro convenio de similares características.
Aqui, las trayectorias de los protagonistas:


Matias Díaz de Borbón
El más veterano de todos. Cuando llegó a Mar del Plata tenía 27 años. Su apellido, mucho más acorde a una familia de alta sociedad que a la naturaleza de un simple jugador de fútbol, lo hizo identificable en las planillas de inferiores. Subió al plantel profesional a comienzos de los 90’s, de la mano de Daniel Passarella, quién llegó a afirmar que el pibe podría ser su sucesor.
Pero con el tiempo sus chances de debutar se fueron agotando. Sin lugar, se fue en 1993 al Wanderers (Uruguay), donde tampoco jugó y se peleó con el DT.
De nuevo en Nuñez, no lo tuvieron en cuenta y partió al Stoke City de Inglaterra en 1995, donde se lesionó y no pudo jugar.
Otra vez en River, decidieron deshacerse de él y lo mandaron a Aldosivi, donde tampoco jugó. Cuando todo hacía preveer que retornaría al Millonario, lo dejaron libre.
La búsqueda de datos relacionados con su nombre en Internet arroja resultados increíbles. Por un lado, figura en una lista de libres en el sitio de Futbolistas Argentinos Agremiados. Pero por otra parte, se lo encuentra en un foro llamado «El Verdadero Amor«. Y allí dejó el siguiente mensaje: «Me llamo Matias y estoy leyendo su web y estoy plenamente de acuerdo en que hay que volver a las fuentes que son los evangelios. Yo soy o era catolico(ahora no se que denominación ponerme), y después que empecé a conocer la Biblia me di cuenta de que «mi» iglesia estaba equivocada. Ahora tengo una duda porque mi hija está haciendo el catecismo para tomar su primera comunión. Pero veré que hago. Dios los bendiga».


Christian Rodríguez
Un lateral de muy pocas condiciones técnicas y con mucha garra, al que a veces se le iba la mano y lo expulsaban seguido. A pesar de ese impedimento, logró llegar a la primera de River, sin jugar ni siquiera amistosos de práctica.
En 1995 fue cedido a Laferrere, junto a Paccor, y jugó en Primera B.
Nuevamente en Nuñez, quedo congelado hasta 1999, cuando pasó a Aldosivi. En el conjunto del Puerto no jugó, pero quedó en las estadísticas de ese equipo como un culpable del descenso.
Luego retornó a River y fue dejado en libertad. No existen dátos precisos sobre su actualidad.


Víctor Peralta
Delantero que se definió como «goleador, habilidoso y muy rapido». Eso se habrá visto en en las inferiores de River. En el plantel profesional no lo demostró o Ramon Díaz no lo supo ver, porque no lo tuvo muy en cuenta, aunque jugó un par de partidos. Sin chances, en 1999 se fue a Aldosivi, donde llegó a hacer dupla con Adrian Hormaechea o Luciano Beutler. Tampoco allí demostro sus atributos. Descendió, regresó a River y fue dejado libre. Según dicen, luego anduvo por la liga chaqueña.


Luciano Beutler
Promesa signada por las lesiones. Con tan solo 16 años debutó en Atlético Campana, en la Primera C. En 1996 hizo algunos goles y ascendio a Primera B donde jugó 16 encuentos y convirtio en 3 oportunidades.
Un empresario local le propuso probarse en River y así se inició su relación con la institución de Nuñez . Jugó en la Quinta y de ahí pegó el salto a la Reserva, donde compartió partidos con Javier Saviola. Sus buenas actuaciones en 1997 le valieron una convocatoria al seleccionado Sub 20, con el que jugó en varias oportunidades.
Ramon Díaz lo hizo debutar en 1998 frente a Estudiantes ( victoria 2-1, con goles de Cardetti y Netto) y le dio algunas chances más. Jugó en total 3 partidos en la Primera del Millonario pero no llegó a convertir.
Algunos medios de comunicación se vieron asombrados por su juego y enseguida comenzaron a buscar parecidos. El diario Clarin le puso «el clon de Cardetti», y Cronica lo comparó con Ronaldo, en versión miniatura. Cuando el Pelado Díaz empezó a confiar en él, se rompió los ligamentos y estuvo 5 meses parado. Se recuperó y lo prestaron a Aldosivi. Pero con tanta mala leche que cuando llegó, se volvió a romper en un amisotoso ante Temperley y tuvo que quedarse 7 meses inactivos. Regresó a Buenos Aires, entrenó con la Reserva millonaria, y cuando estuvo mas o menos a tono regresó con una declaración conmovedora: «volví porque entre Aldosivi y yo hay un asunto pendiente». Jugó algunos partidos e incluso hizo goles pero no le alcanzó para salvar al equipo del descenso.
Esa campaña le sirvió para pasar a Chacarita en el 2000, donde también jugó poco y convirtió algunos goles. Antes, había estado entrenando con Platense de la mano de Caruso Lombardi. Allí compartió entrenamientos con Marcelino Fuertes, hermano del Bichi.
A mitad del 2000 recibió una oferta del Novara de Italia para jugar la C2 y fue uno de los goleadores del campeonato con 12 goles en 14 partidos. Siendo figura se fue al América de Brasil (2001), y según su currículum hizo 6 goles en 10 partidos.
En 2001 pasó al Fiorenzuola, otro equipo de la C2 italiana. Con Kempes como DT, compartió plantel con el ex Deportivo Español, Gaston Romancikas.
En 2003 regresó a Mar del Plata, quizás influenciado por el sabor a revancha que le había quedado en su etapa en el Tiburón. Pero no fichó para el equipo del Puerto, si no para San Lorenzo, que disputaba la liga local. Beutler aportò 7 goles en la campaña que culminó con la vuelta olìmpica del equipo rojinegro.
De La Feliz voló a España (2004)para jugar en el Iliturgi de la primera division andaluza. Alli se convirtió en ídolo. Hizo 15 goles en 28 partidos, el equipo salio campeón y él fue llevado en andas por la ciudad.
De Andalucia se fue a Jaen para jugar en la Union Olimpica Jienense, donde casi no jugó por una nueva lesión.
Hoy continua alli, esperando triunfar en alguna liga regional de España.

UPDATE

En Marzo del 2006 andaba haciéndose publicidad en distintos foros; pero sigue en el Olímpica Jienense de la Primera División Andaluza (Regional Preferente – 5° División); el 11 de febrero en el partido contra Los Villares, se calentó con el árbitro y le metió varias piñas provocando el KO del juez y la suspensión del partido.


Roberto Paccor (El Chino)
Cuando se nombra a este arquero enseguida se lo asocia con el ascenso, pero su formación fue en equipos grandes. Hizo inferiores en San Lorenzo, donde logró el título de séptima división en 1992, junto a Ariel Montenegro, Manuel Avedikian, Diego Righetti, Leonardo Giraudo, Gabriel Chiachio, Ariel Graña, Leonardo Sueiro, Gabriel Ramírez y Jacinto Coronel, entre otros; y luego en River. Tuvo la suerte de debutar en el comienzo de su estadía en Aldosivi, pero su arriesgado estilo (no es muy alto y atajaba parado en el borde del área grande) lo condenó. No jugó nunca mas en el Tiburón.
Pasó por Laferrere, Liniers, San Miguel y Argentino de Merlo. Desde mediados de 2005 está en Lamadrid.

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Walter Montenegro
Volante central con fama de chocador, nacido en Escobar. Mostró lo mismo en River (1998-99) que en Aldosivi (1999-2000): nada de nada. Encima, ni bien llegó a Mar del Plata, le tiró un palo a los simpatizantes del Tiburón cuando un periodista del Diario El Atlántico le aseguró que el público acompañaba al equipo: «nos dijeron que ultimamente no iba mucha gente a la cancha«, le retrucó Montenegro.
Tambien jugó en Defensores de Belgrano (2002), Colegiales y Acassuso.


Darío Damián Figueroa
Volante ofensivo eternamente prestado por River. De buena técnica y con algo de gol, pasó por muchos equipos antes de encontrar estabilidad en el fútbol venezolano. En 1996 estuvo a préstamo en el Yokohama Marinos de Japón. Allí jugó en el «sateraito» (la Reserva) y luego alternó con la Primera, que por ese entonces tenía a Gustavo Zapata, David Bisconti, y el Beto Acosta como figuras.
Después de hacer sapo en Aldosivi (1999-2000), Quilmes y Ferro (2002) pudo encontrar su lugar en el Mundo. Firmó a comienzos de 2003 para el Unión Atlético Maracaibo de Venezuela y en su primera temporada se consagró campeón. Al año siguiente pasó al Deportes Quindío de Colombia pero duró apenas 6 meses y volvió al país que le dio todo. Hoy sigue cosechando éxitos con el Maracaibo, junto a otros argentinos como Lucas Bovaglio y Guillermo Beraza.


Juan Carlos Graf
Mediocampista que no tuvo chances de jugar en River. Con 20 años todavía vagaba en Cuarta y Reserva, sin alternar en la Primera. Fracasó con Aldosivi (1999-2000) y luego de estar libre durante un tiempo se incorporó a Villa Dálmine. Su primera escala internacional la hizo con el Táchira de Venezuela. Luego pasó al Real España de Honduras, pero defraudó a los dirigentes. Ni bien llegó, firmó contrato por 6 meses, y comenzó a entrenar. Pero antes de un partido amistoso, en agosto de 2002, armó las valijas y anunció que se iba. Ante el asombro de todos, comenzó a explicar las razones de su alejamiento, que no tenían otro objetivo que el económico: el Luis Ángel Firpo de El Salvador le ofrecía más guita.
«Con lo que arreglé en mi contrato no estaba muy conforme. Cuando uno no tiene club la opción es firmar. Y si se dio esta oportunidad, es un contrato mucho más seguro en lo económico», afirmó el ex River sin ponerse colorado.


Johnny Eduardo Aquino
Volante central uruguayo que prometía, pero que quedó sólo en eso. De aceptable manejo y buena pegada, no tuvo lugar en River y fue cedido a Aldosivi, para iniciar de esa manera una interminable carrera por el ascenso. Luego de su frustrante paso por Mar del Plata , tuvo una oferta de Quilmes, pero pasó a Defensores de Belgrano(2001-04), donde tuvo una excelente campaña en la Primera B, logrando el ascenso al Nacional. Ya una vez en la segunda categoría de AFA, volvió a mostrar su flaco nivel. Antes de pasar a Ferro Carril Oeste (2005) estuvo seis meses inactivos en los que vio fustradas las chances de pasar a Rosario Central (estuvo a prueba y no convenció) y al Numancia de España (había una posibilidad pero demoró en hacer el pasaporte). Una vez en Caballito, fue partícipe fundamental de un polémico y sospechado partido ante Chacarita (ver comentarios). Después pasó a All Boys, donde aún permanece, junto a su compañero de andanzas, Carlos Bangert.
Y pensar que Burruchaga alguna vez lo pidió para Arsenal.

Juan Pordiosero – Cazador

Especiales: un argentino en Gales


Nicolas Mazzina
Surgido de las inferiores de Boca, con pasado en alguna selección juvenil y Kimberley de Mar del Plata (29 partidos, 8 goles) Nicolás Mazzina se fue, pasaporte italiano en mano, al viejo continente en búsqueda de oportunidades que no supo tener en el fútbol local.
En julio de 2001 apareció en el Swansea City de Gales (que juega en la tercera división inglesa) junto a Matías Lencina. El equipo galés era noticia en ese momento porque había fuertes rumores de la venta por parte de su dueño, debido a millonarias perdidas. Al parecer, ambos argentinos habían llegado en el mismo «paquete» después de haberse probado en el Hibernian escocés sin demasiada suerte.
Firmó por una temporada con el conjunto de Gales pero no llegó a cumplir su contrato, ya que en en febrero de 2002, después de haber jugado tres partidos de Liga y uno de Copa, se alejó debido a problemas económicos del club.
La experiencia británica no terminó y en agosto del mismo año se unió a las filas del York FC (de la tercera división) junto a Matías Veron y dejó imágenes diversas: por un lado se dijo que era alguien rápido y hábil mientras que por otro lado, había gente que sostenía que era un truco publicitario del dueño del club en ese momento. Lo cierto es que jugó solamente tres partidos (de suplente) en un poco mas de dos meses y su contrato no fue renovado.
Luego llegó un gran hueco en su carrera deportiva , que duró hasta 2004, cuando se lo vio en un equipo llamado Agrupación Deportiva Parador en la liga regional preferente de Almería, en España, donde todavía esta jugando.

Pastor

Camino a la Gloria


¿Cuántos hemos dicho «si tuviese un par de años menos hubiera ido»? Por mi parte sí, pero no hubiese pasado ni la primera ronda.
Este reality fue un gran productor de «baldoseros», sobre todo el ganador. Fueron doce mil chicos los que se acercaron al Campo Argentino de Polo situado entre las calles Libertador y Dorrego de Capital Federal, para participar en las pruebas de selección. El proyecto pretendía seleccionar al mejor para hacerle realidad un gran sueño: convertirlo en jugador de uno de los mejores equipos del mundo. Producido por Cuatro Cabezas, con Mario Pergolini al mando, se emitió durante 2002, los lunes a las 23 horas por la pantalla de canal 13.
Los protagonistas eran chicos que tenían entre 14 y 19 años y soñaban con ser futbolistas profesionales. El ganador se iría a probar en el Real Madrid y obtendría un auto más una importante cantidad de dinero.
Los aspirantes comenzaron a concentrarse a la madrugada y la fila para entrar llegó a ocupar siete manzanas, para lo cual la policía tuvo que cortar la calle. Pergolini les dio la bienvenida y ante toda la multitud señaló: «buscamos a un jugador con mucho talento, pero que sea también buen deportista y mejor compañero».


Cerca del mediodía arrancó la prueba. Los participantes fueron separados en grupos de doce, según las edades y posición de juego. Por un lado los delanteros, por otro los defensas y, en el fondo, los porteros. En quince minutos tuvieron demostrar sus habilidades.
Se dividió en tres etapas. Primero se evaluó el juego aéreo, después el manejo del balón y por último, la capacidad futbolística. Un técnico fue el encargado de calificar y decidir quién se iba y quién no. El trabajo de los organizadores no fue fácil y de los 12.000 que se presentaron, sólo pasaron 2.500 a la siguiente fase. De ellos sólo 400 continuaron en el siguiente filtro y así sucesivamente hasta quedar solamente 19 seleccionados: un equipo completo y varios suplentes.
Los jurados fueron figuras conocidas del ambiente futbolero como Roberto Perfumo, Carlos Mc Allister, José Basualdo y Javier Castrilli.
La elección fue tan reñida que en la final, el ganador se llevó el premio luego de un desempate. Aimar Centeno resultó el ganador, y su inmediato perseguidor Santiago Fernandez fue comprado por Gustavo Mascardi, quien lo ubicó en Excursionistas.


Aimar Centeno
Nacido en Agustín Roca, un pueblito de mil habitantes de la provincia de Buenos Aires, ganó el programa a los 16 años y el día que retornó, fue recibido como un héroe, paseando en autobomba.
Por ese entonces declaraba estar feliz y sin tomar conciencia de lo que había logrado. «Cuando sólo quedábamos 40 la convivencia era un quilombo. Recién cuando fuimos 16 pudimos confraternizar y conocernos más».
Pero previo al programa, Centeno tuvo vida, y esta transcurrió inicialmente en la tierras del club Origone de Agustín Roca y luego en Sarmiento de Junín.
Fue a esa institución a donde llegó Oscar Bonnot, entrenador de Renato Cesarini, semillero de estrellas y estrellados, para comprobar si las referencias que le habían dado de ese pibe eran ciertas. Y cuando lo observó no dudó en llevarlo.
Así el chico recaló en Rosario dejando a sus cuatro hermanos mayores y a su padre Roberto, con quienes pasó momentos difíciles desde que su madre se separó y los dejó solos. «Sabíamos que su vida había sido complicada. Pero aceptamos el desafío de tenerlo con nosotros», remarcó el dirigente Jorge Solari, hijo del reconocido entrenador.
Poco a poco comenzó a demostrar todo lo que se esperaba de él. Tal es así, que lo ascendieron a categorías superiores para exigirlo aún más, al punto de haber llegado rápidamente a la primera local.
«Aimar es un volante creativo de grandes condiciones, que tampoco escatima esfuerzos, por lo que puede desempeñarse de volante por cualquiera de los dos laterales y también de enganche», comentó su preparador físico en el mencionado club, Fernando Cepeda.
Tímido y a la vez bondadoso, fue superando una tras otras las selecciones periódicas que se realizaban en «Camino a la Gloria», hasta que un lunes por la noche fue el gran día, ese que jamás podrá borrar de su memoria. Cumplía algo que nunca había ni imaginado, pero su sueño se volvería una pesadilla. Viajó a España donde lo esperaba el monstruoso Real Madrid, club en donde jamás jugó ya que se lesionó en la primera práctica, luego de tirar tres centros (lo único que llegó a hacer). Mala leche que le dicen.
Pasado un tiempo y aún masticando bronca, se probó en River y quedó, a pesar de no estar en su plenitud física. Sin embargo, cuando logró su mejor forma los técnicos decidieron desafectarlo.
Y nuevamente volvió a su pueblo, esta vez sin autobomba y con el dolor de ya no ser.


Accedió a un llamado de Rosario Central donde jugó en Quinta y Sexta, pero una fuerte depuración lo dejó nuevamente con las manos vacías.
Pasó por el Teodelina F.C que participa en la Liga Venadense de Fútbol, y poco tiempo atrás, su equipo perdió la semifinal con Unión y Cultura de Murphy, donde se armó tremenda batahola, y él la ligó de lo lindo. Su única alegría fue haber compartido plantel con Estanislao Ayuso.
Esta es la historia de Aimar Centeno, el primero de una zaga de jóvenes baldoseros que participaron con ilusión y esperanza de esa picadora de carne que es la televisión y que serán homenajeados en su debido tiempo y forma.
«Camino al fracaso», gracias por tanto.

Cazador

Especiales: Daniel Pendín

Daniel Pendín (Dani Pendín)
Éste es el típico jugador que no logra triunfar en su país (ni siquiera hacer una carrera digna) y tiene que probar suerte en el extranjero. Para muchos, o casi todos, el nombre de este mediocampista resulta completamente desconocido. Tan es así, que ni siquiera llegó a jugar un minuto en la Primera División de nuestro fútbol.
Su carrera comenzó en las divisiones inferiores de Newell’s Old Boys de Rosario. Dueño de un gran temperamento, fue capitán y campeón en tres divisiones menores de AFA y llegó a jugar en la Reserva del club rosarino. Por lo tanto, se sobreentiende que compartió vestuarios con jugadores de la talla de Garfagnoli, Cristian Ruffini , Carozo Raggio e Iván «el terrible» Gabrich.
Luego de fracasar en su paso por el club del Parque Independencia decidió cruzar el charco y probar suerte en Uruguay. Allí lo espero el poderosísimo Huracán Buceo. Y el fútbol le dio el gusto de jugar un partido de primera en su país natal. Eso ocurrió cuando en el año 95 su club se enfrentó con Rosario Central, por la Copa Conmebol, que finalmente obtendría el equipo rosarino. Pendín fue titular tanto en el partido de ida como en el de vuelta (ambos finalizaron con triunfos canallas).
Hecho el intento en el país vecino, decidió retornar para de una vez por todas para armar su carrera en la Argentina. Su nuevo destino fue Central Norte de Salta para disputar el Torneo Argentino A, en donde tuvo buenas producciones que lo llevaron a ser contratado por Central Córdoba y volver a su querida Rosario. En el Charrúa pasó desapercibido, pero el destino y la suerte le prepararon una jugada inentendible y aterrizó en el viejo continente.
En el año 97 comenzó su larga estadía en España jugando para la filial del Oviedo en la Tercera División. Fiel a su rudo estilo, no se dio por vencido y comenzó lentamente a trepar escalones. En el 99 lo recibió el Burgos con el cual peleó por la permanencia en Segunda B. Y finalmente, en 2001, llegó al Xérez, en el que hoy es capitán e incluso tiene una peña con su nombre. Dani Pendín marcó 38 goles en su estadía en el club de la provincia de Cádiz, pero nadie duda de que su trayectoria tiene varios atributos que lo condenan a la baldosa en su máximo esplendor.

Guille (Postero Invitado)

Huguetti Ariel

ESPECIAL: Ariel Huguetti
¿Alguien se acuerda de Ariel Huguetti? En 1998, previo a la Messi-manía, éste pibe tuvo sus 15 minutos de fama cuando se decía que un empresario le iba a dar 50 mil dolares a la familia por el 50% de su representación.
Ariel Hughetti, de tan sólo 12 años en esa época, se vio en la primera plana de varios diarios (incluido La Razón) y se lo tildaba de «Pichón de crack».

Dos años más tarde volvió a reflotar su nombre cuando se decía que el Barcelona ofrecía 815 mil dolares por su pase. Como se puede apreciar en este artículo, en el barrio ya lo comparaban con Maradona y todos le auguraban un futuro espectacular en el fútbol.

Increíblemente (o no), a partir del año 2001 desapareció todo rastro de su nombre. La única noticia más o menos creíble dice que estuvo en Barcelona pero lo rajaron.
Hoy debe tener cerca de 20 años y nadie sabe nada de él.

Pastor

Especiales: Danilo Staffolarini

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Danilo Staffolarini

«Antes de empezar mí historia, quiero contarles un poco quien soy. Mí nombre es DANILO STAFFOLARINI, y tengo 23 años, vengo de ARGENTINA, más precisamente de SALTO GRANDE, mi pueblo, en la Provincia de Santa Fe.
Es ahí donde nace esta historia. Yo nací y me críe en mi pueblo, (Salto Grande) como ya dije antes, ahí donde todo es campo y tranquilidad, yo me encargaba de romperla con mi amada amiga, la pelota, como decimos nosotros los que crecemos con ella. No me importaba nada, la escuela, la comida, mis amigos, mis parientes. Nada era mas importante para mí que jugar a la pelota. Aunque esta pasión me traía algunos problemas, como los que traen todas las grandes pasiones, los retos de mi vieja cuando llegaba tarde y sucio por haber estado jugando todo el día con mi amiga inseparable (la pelota), el enojo y abandono de mis amigos porque yo no aceptaba jugar a otra cosa que no sea a la pelota.
Era el sol el que me ponía los horarios para terminar de jugar, ya que cuando éste se escondía y aparecía la oscuridad, se me hacía imposible continuar jugando. Asique me despedía hasta el día siguiente de mi canchita y volvía a mi casa después de haber jugado todo el día.
Y para que contar cuando me compraban una pelota nueva, que alegría, creo que ese día era el chico mas feliz de la tierra. Me la llevaba a mi cama y dormíamos juntos, siempre hacia eso los primeros días con cada pelota, era algo así como un pre-conocimiento, como era nueva nos teníamos que conocer rápido y bien.
Para todo esto ya había nacido en mí la ilusión de jugar algún día en primera, pero era algo que lo sentía muy adentro de mí, pero también muy lejano.
Mis fronteras eran muy cortas, la ruta y las vías, esa era el «área» por la que me permitían andar mis padres.
Pero como todo ser vivo, uno crece y empieza a ver diferentes cosas, a ampliar sus fronteras y a ver que sus sueños son muy difíciles de realizar.
Empecé a jugar en el club de mi pueblo, en el glorioso C.A.Provincial . Y a cada año mi sueño crecía y también veía la posibilidad remota de cumplirlo.
Ya de adolescente intente probar suerte en los clubes grandes de Rosario, que era la ciudad con futbol grande que más cerca me quedaba.
No pude ingresar a ninguno de los dos clubes grandes de Rosario y por eso me quedé un año mas en mi pueblo y ahí si me propuse que al año siguiente iba a jugar en algún club de AFA y lo logré. En enero del 1996 quede en Central Córdoba de Rosario y ahí hice mi carrera hasta junio de 2000. Pase muchas cosas lindas en este club, pero también muchos sin sabores y amarguras. Hay gente que dice que en el futbol son muchos mas los momentos feos que los lindos. Acá pude jugar en primera, cumplir mi sueño, a medias pero cumplirlo. No jugué muchos partidos pero si jugué y eso para mi fue muy importante.Luego por esas cosas del futbol quede libre y me tuve que ir a probar suerte a Buenos Aires.
Ahí al principio fue muy duro, la gran ciudad era demasiado para mí me superaba y apabullaba. Regrese a mi pueblo y de ultima jugué unos meses en un club de liga en San Nicolás, pero la experiencia no fue buena. Yo quería algo mas y por eso decidí regresar a Buenos Aires y volverme a probar.
Esta vez la experiencia funciono y encontré un club justo para mí. Un club humilde y en un pueblo muy lindo y tranquilo. Ahí hice muy buenos amigos y como jugador crecí mucho y pude demostrarme a mí mismo, de que podía jugar a ese nivel.
Terminado el torneo estaba en el dilema de donde ir, es decir donde jugar el próximo año y por esas cosas del destino salio la posibilidad de venir a Noruega a jugar a un club de segunda división, gracias a la colaboración de Fredskorpset, quien es el que hace posible que yo este acá hoy.
Desde ya que le estoy muy agradecido por esta posibilidad que me dan de demostrar lo que se hacer y de conocer un país tan maravilloso como es Noruega.
Es por eso que hoy me encuentro acá, me siento muy bien, la gente de Frigg, que es el equipo para el cual trabajo, me trata muy bien. Estoy muy a gusto y espero hacer un buen trabajo.
Desde ya muchas gracias por esta posibilidad

Antes de irse a Noruega este defensor polifuncional paso por Central Córdoba (10 partidos) y Flandria (38 partidos, 1 gol). Luego de 2 años en la segunda división Noruega (52 partidos, 5 goles) volvió al país para jugar el Argentino A, en el Independiente Rivadavia de Mendoza dirigido por el tiburón Serrizuela.

La ultima: Jugadores así hacen grande al futbol Argentino. Te banco a muerte Danilo.

Pastor