Luna a Lanús (2012)

A mediados de 2012, los dirigentes de Lanús querían tener contento a su flamante entrenador, Guillermo Barros Schelotto, por eso hicieron todos los esfuerzos posibles para contratar a los goleadores del momento: Gonzalo Castillejos (en la B) y Carlos Luna (En la A).

El Chino venía de romperla en Tigre y varios equipos se interesaron en sus servicios, principalmente Estudiantes de La Plata. Sin embargo, el Granate ofreció más y Liga de Quito, dueño de una parte de su pase, lo dejó ir.

El delantero llegó a Lanús, pero no superó la revisión médica, ya que se le detectó un problema en una de sus rodillas.

Lejos de asustarse, los dirigentes de San Lorenzo lo quisieron incorporar, pero finalmente el Chino terminó en River Plate, donde apenas hizo 1 gol en su primer torneo.

Fabbiani a River de Puerto Rico (2010)

Le dijo que no a Vélez, firmó con River, fue ídolo, decepcionó, lo colgaron, se desvinculó, se casó, se separó. De haber sido el futbolista argentino con más exposición mediática, en 2009, Cristian Fabbiani pasó a estar totalmente a la deriva, sin muchos equipos importantes que requirieran sus servicios. Fue así que, a comienzos de 2010, una posibilidad jamás pensada se le cruzó en el horizonte: River Plate…de Puerto Rico.

En marzo de ese año, el Ogro se estaba entrenando en Lanús, cuando recibió una oferta del cuadro boricua para jugar en el Campeonato Internacional del Caribe y una liga de los Estados Unidos. «Nuestra intención es hablar con él para invitarlo a jugar el campeonato, esperemos que este disponible porque sería muy importante para nosotros», decía Steven Álvarez, el presidente de la institución fundada el 1º de enero de 2007, en la ciudad de Ponce.

Finalmente, Fabbiani se quedó en la Argentina y no pudo ser dirigido por Walter Fabián Zermatten. Pero eso no es lo más grave, ya que se perdió la gran oportunidad de aparecer entre las celebridades del blog Mipuertoricoqueridogracias (?). Una pena.

Ortega a Chaco For Ever (2012)

Ya en el trago tramo final de su carrera, cuando el Betocarranceo parecía no tener fondo, Ariel Ortega recibió ofertas de todo tipo para prolongar innecesariamente su gran trayectoria.

En julio de 2012, después de haber terminado su vínculo con Defensores de Belgrano, varios clubes se interesaron en el Burrito, o al menos se encargaron de tirar bombas de humo para llamar la atención. ¿Algunos de esos equipos? San Martín de Tucumán, Ferro de General Pico, Independiente de Chivilcoy y Plaza Colonia de Uruguay. Pero no fueron los únicos.

El viejo Chaco For Ever, animador del Argentino B, también se anotó en la carrera por contratar a Ortega. Incluso su entrenador, Arsenio Ribeca, se ilusionó con volver a dirigir al jujeño, como ya lo había hecho en Newell’s: «La cancha va a explotar si viene. Voy a intentar convencerlo. Siempre tuve una buena relación con él. Sé que tenía otras ofertas, pero me da la sensación de que podemos llegar a un acuerdo”.

Las negociaciones no pasaron a mayores y, al mes siguiente, Ortega anunció su retiro.

Maradona al Arsenal (1982)

«Quiero jugar para Arsenal», decía supuestamente Diego Maradona, en 1982. Al menos así titulaba un diario inglés, que a simple vista no aclaraba si se trataba de los Gunners o de su versión made in Sarandí (?).

Un poco más abajo, la confirmación de que se trataba del equipo londinense quedaba demostrada en cifras: una oferta de 4 millones de libras para el jugador argentino, que por aquel entonces estaba en Boca Juniors. ¿Pero cuánto de verdadero tuvo ese interés?

En aquellos tiempos, el Arsenal buscaba insistentemente sacudir el mercado con una figura importante, aunque nunca llegaba a un acuerdo económico. Había intentado, sin suerte, incorporar al holandés Johan Cruyff en los 70. Unos años después, quiso comprar a Michel Platini, pero le ganó de mano la Juventus.

Las ganas de tener a Maradona fueron concretas, pero el Barcelona puso la plata que había que poner y se llevó al Pibe de Oro.

Años más tarde, otros argentinos como Fabián Caballero, Nelson Vivas y el arquero Damián Martínez pudieron cumplir el sueño de jugar en el Arsenal.

Caraglio al West Ham (2010)

En julio de 2010, la dirigencia de Rosario Central le otorgó a uno de sus jugadores, Milton Caraglio, un permiso de 4 días para que pudiera viajar a Italia con el fin de tramitar su pasaporte europeo. Hasta ahí, nada fuera de lo común. Pero la historia tendría un giro inesperado.

A las pocas horas, el delantero apareció en Europa, efectivamente, ¡pero jugando un amistoso para el West Ham! Según se dijo por aquellos días, las negociaciones fueron llevadas a cabo en solitario por el representante del futbolista, que pretendía apurar el trámite con el club inglés para meterle presión al Canalla y de esa manera liquidar la transferencia.

En ese contexto, Caraglio jugó algunos minutos para los Hammers, en la victoria 2 a 0 ante el Millon Keynes Dons, en Upton Park. Suficiente para que explotara Norberto Speciale, el Presidente de Central: “Esto escapa a todo, no lo podemos creer, hay gente inescrupulosa en el fútbol que detrás del jugador ven una bolsa de plata y no una persona”. Y agregó: “Vamos a tomar las medidas que correspondan contra el jugador, independientemente o no que haya estado influenciado”. Mientras tanto, el tesorero, Eduardo Masías,decía: «lo más sensato hubiera sido que jugara ayer el amistoso entre Central y Tiro Federal» (?).

Al mismo tiempo, el manager del West Ham evaluaba si pagar o no los 5 millones de libras por el argentino, cosa que nunca sucedió porque Milton, que había sido operado de los ligamentos cruzados tres veces, no superó la evaluación física.

Unos días más tarde, Caraglio avisó que no volvía a Rosario y su representante arregló una transferencia al Catania de Italia por 1.600.000 dólares por el 70% del pase, operación que de algún modo los dirigentes canallas aceptaron, aunque luego se preguntaron qué pasaba con ese 30% restante. Antes de encontrar las respuestas, el jugador volvió a ser bochado en la revisión médica (nuevamente por problemas en una de sus rodillas), por lo que tuvo que esperar hasta julio de 2011, para quedar libre y firmar con el New England Revolution de Estados Unidos.

Ibáñez a Atlético Tucumán (2012)

Ser ídolo de un equipo y pasar al clásico rival, esa acción denominada vulgarmente «la gran Cabrol», es lo que estuvo a punto de hacer Gustavo Ibáñez a fines de 2012, cuando anunció que no tenía problemas en pasar de San Martín a Atlético Tucumán.

“Seguro que a algunos les molestará lo que pueda suceder conmigo, pero la realidad es que deben saber que yo por San Martín dejé todo cada vez que jugué. De eso no queda ninguna duda. Por otro lado, en este caso también tiene que ver la parte personal y esto me convendría mucho en mi carrera, no lo voy a negar», decía por entonces el delantero, bastante molesto con la dirigencia del Santo.

Su pase al Decano no sólo fue un deseo del jugador, ya que en una reunión de la comisión directiva de Atlético, se llegó a tratar el tema. Ibáñez, mientras tanto, seguía metiendo fichas, imaginándose a sus futuros compañeros: «La camiseta número 7 es del Pulga (Rodríguez), yo me quedo con cualquier otra, no tengo ningún problema». Buen profesional (?).

Finalmente, el Súper Ratón se retractó y siguió jugando con la camiseta de San Martín hasta mediados de 2014, cuando pasó a Juventud Antoniana de Salta.

Caniggia al Compostela (1998)

Venía de ser figura de Boca en el primer semestre de 1998, pero eso no le alcanzó para ser convocado al Mundial de Francia. Ese sinsabor fue clave para que Claudio Caniggia detuviera su marcha una vez más, como lo había hecho durante 1997. Apoyándose en el físico privilegiado que tenía, desafiaba a la inactividad y se dedicaba a esperar una buena oferta.

Sin lugar en el plantel de Carlos Bianchi, pero con parte de su pase todavía en poder del Xeneize, en octubre de 1998 Cani comenzó a ver con buenos ojos la posibilidad de marcharse al fútbol español, más precisamente al Compostela, de la Segunda División.

El acuerdo entre el jugador y la institución gallega no tardó en llegar. Y el Presidente, José María Caneda, se entusiasmó con la llegada del argentino, que se iba a concretar en diciembre de ese año: «Existe un total acuerdo entre nosotros y Claudio Caniggia, sólo falta que él arregle su situación con Boca». Y agregó: «es un grandísimo jugador y yo ya sueño con un ataque formado por él y el holandés Sion. Con esos dos delanteros no se nos puede escapar el ascenso. Sé que hace rato que no juega, pero si llega en noviembre, en un mes creo que se podría poner en forma. Sólo falta que ahora Caniggia se comunique con nosotros y nos diga qué pasó con Boca».

¿Qué era lo que esperaba en realidad el mandamás del Compostela? Que el Pájaro quedase libre, ya que su club no tenía intenciones de poner dinero por un jugador que había pasado los 30 años. ¿Qué quería Boca para largarlo? Dos millones y medio de dólares. El Compostela nunca los puso.

Al año siguiente, Cani se fue al Atalanta de Italia y el Compostela, con el ruso Dmitri Rádchenko en la delantera, no pudo ascender.

Pablo Aimar al Al-Ahli (2013)

 

Vuelvo siempre a buscar, si el Payaso anda en algo.

Debí soñar, o imaginar, que en Emiratos está, robando jugando

Y no es verdad, que perdió su amor

Solo tardo en volver y nada más

El pase emiratí no fue realidad

¡Dame pronto una señal!

El génesis del 2013 estuvo marcado para Pablo César Aimar como el momento de su alejamiento del Benfica portugués tras formar parte de aquel conjunto desde el año 2008. En los primeros días del año, y ya sin equipo, El Payaso se vio tentado por una oferta proveniente desde el continente asiático: La del Al-Ahli de los Emiratos Árabes Unidos, donde tendría como entrenador a Quique Sánchez Flores, español que conocía al volante ofensivo tras dirigirlo en el Benfica años atrás.

A la par que en medio oriente llamarse Al-Ahli es como llamarse Pérez en Argentina, la transferencia entro en un punto muerto cuando Aimar quedo disconforme con algunos puntos del contrato donde no se respetó lo que había pactado con los encargados del equipo emiratí anteriormente. Los capos del Al-Ahli no tuvieron paciencia ante las dudas de Aimar y, en un pase relámpago, se inclinaron por contratar al brasileño Bruno César, compañero del argentino en el Benfica.

Finalmente, El Payaso continuaría un tiempo más en el Benfica para, a mitad del 2013, pasar a militar en el fútbol de Malasia. Quien te dice que si Pablito recalaba más en el noreste del sur asiático se hubiera estado preguntando un buen rato ¿Qué hago en Manila?.