
Quien supo ser ídolo de la parcialidad xeneize años más tarde, también debió experimentar la vivencia de calzarse el buzo en su paso por San Lorenzo. Se trata de Blas Armando Giunta, quien el 9 de noviembre de 1986, en un clásico ante Racing, reemplazó al expulsado Chilavert a dos minutos del final. El partido fue ganado por el Ciclón 3 a 2 y el improvisado arquero ni siquiera llego a tocar la pelota en ese lapso.
Chelo






