Roberto Hernán Salvatierra (Pimpo)
Bolívar, ese desconfiable pedazo de tierra bonaerense que tanto aportó para la simbiosis del ser nacional contemporáneo, también contribuyó obsequiando su granito de arena para el éxito rotundo e incuestionable de esta página (?). Hoy, a pedido de nadie, el homenaje a Roberto Salvatierra (28/10/1984), alguna vez sindicado como la mayor promesa futbolística jamás surgida de la ciudad a la que hizo famosa Enrique Sacco (?).
Volante central como así también volante derecho o lateral por la misma banda, El Pimpo se inició en su ciudad natal jugando tanto para Boca Juniors como para Empleados de Comercio. Siendo la vedette a encamar (?) por varios cazatalentos de esos “que te llevan a probar a Buenos Aires”, a nadie le extrañó cuando, de buenas a primeras, el pibe recayó en las divisiones juveniles de Banfield.
Su aparición en Primera División ocurrió el 23 de abril de 2006, cuando El Gatito Leeb lo puso como titular en una victoria por 2 a 0 sobre Instituto en el Florencio Solá. En El Taladro y al cabo de un año y medio, Salvatierra pudo meter 35 partidos en los que convirtió un gol (a Independiente, victoria 2 a 1), beneficiado por la partida de Christian Leiva al Anderletch de Bélgica. Además, participó tanto de la Copa Sudamericana como de la Libertadores. Hasta ahí, tudo bom – tudo legal (?). Por tal razón, no se entendió cuando la dirigencia de Carlos Portell le entregó el pase en su poder. Aunque, pensándolo bien, tal vez fue por su parecido físico con José Chatruc, que inesperadamente le generó una ovación en la cancha de Racing.
En libertad de acción y tras un breve coqueteo con Estudiantes de La Plata, Salvatierra convenció al Pacho Maturana y se unió a Gimnasia y Esgrima (2007/08) a préstamo por un año. En El Lobo arrancó con todo, tal es así que en sus primeros 4 partidos convirtió 2 goles. Pero después se contagió de la irregularidad de aquel equipo de Falcioni y, tras una expulsión frente a Vélez, arrancó el Clausura 2008 como suplente y jamás volvió a ser titular. Su vínculo con El Tripero, obviamente, no se prorrogó, pero al menos se dio el gusto de irse expulsado por una patada criminal al tobillo de Enzo Pérez en el último minuto del clásico (victoria Pincha por 2 a 1).
Sus números finales en Primera dan 35 partidos (con 1 gol) en Banfield y 24 encuentros (con 3 tantos) en Gimnasia, que hacen un total de 59 apariciones y 4 gritos en la elite. A partir de ahí, El Pimpo comenzó con un derrotero irregular por el ascenso que lo llevó por Olimpo (2008/09) Sportivo Italiano (2009/10) y Ferro (2010/13), donde jugó poco durante el primer año y luego sufrió dos operaciones (rodilla y meniscos) que lo alejaron definitivamente de las canchas.
Y así, tras no superar una prueba de Caruso Lombardi en Argentinos Juniors, Roberto Salvatierra anunció su adiós de la práctica profesional del fútbol y añadió una nueva frustración para la condenada ciudad de Bolívar en su intento de redención con el resto de la Argentina. Es que, por más que se esfuerce y envié a sus mejores especímenes, a esa tierra no la salva nadie…











