Sebastián Saja a Lanús (2007)

En los comienzos de 2007, el Club Atlético Lanús buscaba incorporar un arquero titular ante la inminente partida de Carlos Chiquito Bossio al Gremio brasileño. En simultáneo, Ramón Díaz daba sus primeros pasos como entrenador de San Lorenzo y una de sus primeras decisiones de peso, apartaba de la titularidad Sebastián Saja, otorgándole el arco a Agustín Orión. El Chino, resignado ante la determinación de su entrenador, se propuso buscar un nuevo equipo.

Estas dos historias se entrelazaron cuando el Granate acercó una oferta para hacerse con el relegado portero. Rápidamente, aquella propuesta se tornó tentadora para Saja, al punto que sólo hacía falta la firma de ambas partes para finiquitar la transferencia.

Sin embargo, el desenlace sería inesperado: Carlos Bossio regresó a Lanús tras la caída de su pase en territorio gaúcho. El equipo del sur bonaerense dió marcha atrás en las negociaciones ante este hecho, regresándole la valla titular a Bossio y desistiendo así de adquirir a Saja.

Podemos decir que, en el final de esta crónica, nadie quedó con las manos vacías. Porque si bien Saja jamás jugó en Lanús, al poco tiempo sería contratado como arquero titular del…Gremio de Porto Alegre.

Fuera de stock: la camiseta blanca de Argentina

Celeste y blanca a bastones, la titular. Azul con vivos blancos, la suplente. Pueden variar los modelos, los diseños y las marcas de las camisetas; y hasta el color de los pantalones y las medias, pero más o menos hay una idea instalada de cómo se viste la selección argentina de fútbol. Sin embargo, durante muchos años la AFA contó con un tercer kit que salía a la cancha en ocasiones especiales. Recordemos la vieja y olvidada casaca blanca.

Desde sus inicios, el seleccionado nacional tuvo una camiseta albiceleste, que solía alternar con otra completamente blanca en los partidos donde era necesario diferenciarse del rival. No eran tiempos de la televisión, entonces cambiar de camiseta no era algo habitual. Se jugaba con lo que había, las exigencias comerciales no existían.

Fue así que Argentina siguió actuando durante varias décadas con su uniforme titular a bastones, que rara vez tenía que cambiar, como le sucedió en 1958, cuando tuvo que usar la camiseta amarilla del Malmö de Suecia en su choque ante los alemanes, en el Mundial.

Años más tarde, la camiseta suplente de Argentina pasó a ser azul (ya la había usado antes, pero su debut mundialista fue ante Inglaterra, en 1962) y así la conocemos hasta el día de hoy, obviando aquellas veces en las que nuestro seleccionado volvió a vestirse de blanco. Veamos en detalle:

En la década del 70, con César Luis Menotti como director técnico, la Selección disputó muchos amistosos de cualquier índole. Se enfrentó a los representativos de otros países, sí, pero también a equipos y combinados, de acá y de afuera.

Para esos partidos de menor envergadura, la AFA utilizaba su camiseta alternativa (una regla que se cumplió bastante, pero que no siempre fue respetada), que podía ser la clásica azul…o la blanca, como vemos en esta formación de 1977, en un partido ante Cipolletti de Río Negro. La misma fue utilizada en un amistoso frente a Boca, en Mar del Plata. E incluso otra versión, con tres tiras celestes en forma vertical, también hizo su aparición en un match ante Talleres de Córdoba.

Ya para fines de 1978, la camiseta blanca pasó a tener el logo de adidas y las tres tiras en azul. Y se vistió, por ejemplo, en el amistoso ante la Liga de Corrientes.

En los años 80, ya con Le Coq Sportif como proveedor, se hizo más frecuente la tercera equipación. Salió a la cancha, por ejemplo, en amistosos ante Fiorentina, Barcelona, Hércules, Combinado de Salta y Nápoli. Incluso la Selección de Capital Federal llegó a usar esa casaca.

Lo más curioso, sin dudas, es que en 1986 la utilería nacional llevó a México ese juego de camisetas blancas, pero nunca las llegó a utilizar. A fines de ese mismo año, Le Coq Sportif presentó otro modelo, con una franja vertical azul sobre el margen derecho. Esa casaca sólo fue mostrada por la Selección juvenil en unos amistosos previos a los Juegos Odesur de Chile. ¿La mayor? Sólo la utilizó en los entrenamientos.

En los años 90, la Selección recurrió casi siempre a la camiseta albiceleste y en contadas ocasiones a la azul. De hecho, hay camisetas alternativas que se fabricaron según los templates de la época, pero que nunca salieron a la luz. Si a eso le sumamos que los enfrentamientos ante clubes o combinados regionales fueron escasos o prácticamente nulos, la existencia de una camiseta blanca no tenía sentido.

De todos modos, hubo un modelo blanco confeccionado por adidas, que contaba con vivos celestes y negros. La camiseta salió a la venta entre 1996 y 1997, pero no fue usada oficialmente por la selección argentina de fútbol, aunque sí por la de voley y por el arquero de Comunicaciones. Rarezas.

La última aparición de la no tan famosa camiseta pura fue en mayo de 2005, cuando la Selección Sub 20 de Argentina derrotó 5 a 3 a Chile, en un amistoso disputado en Santiago. Ese día, para la albiceleste hicieron goles David Abraham, Gustavo Oberman, Rodrigo Archubi y Pablo Vitti, en dos oportunidades. Suficiente para retirar la camiseta (?).