Quilmes (Clausura 2007)

Después de una pésima campaña en el Apertura 2006 que lo dejaba al borde del descenso, Quilmes se preparó para completar la faena al año siguiente. Para el Clausura 2007 llegaron 5 jugadores, se fueron 14 (!) y la situación mejoró: en lugar de los 9 puntos conseguidos en el torneo anterior, esta vez el Cervecero sumó 12 unidades. Un campañón (?). El 20º lugar en la tabla de posiciones y en los promedios lo condenó varias fechas antes del final a jugar la siguiente temporada en la B Nacional.

En la foto, la formación del equipo que derrotó 2 a 1 a Colón, en una de las tres victorias en todo el semestre. Arriba: Eduardo Bustos Montoya, Pablo Batalla, Walter García, Héctor Vidal Sosa, Damian Gr*sso y Diego Capria. Abajo: Esteban García, Juan Olivares, Diego Torres, Jorge Medina y Raúl Saav*dra. Un verdedero espanto.

Y eso que no recordamos a otros futbolistas que integraron ese plantel, como Pedro Cardona, Pablo Galdames, Luciano Palos, Pablo Azcurra, Sebastían Rusculleda y el Chino Luna, entre otras luminarias.

Argentina 4 – Bayern Munich 3 (1970)

Con la intención de despedir un pésimo año para la Selección Argentina, el 30 de diciembre de 1970 el equipo nacional enfrentó al Bayern Munich en la cancha de Boca. Un partido que tuvo muchos goles, cambios en el marcador y la presencia de varias figuras internacionales, como el bigote de Franz Beckenbauer.

Los locales, dirigidos tácticamente por Juan José Pizzuti, formaron con Santoro; Suñé, Perfumo, Laraigneé, Carrascosa; Tojo, Madurga (Brindisi), Nicolau (Telch); Marcos (Gramajo), Yazalde y Verón. Los europeos salieron a la cancha con Maier; Beckenbauer, Hansen, Kopenkoper, Schewarnczbck; Roth (Pumm), Mrosko, Zobel; Müller, Hoeness y Brenninger.

El marcador fue abierto por Franz Roth a los 34 minutos, igualando Héctor Casimiro Yazalde a los 39′. En la segunda etapa llegaría la avalancha de emociones. Cuando recién arrancaba el complemente, otra vez Chirola se hizo presente para darlo vuelta. Sin embargo, a los 4′ y a los 11′, apareció El Bombardero de la nación, Gerd Müller, para poner el transitorio 3 a 2.

A pesar de la ventaja alemana, todavía quedaba más de media hora de juego: esto fue aprovechado por la Bruja Verón (15′) y el Chango Gramajo (32′), que le pusieron cifras finales al partido.

En El Placard: la camiseta zapote de Colombia (1971-1984)

A pesar de que nos acostumbramos a ver al seleccionado colombiano vestido de amarillo, durante gran parte de su historia supo tener un uniforme anaranjado, también llamado zapote, en honor a ese fruto que en la Argentina sólo podemos ver si la mandan a Narda Lepes a cocinar a Centroamérica (?). Aquí la historia de aquella casaca que quedó en el olvido.

La revolución futbolística construida por Holanda en el Mundial de 1974 escupió varias esquirlas en todas partes del planeta. Y así como muchas revoluciones terminan convirtiéndose en moda, la de la Naranja Mecanica no fue la excepción, ya que varios equipos (incluidos Ferro y Banfield en nuestro país) adoptaron ese color para sus camisetas, al menos de manera fugaz.

Si uno repasa imágenes del seleccionado cafetero de los 70 y la primera mitad de los 80, podría pensar que su vestimenta también se vio influenciada por la tendencia de la época. Y podría tener algo de asidero esa versión, ya que daba menos trabajo copiar la camiseta que imitar el Fútbol Total de Rinus Michels.

Sin embargo, Colombia había empezado a usar el tono zapote en 1971. La casaca, que también tenía los vivos de la bandera, pasó de un día para el otro a reemplazar la casaca azul, que a su vez había reemplazado a la blanca. Así de indecisos son los colombianos.

Con o sin la banda tricolor, el anaranjado de base se mantuvo hasta 1985, cuando el amarillo tomó el protagonismo hasta el día de hoy, salvo excepciones, como la roja del Mundial 90, que ofició de camiseta titular.

El Zapote Mecánico marcó una época oscura de la Selección de Colombia y no causó una revolución ni mucho menos, pero al menos dejó el recuerdo de una linda camiseta que vale la pena homenajear.

Fabbiani al Veracruz (2010)

Menos de un semestre fue lo que duró la moda Cristian Fabbiani en nuestro país. Figura en Newell’s, pretendido por Vélez, receptor de una inentendible idolatría en River, tapa de revistas, protagonista de escándalos mediáticos, cuestionado por el entrenador, responsable de su ocaso futbolístico.

Ya para fines de 2009, el Ogro era material de descarte en el plantel Millonario. Y así fue como llegó a mediados de 2010, aferrándose a cualquier oferta, así fuese para jugar en el ascenso de México.

Entrenó durante 3 semanas en Los Tiburones Rojos de Veracruz, vendió un poco de humo y…¿firmó? No, claro que no. Los dirigentes lo despidieron con un comunicado bastante amable, pero no menos contundente:

«Fabbiani llegó con mucho entusiasmo para sumarse al plantel de Veracruz, pero a 20 días de haber arribado su estado de forma no es el ideal para encarar una temporada muy competitiva».