Racing (Clausura 2008)

Tuvieron mucha mala suerte hasta el último partido, es cierto, pero fue un hermoso combinado de jugadores malos y desdichados que llegaron hasta el borde del precipicio y zafaron, a último momento, de ser linchados por mandar al descenso a Racing por segunda vez en su historia. Repasemos el caso.

La Academia debía arrancar aquel Clausura 2008 con la soga al cuello. Estaba afuera de la zona de descenso, pero por milésimas. El resto de los equipos le comía los talones y nada hacía pensar que lograría despegarse rápidamente de esa situación. El técnico era Miguel Micó y los refuerzos de jerarquía que llegaron para ese semestre fueron Maxi Moralez, Roberto Bonet, Bernardo Leyenda, Diego Manicero y Luis Benítez, que retornaba tras su paso por Ecuador.

Ellos se sumaron a un plantel tan rico en baldoseros como en figuras venidas a menos y otros que todavía no habían explotado, como Hilario Navarro, Martínez Gullota, Marcos Cáceres, Diego Menghi, Gabriel Mercado, Franco Sosa, Gonzalo García, Matías Martínez, José Shaffer, Matías Sánchez, Claudio Yacob, Adrián Bastía, Sebastián Arrieta, Claudio Fileppi, Gabriel Méndez, Franco Zuculini, José Luis Fernández, Facundo Sava, Santiago Malano, Erwin Ávalos, Pablo Caballero, Reinaldo Navia y la eterna dupla: José Chatruc – Chanchi Estévez, que había llegado un año antes para darle alegría al equipo.

La sonrisa Racing la perdió pronto, después de conseguir apenas 4 puntos en las primeras 9 fechas. Era campaña de equipo descendido, los jugadores no respondían, la barra amenazaba y la suerte no acompañaba.

Pareció cambiar la mano un poco con la llegada de Juan Manuel Llop. Debutó con un triunfo 1 a 0 ante Arsenal, en la décima fecha. Pero después llegó un increíble empate ante Lanús, después de ir ganando 3 a 0, y todo volvió a la normalidad.

Racing perdió un partido clave con su rival directo, Rosario Central, con un centro gol del Kily González sobre la hora. En la decimocuarta fecha se lesionó Hilario Navarro y tuvo que entrar Wally Martínez Gullota. Todos se agarraron la cabeza, el descenso ya era un hecho. Mucho más después de perder 2 a 1 con Boca, con la mano del Pochi Chávez y el famoso Gol de Tito Gol de Tito Gol de Tito Noar (?).

Después llegarían un par de empates, incluido el 0 a 0 ante Independiente, la victoria 1 a 0 ante Huracán con la que La Acadé evitó el descenso directo; y el último partido del campeonato frente a Colón, con ribetes de final. Después de tanto sufrir, Racing podía zafar de todo con un triunfo en Santa Fe. Perdió 1 a 0 con gol del Pirulo Rivarola sobre el cierre del encuentro.

La promoción ante Belgrano es, sin lugar a dudas, lo que más se recuerda de aquel equipo. Fue superior en Córdoba, pero nuevamente quedó expuesto en una jugada desafortunada de Cáceres y sólo pudo rescatar un 1 a 1. Para la revancha, en Avellaneda, increíblemente la suerte cambió. Todo lo que no había ligado en el torneo, lo ligó en una misma tarde.

Los cordobeses dirigidos por Mario Gómez hicieron los méritos suficientes para llevarse un holgado triunfo y el pase a Primera División, pero el delantero Claudio Bustos erró el gol de su vida y le devolvió la suya a Racing. Con un gol de Maxi Moralez, La Academia se quedó en Primera, sí. Y con Wally firme en el arco, lo que es peor (?).

Tigre Escocia (2010)

Inspirada en el diseño de su bandera, en marzo de 2007 la selección escocesa presentó una camiseta alternativa bastante particular, de color blanco y con una gran cruz celeste con bordes dorados en el medio del pecho. Hasta ahí una rareza que nada tiene que ver con nuestro querido fútbol argentino. ¿O sí?

Al año siguiente, la marca Diadora, la misma que vestía a los europeos, volvió a involucrarse con los equipos de nuestro país, firmando sendos contratos con Argentinos Juniors y Tigre. De entrada, la empresa de indumentaria quiso sacarse la responsabilidad de elegir las camisetas y puso todo en manos de los hinchas, que a través de la web tenían la posibilidad de determinar los diseños a confeccionar.

Los primeros dos modelos elegidos por los hinchas del Matador entre las opciones que ofrecía la marca, fueron bien tradicionales. La tercera equipación, en cambio, fue una amarilla fosforescente que provocó arcadas y epilepsia al por mayor en los pagos de Victoria. ¿Pero qué pasó con el cuarto diseño en discordia?

La casaca no aprobada por la mayoría de los hinchas, era muy similar a aquella del seleccionado escocés: blanca, con una cruz roja en medio del pecho. Ese año fue descartada, claro. Pero un par de años más tarde Diadora se sacó las ganas de mostrarla.

En el Clausura 2010 salió a la cancha por primera vez, en un partido ante Colón de Santa Fe. Después, volvió a utilizarse ante Independiente y Boca. ¿El detalle? Era una camiseta muy parecida a la que habían desechado los hinchas, aunque la cruz, en lugar de ser roja, era azul. Había que conservar los colores de Escocia (?).

Independiente @independientetw (2012)

Tras haber finalizado su vínculo con la empresa Motomel, en agosto de 2012 el Club Atlético Independiente tuvo una iniciativa bastante llamativa para no dejar vacío el frente de su camiseta: estampar su propia cuenta de Twitter.

La acción marketinera recordaba un poco a aquella movida del año 2002, cuando el Rojo llevó en su pecho el auspicio de su sitio oficial: Independiente.com. Web que, vale la pena recordar, fue abandonada en el 2008.

Pero un sitio es una cosa y una cuenta de Twitter es otra. Por eso la dirigencia no dudó en mandar a estampar las camisetas, para presentarlas nada más y nada menos que en el clásico ante Racing del Torneo Inicial 2012. Fue así como el @independientetw salió al Cilindro de Avellaneda y se comió un baile que fue decorado con ¡2 goles de Sand! Por supuesto que, a partir de ese momento, @ElFantasmaDeLaB comenzó a seguirlos.

Haber debutado en un clásico y con una derrota fue lo peor que lo pudo haber pasado a @independientetw, que enseguida comenzó a ser vista con mala cara por parte de los cabuleros. Ni hablar después de haber perdido 2 a 0 con Arsenal en la fecha siguiente. Lo único rescatable de la camiseta twittera fue el empate 3 a 3 ante Boca, que luego serviría para avanzar en la Copa Sudamericana. Ya con el auspicio de TCL, claro.

Como si fuera poco, en noviembre de ese mismo año el club se interesó en la cuenta @independiente, que le pertenecía a un hincha. Tras llegar a un acuerdo, el simpatizante cedió su usuario y le dieron el de @independientetw a cambio. Sí, sí, el mismo de la camiseta. Y lo curioso del caso es que, desde esa cuenta que antes fue oficial, suelen publicarse palos para la dirigencia:

Bottinelli: Reebok Men’s Soccer Shoes

En esta oportunidad vamos a recordar a aquellos primeros botines de la entonces firma inglesa (hoy Yankee) que se vieron masivamente por estas tierras.

Esos mismos calzados que engalanaron los pies del máximo referente de una etapa gris de nuestra Selección el cual, a través de sus goles e imagen, fue el principal fundamento para un acuerdo millonario entre la AFA y Reebok en 1996: Gabriel Omar Batistuta. Hoy, los Men’s Soccer Shoes.

Lanzamiento: A principios de 1992, cuando llegaron para reemplazar a aquellos anteriores modelos tan similares a las botitas de rugby.

Particularidad: Tanto la línea predecesora de este calzado como los dos modelos que le sucedieron tenían el mismo nombre: Men´s Soccer Shoes. En el Mundial ’94 se utilizaron dos modelos: uno clásico (el de Batistuta) y otro al que podríamos denominar de luxe (el de Salenko). Si bien cada uno de ellos era fácilmente reconocible a los ojos, en las casas de deportes sólo se diferenciaban por el código que cada empresa le asignaba en gana. Unos genios publicitarios los de Reebok…

Retiro del Mercado: fueron reemplazados en la época de la Copa América de Uruguay 1995, pero no se trató de una estrategia de marketing. En aquellos tiempos las empresas no miraban mucho para este lado. Solo fue una coincidencia…

Modelos Oficiales: Gabriel Batistuta, Ryan Giggs, Dennis Bergkamp, Martin Dahlin, Kenneth Andersson y, por supuesto, después se subieron a la fama que Oleg Salenko se ganó solito.

Calce, Estabilidad, Sensibilidad y Durabilidadad: No sé, nunca me los puse (Que van a mandar, que van a mandar…).

La de Cal: Gabriel Batistuta se convirtió en Hombre Reebok y usó por primera vez estos botines en la temporada 1993/94, año en el que su equipo, Fiorentina, se encontraba en la Serie B.

A partir de ese momento, El Bati comenzó a ganar fama mundial como goleador serial, salió campeón de la Segunda División italiana y, con 16 tantos, se ubicó tercero en la tabla de artilleros de ese campeonato, detrás de Massimo Agostini (Ancona) y Oliver Bierhoff (Ascoli).

La firma Reebok se hizo muy popular en el país y sus botines –al igual que la extinta remera Viola de los de Florencia- comenzaron a proliferar tanto en las canchitas como en los campos semi profesionales. Esto permitió la rubrica de un contrato de 80 millones de dólares entre la empresa y Grondona para equipar a las selecciones Argentinas durante el periodo 1999 – 2006. Y todo comenzó con los ojos verdes del Bati

Sin embargo, quien ganó todavía más fama y se convirtió directamente en leyenda fue el delantero ruso Oleg Salenko, quien comenzó el Mundial ’94 como suplente y con 6 tantos en 3 partidos se hizo acreedor al Botín de Oro de esa copa (galardón compartido con el búlgaro Hristo Stoitchkov). Además, el cosaco ostenta otros dos récords: único jugador en ser goleador de un Mundial siendo eliminado en Primera Ronda y mayor cantidad de tantos anotados en un mismo partido ¿Quién no recuerda sus cinco goles ante Camerún? Y todo, gracias a Reebok (?)…

La de Sand: el popular acuerdo entre la AFA y Reebok murió a fines de 2001, cuando Adidas adquirió el contrato por 10 millones de dólares anuales hasta el año 2006. Aunque en su momento el enroque de indumentarias fue ampliamente festejado, el cabulero promedio nacional no dejó de sentirse amenazado por este cambio en el equipo de Bielsa, que nunca más volvió a jugar como hasta entonces. Además, los botines Reebok no pegaron mucho entre los futbolistas, siendo sólo Adrián Guillermo la única estrella nacional a futuro cooptada…

Pero ojo, que El Escobillón no fue el único jugador arruinado por los Reebok (?). Una vez transformado en una celebridad mundial, el ruso Oleg Salenko no volvió a tener, ni por asomo, el mismo nivel que mostró en USA ´94.

Tras el Mundial, Salenkito pasó luciendo pena por el Valencia de España (1994/95), por el Glasgow Rangers de Escocia (1995), por el Istanbulspor de Turquía (1996/98), por el Córdoba de la Segunda de España (1999/00) y por el Pogon Szczecin de Polonia (2000/01).

Durante esos siete años lució sus botines Reebok en menos de 75 partidos, donde anotó 25 goles. Además, sufrió 4 operaciones en sus piernas ¿Algo más? Si, nunca volvió a jugar para la Selección de Rusia donde, sorprendentemente, apenas disputó 8 partidos y sólo marcó esos 6 goles en el Mundial…

Tras pasar por el Fútbol Playa, Salenko volvió a ser novedad a mediados de 2010, cuando la crisis económica, el divorcio y una vida bien vivida lo llevaron a la imperiosa necesidad de vender su Botín de Oro. Tras rechazar una oferta de medio millón de dólares de un jeque árabe, el ex delantero recibió un subsidio de la Federación rusa y hasta le dieron laburo como analista en la televisión. De momento pudo mantener el Botín de Oro, pero intuimos que eso no le alcanzó para parar la olla…

Un baldosero con Sabbath

Rock & Pop te lleva a San Francisco a ver a Black Sabbath

Cada uno de los programas de la radio va a elegir su propio representante en la gran final del martes 20 en Ritual de lo Ajeno, y el ganador se va el 26 de agosto a ver a los padres del heavy metal junto a Harry Salvarrey.

Como te imaginarás, En Una Baldosa quiere ganar todo (?). Así que si querés ser nuestro representante en la final, mandá a la dirección baldosabbath@fmrockandpop.com una canción de cancha, con letra escrita por vos, alentando a Black Sabbath. Para que te des una idea, un ejemplo sería “vamos La Renga con huevos vaya al frente, que se lo pide toda la gente…” (?), sólo que dirigida al grupo de Ozzy.

No te olvides de aclarar con qué melodía original hay que cantarla. Y tampoco te olvides de que necesitás visa de Estados Unidos o pasaporte europeo para poder viajar.

La letra más original y divertida será elegida por el staff de EUB y su autor será el representante de En Una Baldosa en la Gran Final.

Dos Santos Marco

Marco Antonio Dos Santos

Pocos futbolistas se dan el lujo de jugar una copa del mundo con la Selección Argentina antes de debutar en Primera División. Uno de ellos fue Marco Dos Santos, defensor central que integró el plantel que disputó el Mundial Sub 20 de México ’83. También pasarían por esto Leo Díaz (1991), Esteban Cambiasso (1997) y Sebastián Saja (1999), entre otros.

No son muchos los que tienen la fortuna de convertir el mismo día de su estreno en la máxima categoría. A Marco Dos Santos le pasó, con la camiseta de Boca Juniors, el 8 de julio de 1984. Algo similar sintieron Javier Saviola en 1998, Fabricio Coloccini en 1999 o Mariano Chirumbolo (!) en 2001. Para colmo, no fue cualquier gol: se trató de una perfecta ejecución de un tiro libre al borde del área, como los que años después serían marca registrada del Chino Tapia o de Juan Román Riquelme.

Esa misma jornada del Metropolitano ’84, un pibe de 20 años era el encargado de llevar la cinta de capitán del Xeneize. La responsabilidad, a cargo de Marco Dos Santos. Más adelante, tendrían el mismo privilegio jóvenes caudillos como Nicolás Burdisso o Sebastián Battaglia. Aunque dicen que lo difícil no es llegar, sino mantenerse. Jugar, por lo menos, más de un puñado de veces, porque la camiseta de Boca no es para cualquiera. Y, con estos colores, Marco Dos Santos superó en cantidad de partidos jugados a tipos que estuvieron en mundiales, como Abel Balbo o el mexicano Luis Hernandez.

Hasta acá, todo muy lindo. Pero si se empieza a hilar fino, vemos que no todo es como parece: en 1983 anduvo de paseo por México (no disputó ni un minuto de los seis encuentros de Argentina), un año después tuvo que salir de apuro a dar la cara con varios pibes más (la tarde del «fibronazo» contra Atlanta) y en total redondeó 5 partidos con Boca (1 empate y 4 derrotas) antes de pasar a Estudiantes de Buenos Aires y desaparecer del fútbol profesional.

Sin embargo, gracias a esa impune costumbre que tenemos de comparar sin ton ni son (?), hoy pusimos a Dos Santos a la altura de tipos que llegaron mucho más lejos. De nada, Marco.