Reano David


David Alejandro Reano

El teléfono sonó y el pibe no entendía nada. Una voz le dijo que se tenía que presentar de urgencia para viajar a la pretemporada con la Primera de Boca Juniors (2004). Se pellizcó, se tiró agua en la cara. Todo para descartar que fuera un sueño. No estaba dormido. El tema iba en serio. Después de ver subir y debutar a buena parte de sus compañeros de inferiores (Carlos Tevez, Matías Silvestre, Franco Cángele, Pablo Álvarez, Rubén Osella, Gastón Sangoy, Juan Pablo Caffa, por caso), David Reano, un defensor cordobés nacido en 1984, que parecía más cercano a quedar libre que otra cosa, tendría la oportunidad de demostrar sus condiciones durante unas semanas con el plantel profesional. Sí, mucho culo (?)

Con 20 años en el lomo y sin rodaje en Primera, su aparición llamó la atención hasta a los propios hinchas de Boca. Miguel Brindisi acababa de llegar a la dirección técnica del Xeneize tras la sorpresiva renuncia de Carlos Bianchi luego de perder la final de la Libertadores ante Once Caldas y, mientras Cristian Traverso y Aníbal Matellán se ponían a punto (cosa que no lograrían ni a lo largo del campeonato), parecía dispuesto a darle cabida a varios jóvenes que llevaban bastante tiempo esperando su chance.

El equipo de la Ribera debía afrontar una gira, de esas inexplicables a las que se acostumbró durante la gestión de Mauricio Macri, que lo llevó a viajar por México, Japón e Inglaterra para enfrentarse a equipos tan disímiles como Chivas, América de México, Albirex Nigata, Urawa Red Diamonds o el PSV Eindhoven, entre otros, y Reano se subió al avión a último momento.

Después de haber viajado 17 horas, y casi sin dormir, debutó informalmente (?) el 21 de julio, ante Chivas de Guadalajara, en Denver, Estados Unidos. Esa noche fue titular al lado de Pablo Jeréz, César González y el Pampa Calvo y fue uno de los mejores del Xeneize. Reapareció dos días más tarde, ante América, en San Francisco. Esa vez reemplazó a Calvo en el entretiempo y fue una especie de carrilero. En fin, ni una cosa ni la otra.

Volvió a vestir la camiseta xeneize en Japón, ante el poderosísimo Albirex Nigata (en la vuelta de Martín Palermo tras su excursión europea) y se despidió –sin saberlo- para siempre en el triunfo 1 a 0, nada menos que en Old Trafford, ante el PSV Eindhoven holandés.

El nivel aceptable que mostró el pibe sorprendió a Brindisi y el técnico lo incluyó en el plantel profesional que afrontaría el Torneo Apertura 2004. Pero el papá de Cristian Castro Miguel en Boca duró apenas un poco más que Vivaldo y Reano corrió su misma suerte.

Ni con el Chino Benítez ni con Alfio Basile tuvo posibilidades de mostrarse y a comienzos de 2006, sabiendo que no iba a ser tenido en cuenta (y cansado de jugar en Reserva), intentó rescindir su contrato. Incluso tuvo la chance de irse a Nacional de Montevideo en un paquete que incluiría a Matías Donnet (colgado por el DT) y Gustavo Eberto (sin lugar). El pase no se hizo y Reano siguió entrenando con la Reserva y la Cuarta, al igual que Donnet, aunque ya sin jugar.

En junio de 2006, finalmente, quedó libre junto a Joel Barbosa y días después arregló con Aldosivi para disputar el torneo de la B Nacional en la temporada 2006/2007. Llegó con cierta chapa, pero pasó dos años cagándose de frío en Mar del Plata y luego emigró a Isidro Casanova para sumarse a Almirante Brown (2008/09). Allí se dio el gusto de vivir de cerca el clásico. ¿Contra Deportivo Morón? No, no, la entretenida interna de la barra del Mirasol entre la Banda Monstruo y Los de Siempre. Eso sí, nunca se afianzó y lo fletaron.

Alumni de Vila María (2009), en el Torneo Argentino A, fue la escala previa a Deportivo Morón -sí, total los de Almirante ni lo recordaban- (2010/11), donde levantó el nivel y llamó la atención del fútbol europeo.

En Rumania, la tierra del conde Drácula, desde mediados de 2011 hasta fines de 2012 vistió los colores del Gloria Bistrița, al lado de otro argento, como Fernando Cafasso. Desde entonces, forma parte del plantel del Veria, en la primera división de Grecia.

Se desconoce si en las concentraciones les habla a sus compañeros sobre las bondades de las mellizas griegas.

Tácticas para regalar lencería femenina / Balotelli

No hace falta ser director técnico para hacer uso del pizarrón. La táctica juega un rol muy importante en todos los ámbitos de la vida, incluso en aquellos que menos imaginamos. Por ejemplo, en la elección de un regalo para una mujer. Obsequiar flores o chocolates es lo más común. ¿Pero qué pasa si nos queremos jugar regalando un conjunto de ropa interior? No entres en pánico, macho. Acá van algunas estrategias.

El primer paso es conocer bien al rival, en este caso tu novia, tu mujer, tu amante o simplemente la chica que querés conquistar. Saber qué tipo de lencería usa y acertarle al talle a veces no es tan sencillo, pero tampoco vas a mandar a espiar a tu ayudante de campo. Ese es tu trabajo, por eso es importante estar convencido del sistema que vas a utilizar.

Un rápido análisis nos muestra 3 categorías de mujeres con diferentes estilos:

– Las chicas tranquilas, que eligen conjuntos de algodón, de colores claros. Generalmente las bombachas pueden tener forma de coulotte o colaless. Los corpiños traen armazón, o también pueden venir con el famoso push-up. Acá hay que ser lo más cuidadoso posible, poner dos líneas de 5 jugadores, demostrar que no queremos ser ofensivos y tratar de acertar en el momento justo. Regalar una tanga podría ser fatal para nuestro objetivo.

– Las chicas sugestivas prefieren ropa interior más sexy, insinuante pero de manera sutil. Una tanga con coulotte arriba y porta ligas lo dice todo. Los colores: blanco, negro, rojo. Todo indica que están listas para la acción, pero, ¿y si no? ¿Qué pasa si le regalás eso a una inocentona? Estás en el horno. Por eso acá es fundamental saber leer bien el partido, estar atento a los cambios, cuidar hasta el último detalle. Estrategia pura.

– Las bombas hot no le tienen miedo a nada, se arriesgan con un body que, solo sirve para una cosa. Tenés que estar muy seguro (o tener mucha confianza en vos mismo) a la hora de darle esto a una chica. Este regalo vale más que mil palabras. Por eso en estos casos conviene el viejo y querido “A la carga Barracas”. Toda la carne al asador, arriesgando todo, sin miedo y a tratar de ganar de guapo.


Balotelli en plan de conquista.

Teniendo en cuenta estos tres posibles escenarios, sólo queda en vos aplicar la táctica correcta para conseguir el único resultado que importa, la conquista. Y si todavía creés que te faltan recursos, descartamos el pizarrón y te mostramos este video de Axe. En este país somos todos directores técnicos.

Salom a Chacarita (2011)

Recientemente desvinculado de Olimpo, Carlos Salom concretó de palabra su llegada a Chacarita para el torneo del Nacional B 2011/2012. Se puso la pilcha del Funebrero y no quiso perder tiempo: a entrenar. “Es una gran oportunidad jugar en este equipo y ahora espero poder rendirle al técnico y ascender con este club tan grande. A eso le vamos a apuntar porque estamos con mucha expectativa”, declaró. Por lo visto no conocía bien al plantel, que terminó haciendo una campaña muy lejana de los puestos de vanguardia. Tampoco tuvo mucho tiempo de formar alguna amistad: después de una semana de prácticas no arregló su contrato con los dirigentes y se fue a All Boys.

Atlético Tucumán sin sponsors 2009

El ascenso de Atlético Tucumán a la máxima categoría, a mediados de 2009, significó una gran alegría para sus hinchas, principalmente, pero también para los empresarios que venían bancando al equipo. La vidriera de la Primera División no es lo mismo que la de la B Nacional, lógico. Por eso muchos de los anunciantes se entusiasmaron con la idea de ver sus marcas en la camiseta del Decano.

Sin embargo, el estreno del cuadro tucumano en la máxima categoría no fue el deseado. Y no sólo porque cayó 3 a 1 ante San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro. El dato de color estuvo en la pilcha de Atlético, totalmente limpia de chivos, solo con los bastones celestes y blancos, el escudo y el logo de Topper. Una belleza que apenas duró…1 partido.

Ya para la fecha siguiente, luego de que mandaran a estampar la indumentaria, los tucumanos volvieron a lo de siempre: 6 publicidades en la camiseta y 3 en el pantalón. Por lo menos zafaron las medias (?).

Aguiar Carlos

Carlos Antonio Aguiar Burgos

En ocasiones los sueños, los objetivos y las ambiciones de una persona suelen ser tan, pero tan poderosos que contagian a los demás familiares quienes, de manera inconsciente, terminan subiéndose al mismo tren del entusiasmado. Aunque ninguno de ellos quiera darse cuenta que ese tren está hecho mierda y que se viaja peor que en el Sarmiento. Y encima te punguean.

Ese es el caso del protagonista de este post quien, además de soñar con que la número 5 le de para parar la olla, siempre tuvo al oeste como principal horizonte. Es que siguiendo ese punto cardenal desde su Montevideo natal, se encontraba y aun se sigue encontrando (?) la Argentina. Un país con una liga poderosa. Un país con una liga pasional. Un país cuyo fútbol sirve como trampolín para recalar en los grandes equipos de Europa. En fin, la Argentina, un país donde son una manga de ladrones del primero hasta el último. Así y todo, Carlos Antonio Aguiar seguía entusiasmado.

Tal era su motivación que, desde muy temprana edad, Carlos le trasmitió esa pasión a su hermano menor, Luis Bernardo, con unipersonales que sonaban más o menos así: “¿Ve botija? Del otro lado de este río hay un país donde el fútbol es un verdadero espectáculo y las proezas quedan inmortalizadas en un pasquín prestigioso como El Gráfico. Un país que ganó mundiales modernos y no torneos añejos y mal organizados en blanco y negro. Un país donde Carlos Gardel abrió sus ojos al mundo y la yerba mate tiene calidad y sabor. Un país donde China Zorrilla tiene teatros para actuar, Víctor Hugo tiene radios para relatar y Natalia Oreiro cuenta con un mercado para vender discos. Bueno, ahí, botija, en ese país que respeta los contratos a rajatabla, un día vamos a triunfar nosotros… ta´, bo´, gurí, championes, contigo, chiquilín (?)”.

Y así, con ese deseo como eje, Carlos Aguiar mostró sus dotes de volante de creación en el River Plate charrúa. Sus buenas condiciones le valieron un préstamo de un año en el Skoda Xhanti de Grecia, pero este vínculo fue rescindido tras 2 partidos. De regreso en Uruguay firmó para Racing Club, de la Segunda División. Tras un año en Tercera División con los colores de Uruguay Montevideo y otro en Rampla Junios, a la fatídica edad de 27 años, el sueño de toda su vida finalmente se materializó.

Se enteró que en la Argentina había un club chico, de barrio, que jugaba su primera y, con seguridad, única temporada en la máxima categoría. Con una cancha que no cumplía las normas mínimas de seguridad y con un plantel que era un desfile bizarro entre baldoseros e ídolos regionales venidos a menos. Que no había presión, ni hinchas, ni barras, ni periodistas, ni duchas calientes. Y encima con un técnico chileno. “Es cumplir el sueño de jugar en Argentina, pero en un equipo de Uruguay” pensó el jugador. Y de esta manera, Carlos Aguiar y Tiro Federal de Rosario cruzaron sus destinos.

Debutó en la victoria 2 a 1 sobre Newell’s por la 2° fecha del Clausura 2006. Lo curioso es que su equipo hizo las veces de local en ¡El Coloso del Parque! Y encima, utilizando el vestuario visitante. Bienvenido a la Argentina. En la siguiente jornada Aguiar sorprendió marcándole un gol a Luchetti a 15 segundos de iniciado el encuentro pero Banfield terminó ganando por 2 a 1. Fue titular en 2 derrotas más y luego perdió su lugar en el primer equipo para alegría de Alejo Gelatini. Siendo recambio ingresó pocos minutos en otros 5 encuentros, pero no alcanzó para torcer el destino de un equipo condenado desde el vamos. En la jornada 16, tras la renuncia del DT Oscar Del Solar, la dirigencia se cargó a 15 jugadores entre los que se encontraba El Uruguayo. Un total de 9 partidos y un gol fueron el punto final de un sueño, si, pero sueño cumplido al fin.

Con el corazón más contento que Palito Ortega, Aguiar continuó marcando tarjeta en Rampla Juniors (2006/2007), Liverpool (2007), Académica Coimbra de Portugal (2007/2008), Fénix (2009/2010), Huachipato de Chile (2010/2011) y otra vez en Fénix (2011) donde volvió para colgar los botines y cuidar los intereses de su hermanito Luis Bernardo quién, a mediados de 2012, se sumó a San Lorenzo de Almagro para comprobar en carne propia las bondades de esa tierra prometida. Aquella en donde los héroes se inmortalizan en la tapa de El Gráfico, Víctor Hugo es incuestionable, Natalia Oreiro revienta los charts, los contratos se respetan a rajatabla y, por supuesto, las viejas son peores que los tuertos.

“Ta´, bo´, gurí, championes, contigo, chiquilín (?)”.