Especiales: André Catimba, el brasileño que (no) jugó con Maradona

Carlos André Avelino de Lima (André Catimba)

El sol de enero de 1980 calentaba el cemento porteño cuando, en el más absoluto silencio, llegó al país un brasileño raro, muy raro. ¿Su nombre? Carlos André Avelino de Lima, más conocido como André Catimba.

Sus antecedentes eran temibles. Había debutado en el Ypiranga de Salvador, su ciudad natal, a mediados de los años 60. Después, había jugado en el Galícia y en el Vitória, donde mostró sus dotes de goleador implacable, convirtiéndose en el segundo máximo anotador de la historia del club.

André Catimba confirmó luego su chapa de romperredes en otros equipos como Guaraní y Gremio. En el conjunto de Porto Alegre marcó un recordado gol ante el clásico rival, el Inter, que quedó en la historia por varias razones. Por empezar, la conquista definió el Campeonato Gaucho de 1977. Pero lo más importante, sin lugar a dudas, fue el acrobático festejo que quedó inmortalizado en una gran foto. Casi se rompe todo en la caída.

A esa altura, el hombre nacido en la ciudad de Salvador lo tenía todo. Dinero, fama y un futuro enorme. Pero lo perdería abruptamente. Pisando los 30 años, comenzó la curva descendente de su carrera y terminó recalando, extrañamente, en Argentinos Juniors.

La gestión de su contratación la realizó el empresario Juan Fischer, quien se comunicó con los dirigentes brasileños y enseguida abrochó el pase con el Bicho. A su llegada, André se incorporó a los entrenamientos y declaró: «Esta es una excelente oportunidad para conocer a Maradona, a quien considero un genio del fútbol. En Argentinos tengo contrato por un año y el técnico Miguel Ángel López ya me habló como para que comience a pensar que jugaré el Metropolitano saliendo de titular desde el primer partido. Conozco el juego que acostumbra hacer el equipo y creo que me adaptaré rápidamente a sus características ya que Gremio también practica un fútbol agresivo y vistoso. Me siento muy bien de estar en la Argentina…a pesar del calor».

¡Un brasileño quejándose del calor! Increíble, aunque no tanto como el chamuyo que armó el mismísimo jugador, años más tarde, para relatar su paso por Argentina. Si bien no disputó ni un partido oficial con el Bicho, André se encargó de contar en Brasil que había jugado con Maradona…y nada de Argentinos Juniors. ¡Decía que había jugado en Boca!

Sin wikipedia para chequear la información ni chat online, el cuento fue pasando de generación en generación y al día de hoy, si uno googlea André Catimba, se dará cuenta de que en todas las biografías del Big Fish brasileño figura un supuesto paso por Boca, junto al Dié.

Semejante mentira merecía el reconocimiento. Desde En Una Baldosa, nos sacamos el sombrero.

Deportivo Español 2 – Rayo Vallecano 2 (1979)

El estadio de Ferro Carril Oeste, eterna guarida de aquellos clubesque por distintas circunstancias no tienen cancha, también ha visto pasar por su gramilla una infinidad de partidos a beneficio, o simplemente amistosos de cualquier índole, prescindiendo incluso del dueño de casa. Juega equipo A contra equipo B. ¿Dónde lo hacemos? ¿En la cancha de C? No, en la cancha de Ferro.

El Arquitecto Ricardo Etcheverri también fue el escenario elegido en diciembre de 1979 para el duelo entre el Deportivo Español, flamante campeón de la Primera C, y el Rayo Vallecano, conjunto ibérico que contaba con el uruguayo Fernando Morena.

A pesar de que el Potrillo se sacó una foto con el arquero Pedro Catalano, el que se llevó la mayoría de los flashes fue el otro delantero de los españoles, Alvarito, quien anotó dos tantos en el empate 2 a 2 frente a los argentinos, que ese día, ante los pocos espectadores que se habían acercado a Caballito, celebraban su ascenso a la Primera B.

Juan Rodríguez 2009

Una pésima jornada fue la que tuvo el Deportivo La Coruña el 17 de enero de 2009, cuando visitó tierras catalanas para enfrentar al Barcelona en el Camp Nou. Messi, Henry y Eto’o se encargaron rápidamente de liquidar el partido en el primer tiempo, con un 3 a 0 que se hizo imposible de remontar para los de Cataluña.

Ya en la segunda mitad, llegó el cuarto gol a través de Henry y a pocos minutos del final se fue expulsado el arquero visitante, Aranzubía. Sin más cambios y con cierto orgullo para defender, el volante Juan Rodríguez se colocó el buzo y los guantes para tratar de contenerle un penal a Samuel Eto’o. Finalmente el milagro no se produjo y el Depor perdió 5 a 0. Al menos Rodríguez puede decir que atajó contra el Barsa y Messi no le hizo ni un gol.

(Gracias Capitán (tan) Argento)

Fierro a Boca (2010)

«Estoy orgulloso por poder jugar en el club más importante de Argentina», declaró Gonzalo Fierro apenas pisó Ezeiza, listo para disputar el Torneo Apertura 2010. Boca había acordado su pase con el Flamengo, y el chileno llegaba a préstamo por un año y con una opción de compra. La contratación había sido recomendada por Claudio Borghi, quien fuera su entrenador en el Colo-Colo. Pero durante los exámenes médicos surgió un problema: se le detectó una vieja lesión en su retina.

Sin descartar la incorporación, Boca salió a buscar una aseguradora que permitiera la llegada del mediocampista. Pero, al no aceptar ninguna póliza de las que le fueran presentadas, el club decidió no arriesgarse y canceló la operación. Desanimado, el director técnico terminó por aceptar la decisión de los dirigentes: “Hemos creído que al pedirlo le hacíamos un favor y lo terminamos perjudicando”. Aunque viendo la campaña del equipo en ese torneo, el perjudicado no fue Fierro precisamente.