El principio delfin (?)

Repasamos los hechos más importantes del mundo baldosero en los últimos días:

– No contento con haber emborrachado a su hija (?), Sebastian Cobelli sigue sumando puntos para ganar el premio a baldosero del año de una buena vez por todas. Un forista nos alcanzó este recorte de la revista Caras donde el Gordo se muestra sanándose (?) junto a los delfines. Y pensar que Temperley quería ascender con él. Hoy es suplente en Acassuso.

– ¡El ex Huracán Gustavo Artaza sigue jugando! Lo hace para Cefalier de Escobar en el Torneo Del Interior.

– Otro que está jugando el también denominado Argentino C es Ariel Franco. ¿Su equipo? El SATSAID (Sindicato Argentino de Televisión, Servicios Audiovisuales, Interactivos y de Datos). No tenés nombre, no tenés.

– Y hablando de televisión, estábamos seguros de que llegaría el día donde un baldosero iba a copar los medios nacionales. Y el héroe fue nada menos que Lalo, el más grande de los Maradona para este sitio. Convocado por Gran DT, le puso su cuerpo a la campaña e hizo un video que resume su carrera.

– El colombiano Mayer Candelo está envuelto en una nueva denuncia jurídica. Esta vez, una ex pareja y socia suya lo denunció por extorsión, concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito, fraude y falsedad en documento. Bailar nunca bailó a nadie, por eso nos extraña lo del concierto (?).

Y hablando de fóbal, la bilardeó con un: «suena feo, pero hay que matar primero a que te lo hundan a ti”, que no tiene nada que ver con el quilombete con la minita, pero suena lindo (?).

– De ser el niño mimado del Bambino Veira a comer banco en la tercera división española hay un solo paso. Y es el que dió Jorge Drovandi en estos más de 7 años que pasaron entre aquel gol a Boca en el verano a este presente en el Deportivo Aguilar palentino.

El bueno de Jorge ni siquiera juega en el equipo español que está a punto de irse a jugar los regionales, ya que navega sin rumbo por el fondo de la tabla.

Mauricio Oggioni no juega más en el Deportivo Grutly. Ahora viste los colores del Club Juventud Unida de Felicia. ¿Quién nos pasó la data? Un compañero suyo, al cual no vamos a denunciar. Es más, le mandamos un abrazo (?).

– Alto tongo se armó en Colombia con el baldosero Matías Urbano. Supuestamente lo contrataron en Millonarios como el salvador mundial (?) y se comieron un sapo.

En rigor de verdad todo se reduce a que lo garparon caro: 12 mil verdes por mes y 50 mil por el préstamo. Rabonita jugó sólo 3 partidos y no la metió nunca. ¿Quién lo recomendó? Un histórico de los albiazules, Álvaro Dávila Ladrón de Guevara.

Emiliano Díaz se quedó sin trabajo. Cuando nadie se lo esperaba (?), se desvinculó de Independiente. Raro porque venía haciendo las cosas muy bien (?).

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Platense gris 2004/2005

Muchos equipos del fútbol argentino tuvieron que soportar, a partir del 2000, el flagelo de la camiseta alternativa gris, algo que en un principio se veía novedoso y que rápidamente se tornó repetitivo.

Platense no fue la excepción, aunque su caso fue más inexplicable aún por la similitud que tenía con la titular. Con el gris clarito y la franja marrón, la casaca de la firma Kalong no lograba diferenciarse del habitual atuendo del Calamar de la temporada 2004/05, que tenía el blanco como color base. Totalmente innecesaria.

Gracias a Colección Calamar.

Em Uma Lajota: Leonardo Astrada


Leonardo Rubén Astrada (El Jefe)

Símbolo del River Plate (1989 a 1999 y 2001 a 2003) multicampeón durante los noventas, Leonardo Astrada se despidió del Millonario en enero de 2000, luego de conquistar el torneo Apertura del año anterior. Su distanciamiento con el entrenador de aquel entonces, Ramón Díaz (que renunciaría poco después, humillado por los juveniles de Boca), hizo que el Negro tuviera que buscarse otro club.

Gremio de Porto Alegre apareció con la plata arriba de la mesa (dos millones y medio de dólares y un contrato por tres años -lo mismo que le habían negado en Núñez-, gerenciamiento de ISL mediante) para quedarse con el pase de una de las figuras históricas de River.

El Tricolor venía de dar lástima en el Brasileirão de 1999 (18° entre 22 equipos), se salvó del descenso porque hasta entonces se dividían los puntos de los últimos dos torneos (había sido 8° en 1998) y para 2000 había invirtido 15 millones de dólares en refuerzos de primer nivel. Y la torcida se emocionó. Astrada llegó con cartel de figura. Decenas de hinchas se acercaron al aeropuerto Salgado Filho para saludar al próximo ídolo del equipo que dirigía el anti argentinos Emerson Leão, que meses después se iría a la selección brasileña. Esa tarde, a Astrada, como tantas otras veces en una cancha de fútbol de Argentina, lo llevaron en andas.

A pesar de que las cosas no salieron bien de entrada para el Jefe, Gremio, que contaba con figuras de la talla de Ronaldinho Gaúcho, Zinho, Paulo Nunes, Gabriel Amato y Claudio Pitbull, llegó a la final del campeonato estadual, en la que perdió contra Caxias. Justamente contra ese equipo, pero en la fase regular, comenzó a sellarse la suerte de Astrada en Brasil. La eliminación con goleada incluida de la Copa do Brasil ante Portuguesa, en la que el cinco no paró a nadie, no hizo más que condenarlo al ostracismo. La fortuna tampoco acompañó en la Copa João Havelange, el torneo que reemplazó al tradicional Brasileirão. Gremio quedó eliminado en semifinales a manos de São Caetano, el posterior subcampeón.

El Negro Astrada disputó apenas 6 partidos en 2000, perjudicado por el buen rendimiento de los jóvenes Anderson Polga y Gavião y por los constantes cambios de técnicos (además de Leão pasaron por el cargo Antonio Lopes y Celso Roth). En noviembre comenzó el operativo retorno a River, que se concretó semanas después.

En el Millonario, su casa, se retiró, a las apuradas y en medio de un drama familiar, tres años más tarde. Hoy en Brasil lo recuerdan como una de las peores contrataciones de la historia.

Post publicado en simultáneo con Un Mundial para En Una Baldosa.

Alessandro 2012

No está bueno comerse cinco goles en un partido. Lo sabe cualquiera de nosotros que haya jugado al papi fútbol y también Agustín Orion. Otro que la tiene clara es Juninho, el goleiro del Botafogo de São Paulo, que un par de horas antes de que el arquero de Boca la fuera a buscar cinco veces al fondo de la red lo había sufrido en carne propia. Pero no quiso bancarse el sexto y entonces, sin más preámbulos, lo atendió a Juninho, uno que se llama igual que él, pero que juega como defensor en Palmeiras, y se ganó la tarjeta roja.

Ya en tiempo de descuento, con el Verdão 5 a 2 arriba, el lateral Alessandro, que un ratito antes había descontado para su equipo, tuvo que ir al arco para tratar de impedir el festejo del argentino Hernán Barcos de penal. Finalmente, el ex Racing y Huracán cambió su remate por gol y Palmeiras liquidó el set. Fue 6 a 2.

Mazzoni Jorge

Jorge Adrián Mazzoni

Ni Carlos Alberto, ni su hijo el Patita. Tampoco la Chancha, el ídolo de Estudiantes. El apellido Mazzoni también le dio al fútbol argentino un baldosero de poco recorrido y nada de reconocimiento. He aquí el recuerdo de aquel pibe del que nunca se supo más nada.

Surgió en el Ferro Carril Oeste a finales de los dorados ochenta, cuando el club había dejado de ser protagonista de los torneos de Primera División y comenzaba a transformarse en el típico equipo con el que era muy probable empatar 0 a 0, o a lo sumo 1 a 1. De hecho la igualdad en un tanto fue el resultado final del choque ante el Deportivo Español, el día que debutó Mazzoni. Más precisamente el 11 de noviembre de 1987.

Jugaba de volante derecho y antes de su estreno en la máxima categoría se había ganado el rótulo de promesa, gracias a su convocatoria para la selección juvenil de Pachamé. Con la camiseta argentina actuó junto al Gato José Miguel, Fernando Cáceres, Néstor Fabbri, el Colo Mac Allister; Néstor Valenzuela, Fernando Redondo, Alberto Denis y Pedro Sallaberry, entre otros.

Su andar en el conjunto de Caballito, sin embargo, no fue extenso. Apenas disputó 6 partidos en la máxima categoría (el último en 1988) y de un día para otro desapareció. Como pista sólo nos queda esta foto al lado de un jopeado Mono Burgos, así que es muy probable que, a lo Giunta Style, haya querido morir en essse inssstante.

Gimnasia 4 – TSV Munich 1860 0 (1931)

gimnasia munich

Después de ser campeón en 1929, Gimnasia y Esgrima La Plata salió a dar una vuelta por Europa a competir con rivales del viejo mundo. La gira, que duró casi 5 meses, los llevó por varios países, entre ellos Alemania. El 15 de febrero de 1931 obtuvo una de sus más resonantes victorias, al golear 4-0 al TSV Munich 1860. Todos los goles los marcó José María Minella. Y eso que la cancha era un manto de nieve, una superficie desconocida para los humildes muchachos triperos.