Guillermo Sergio Imhoff (el Pelado)
Marcador central y lateral izquierdo con una marcada tendencia a rellenar planteles que habitualmente pelean abajo. Su apellido, históricamente relacionado con el rugby, se metió de a poco en los partidos de fútbol de Primera División pero la escasa suerte le impidió adornalo con gloria.
Llamó la atención tempranamente en Colón de Santa Fe (2003 a 2004), cuando debutó ante Vélez y al minuto hizo el gol de la victoria. Pero tuvo tanta mala leche que el Diario Olé destacó que Carignano le comía a la hermana (?). De más está decir que ese fue su único tanto en la Argentina.
Tras 14 encuentros en el Sabalero, le ofrecieron embarcarse en la locura de Huracán de Tres Arroyos, que ya tenía su destino marcado en aquel Clausura 2005. Disputó 11 encuentros junto a Jeremías Caggiano, Leonel Gancedo, Nilton Pardal, Julio César Rentería, Martín Mandra, Jonatan Vannieuwenhoven, Francisco López Rojas, el Bibi González y los hermanos Dragojevich, entre otros.
Obvio que el equipo perdió la categoría, pero se ve que se quedó con ganas de seguir sufriendo (?) y pasó al recién ascendido Gimnasia de Jujuy (2005/06), donde hizo lo que pero no pudo evitar el 18º puesto en su primer torneo. A esa altura no se pagaba casi nada por otro descenso de Guillermito, pero el Lobo jujeño logró un histórico 4º puesto en el Clausura ’06 y zafó.
De regreso en Colón, apenas pudo jugar 4 encuentros en el Apertura ’06 porque se rompió los ligamentos de la rodilla izquierda en un entrenamiento. Con 24 años, su incipiente carrera se llenó de dudas. Y si bien nunca más pudo regresar a la máxima categoría, al menos pudo continuar.
Agarró un mapamundi y fue señalando con los ojos cerrados: se recuperó en el Wacker Innsbruck de Austria (2007/08), se probó sin suerte en el Red Bull de Estados Unidos, volvió a Tristán Suárez (2008), donde lo terminó limpiando Salvador Pasini; marchó al Jorge Wilstermann de Bolivia (2009), pegó fichaje en el Sion de Suiza (2010) y desde hace unos meses juega en el ¡Bali Devata de Indonesia! Baldosa, sí. Y encima Carignano la está metiendo seguido.









